26 de octubre del 2026: lunes de la trigésima semana del tiempo ordinario II
Desbordados por el Señor El jefe de la sinagoga se enfurece y se dirige con vehemencia a la multitud: «Hay seis días para trabajar; vengan, pues, a hacerse curar esos días». ¿Su temor? Que la iniciativa de Jesús desborde lo que él considera permitido y ponga en cuestión su manera de comprender la fidelidad a Dios. Así podemos interpretar su reacción: está tan preocupado por defender la observancia del sábado que no alcanza a alegrarse por una mujer liberada de su sufrimiento. Jesús la ha visto. Entre tantas personas reunidas, su mirada se ha detenido en aquella mujer encorvada desde hacía dieciocho años. La llama, le habla y le impone las manos. Ella se endereza y comienza a glorificar a Dios. ¡Su cuerpo levantado se convierte en alabanza! Al llamarla «hija de Abrahán», Jesús recuerda su dignidad y su pertenencia al pueblo de la promesa. Su sufrimiento merece atención; su liberación es motivo de fiesta. El sábado, consagrado a Dios, encuentra en esta obra de misericordia una expr...