jueves, 18 de abril de 2019

18 de abril del 2019: Jueves Santo




“El ejemplo que les he dado”

Hoy hacemos memoria de lo que Dios ha hecho en otro tiempo por su pueblo, liberándolo del servilismo. Y hacemos sobre todo memoria de Jesús que dona su vida por amor. Tras sus pasos, la Iglesia está llamada a partir el pan y a llegar a ser servidora del mundo.






L   E   C   T   U   R   A   S


PRIMERA LECTURA
LECTURA DEL LIBRO DEL ÉXODO 12, 1-8.11-14

En aquellos días, dijo el Señor a Moisés y a Aarón en tierra de Egipto: "Este mes será para vosotros el principal de los meses; será para vosotros el primer mes del año: Decid a toda la asamblea de Israel: el diez de este mes cada uno procurará un animal para su familia, uno por casa. Si la familia es demasiado pequeña para comérselo, que se junte con el vecino de casa, hasta completar el número de personas; y cada uno comerá su parte hasta terminarlo.
Será un animal sin defecto, macho, de un año. Cordero o cabrito. Lo guardaréis hasta el día catorce del mes y toda la asamblea de Israel lo matará al atardecer. Tomaréis la sangre y rociaréis las dos jambas y el dintel de la casa donde lo hayáis comido. Esa noche comeréis la carne, asada al fuego, comeréis panes sin fermentar y verduras amargas.
Y lo comeréis así: la cintura ceñida, las sandalias en los pies, un bastón en la mano; y os lo comeréis a toda prisa, porque es la Pascual, el Paso del Señor. Yo pasaré esa noche por la tierra de Egipto y heriré a todos los primogénitos del país de Egipto, desde los hombres hasta los ganados, y me tomaré justicia de todos los dioses de Egipto. Yo, el Señor. La sangre será vuestra señal en las casas donde habitáis. Cuando yo vea la sangre, pasaré de largo ante vosotros, y no habrá entre vosotros plaga exterminadora, cuando yo hiera al país de Egipto. Este día será para vosotros memorable, en él celebraréis la fiesta del Señor, ley perpetua para todas las generaciones.
Palabra de Dios




SALMO RESPONSORIAL
SALMO 115

R.- EL CÁLIZ DE LA BENDICIÓN ES LA COMUNIÓN CON LA SANGRE DE CRISTO

¿Cómo pagaré al Señor
todo el bien que me ha hecho?
Alzaré la copa de la salvación,
invocando su nombre. R.-

 Mucho le cuesta al Señor
la muerte de sus fieles.
Señor, yo soy tu siervo,
hijo de tu esclava;
rompiste mis cadenas. R -

 Te ofreceré un sacrificio de alabanza,
invocando tu nombre, Señor.
Cumpliré al Señor mis votos,
en presencia de todo el pueblo. R.-



SEGUNDA LECTURA
LECTURA DE LA PRIMERA CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS CORINTIOS 11, 23-26

Hermanos:
Yo he recibido una tradición, que procede del Señor y que a mi vez os he transmitido: Que el Señor Jesús, en la noche en que iban a entregarlo, tomó un pan y, pronunciando la Acción de Gracias, lo partió y dijo:
—Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros. Haced esto en memoria mía.
Lo mismo hizo con el cáliz, después de cenar, diciendo:
—Este cáliz es la nueva alianza sellada con mi sangre; haced esto cada vez que bebáis, en memoria mía. Por eso, cada vez que coméis de este pan y bebéis del cáliz, proclamáis la muerte del Señor, hasta que vuelva.

Palabra de Dios



ACLAMACIÓN Jn 13,14

Os doy un mandamiento nuevo que os améis mutuamente como yo os he amado, dice el Señor.




EVANGELIO
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN 13, 1-15

Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado la hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo. Estaban cenando (ya el diablo le había metido en la cabeza a Judas Iscariote, el de Simón, que lo entregara) y Jesús, sabiendo que el Padre había puesto todo en sus manos, que venía de Dios y a Dios volvía, se levanta de la cena, se quita el manto y, tomando una toalla, se la ciñe; luego echa agua en la jofaina y se pone a lavarles los pies a los discípulos, secándoselos con la toalla que se había ceñido. Llegó a Simón Pedro y éste le dijo:
—Señor, ¿lavarme los pies tú a mí?
Jesús le replicó:
—Lo que yo hago, tú no lo entiendes ahora, pero lo comprenderás más tarde.
Pedro le dijo:
—No me lavarás los pies jamás.
Jesús le contestó:
—Si no te lavo, no tienes nada que ver conmigo.
Simón Pedro le dijo:
—Señor, no sólo los pies, sino también las manos y la cabeza.
Jesús le dijo:
—Uno que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, porque todo él está limpio. También vosotros estáis limpios, aunque no todos." (Porque sabía quién lo iba a entregar, por eso dijo: "No todos estáis limpios".)
Cuando acabó de lavarles los pies, tomó el manto, se lo puso otra vez y les dijo:
— ¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros? Vosotros me llamáis "El Maestro" y "El Señor", y decís bien, por que lo soy. Pues si yo, el Maestro y el Señor, os he lavado los pies, también vosotros debéis lavaros los pies unos a otros: os he dado ejemplo para que lo que yo he hecho con vosotros, vosotros también lo hagáis.

Palabra del Señor




A guisa de Introducción:

Más que un simple recuerdo



Después de la larga marcha de cuaresma (40 días sugeridos para la introspección, la oración, la reflexión y la conversión), esta misa en memoria de la Cena del Señor inaugura las grandes celebraciones que nos hacen entrar de una manera progresiva en la alegría de la mañana de Pascua. Durante 3 días, lo que celebramos en efecto, es el paso (pasaje) de Jesús de este mundo hacia su Padre.

“Sabiendo que la hora había llegado para Él de pasar de este mundo a su Padre, Jesús habiendo amado los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo” (otras traducciones dicen los amó hasta el final).

No se trata solamente de recordar, de hacer memoria de los últimos momentos de la vida de Jesús, sino de vivir ahora (en) este amor. En efecto, es hoy que nosotros somos amados.

Rememorar la Cena del Señor, es entonces mucho más que un recuerdo. Es vivir el misterio que celebramos para que se cumpla o realice por nosotros.

En la tarde del jueves santo, la última cena que Jesús tiene con sus discípulos no es una comida ordinaria. Es la comida de la PASCUA. El pueblo judío celebra su liberación. Para nosotros, la cena o comida del Señor es la comida de una nueva alianza. Por los gestos del pan y del vino, Jesús mismo se ofrece por la salvación del mundo. Al lavar los pies de sus discípulos, se hace el servidor de todos. Él se postra de nuevo ante nos pies para amarnos hasta el final. Porque la hora ha llegado, tomemos asiento en la mesa con Jesús. Esta mesa es mucho más que un recuerdo.




Aproximación psicológica al texto del evangelio

Los contactos físicos y el servicio concreto



Uno podría reprocharle al evangelio de Juan de ser un evangelio individualista, centrado en la salvación de las personas tomadas una por una: “Aquel que viene a mi” (Jn 6,35), “Quien cree en Él…” (Jn 3,18), etc.

Se podría, en el mismo sentido, reprocharle a Juan el que nunca mencione la palabra comunidad (Iglesia) en su evangelio. Uno podría reprocharle sobre todo que reduzca la Eucaristía a una aproximación cuadradamente individualista, haciendo decir a Jesús: “Aquel que coma de este pan…Aquel que coma mi carne…” (Jn 6.51.56).

Con estos reproches en la memoria, es sorprendente ver como Juan aprovecha para presentar la última cena de Jesús y al mismo tiempo la institución de la Eucaristía. A Juan le gusta utilizar el simbolismo y añade a esto una reflexión teológica. Además, ha sido esta una bella ocasión para dar rienda suelta a sus afectos.

Pero más sorprendente aun es constatar que Juan no dice ni una sola palabra sobre la Eucaristía y su misterio, sino que más bien nos presenta una escena de una gran sobriedad.

En la presentación que Juan nos hace de la cena del jueves santo, Jesús lava los pies de sus discípulos y les dice: ustedes han (deben) de hacer lo mismo, y en una perspectiva de servicio.

Recibir la Eucaristía, es como comer el maná para poder continuar la ruta. Jesús mismo hace la comparación o aproximación a este suceso del A.T (Jn 6, 31-59). Pues recibir la Eucaristía y no ir más lejos, es como recoger el maná en un recipiente: a la mañana siguiente, no hay nada bueno (cfr. Ex 16,20).

Es necesario entonces, que aquel que recibe la Eucaristía “produzca fruto” por su compromiso (Jn 15,16), de otro modo la Eucaristía se quedara sólo en una “comida que perece” (Jn 6,27).

Ahora, en nuestro texto, el compromiso eucarístico, el compromiso del jueves santo, es un compromiso con el servicio, con el amor manifestado en los contactos físicos y en un servicio concreto.

Al reflexionar sobre el sentido de estos contactos y de este servicio, Juan descubrirá más tarde al menos que se trata de la realización de la salvación misma. “Nosotros sabemos que hemos pasado de la muerte a la vida porque amamos nuestros hermanos” (Jn 3,14), y no dice: sabemos que hemos sido salvados porque recibimos la Eucaristía.

Aquella tarde, más que el ritual de la eucaristía, lo que ha impresionado a Juan, es un gesto concreto, expresando el amor “no en palabras sino con actos” (I Jn 3,18), y esto lo que él retiene o conserva de Jesús y su mensaje: “Jesús ha dado su vida por nosotros; nosotros también, debemos dar nuestra vida por nuestros hermanos”
(I Jn 3,16).

Acá no hay nada teológicamente complicado, ni nada de individualismo.

Ser cristiano, como dice Juan, es ser tocado por lo que Jesús ha vivido y comenzar a vivir como Él.




Reflexión Central:

"…Los amó hasta el extremo"



"Cuanto he deseado comer con ustedes esta pascua antes de mi pasión" (Lucas 22,15). Estas son las palabras de Jesús tal cual, al inicio de su última cena con sus apóstoles. En realidad, es su deseo constante. Hoy como ayer, El desea permanecer, estar con los suyos: Él quiere estar con nosotros. Esta tarde, podemos preguntarnos: ¿Deseamos estar con Él al menos un poquito? ¿Sabremos ofrecerle ese poco de compañía y de afecto del cual es capaz nuestro corazón?

Si nosotros miramos de cerca, hay que reconocer que siempre es Él quien hace el esfuerzo por permanecer cercano a nosotros.  Sin cesar, Él da el primer paso hacia nosotros. En la víspera del Jueves Santo, la última tarde de su vida, reúne sus discípulos. En un supremo impulso de amor, ÉL continúa uniéndose definitivamente a ellos.

Los textos bíblicos nos enseñan que Jesús se pone a la mesa con los doce. Toma el pan y se los da diciendo: "Este es mi Cuerpo entregado por ustedes". De mismo modo acabada la cena, toma el cáliz: "Esta es mi sangre derramada por ustedes". Son las palabras que nosotros los sacerdotes pronunciamos sobre el altar. Es el mismo Señor quien invita a cada uno de nosotros a alimentarse del pan y del vino consagrados. Es así como Jesús ha "inventado", hecho lo posible, hasta lo imposible por permanecer cerca de nosotros. Es de este modo como Él ha decidido estar cerca de sus discípulos a través de la historia.

En realidad, Él no solo quiere estar cerca. Él desea estar dentro de sus discípulos. Para nosotros Él llega a ser alimento, carne de nuestra carne. Este pan y este vino son el alimento que Dios nos envía. Ellos continúan siendo un remedio y un sostén para nuestra vida. Ellos nos unen a Jesús para hacernos semejantes a Él. Es así como aprendemos a desear las cosas que Él deseaba. Al darnos este pan y este vino, el Señor hace brotar de nosotros sentimientos de bondad, de afecto, de amor y de perdón.

Es en el nombre de este amor que Jesús va a llevar al culmen un gesto muy importante. Él se arrodilla ante sus discípulos para lavarles los pies. Este era un gesto común entre los judíos puesto que había mucho polvo en los caminos. En la vida corriente, un sirviente se ponía a disposición del visitante para llevar a cabo esta tarea. Lo que es novedoso en este evangelio es que Jesús el maestro se hace servidor. Nosotros comprendemos el porqué del desconcierto de Pedro y su rechazo a dejarse lavar los pies por Jesús. Pero para estar en comunión de amor con Cristo, Pedro debe acoger el testimonio que nos deja.

En nuestro mundo, se corre mucho tras los honores, el prestigio, el poder.
Uno se deshace de aquellos que hacen obstáculo, que estorban o que avergüenzan. El Evangelio del Jueves Santo nos invita a ir en contra corriente de esta orientación. Es un mandamiento que viene del mismo Dios. Lavarse los pies unos a otros es ponerse al servicio de los más débiles, de los enfermos, de las personas indefensas. Es una nueva manera de vivir.

Nos encontramos entonces ante dos mesas, la del lavatorio de los pies y la de la Eucaristía. No se puede separar la liturgia del servicio fraternal. Tanto la una como la otra participan en el mismo objetivo. Cristo a quien acogemos cuando comulgamos nos lleva a ponernos al servicio de los demás. Él mismo nos ha dado ejemplo. Su amor ha ido hasta el don total de su vida.

Hoy, en la Iglesia de estas partes del mundo (Iglesia de occidente) la Eucaristía cuestiona. Asistimos a una disminución drástica del número de misas dominicales y a una baja en participación de practicantes regulares (sobre todo en semana). En otros lugares, la misa tiene que ser celebrada clandestinamente. Cuando la Eucaristía sufre, las comunidades cristianas también sufren. No olvidemos lo que decía el Concilio Vaticano II: "La Eucaristía construye la Iglesia".

Las pruebas, las dificultades son con frecuencia una invitación a volver a lo esencial. La conmemoración de la Ultima Cena es la ocasión para nosotros de valorar intensamente esta fuente y volver a ella con más amor y pasión.

En la tarde del Jueves Santo, los apóstoles no sólo han escuchado un discurso, sino que también han vivido un evento que les ha sacudido el corazón. Ellos no volverán a ser los mismos.  Para nosotros los cristianos, la celebración de la Eucaristía debe tener el mismo efecto en nosotros. Es un evento que transforma en profundidad aquel que se deja lavar los pies por Cristo.

Jesús es el primero a quitarse el manto y la túnica para ponerse el delantal de servidor. Nosotros también debemos despojarnos de nuestro orgullo que nos impide unirnos a Cristo con toda sinceridad y verdad: es lo que nos recuerda incesantemente el Papa Francisco: " ser una Iglesia pobre al servicio de los pobres".

Pidamos al Señor que nos comunique este Espíritu de amor y de servicio para que transformemos el mundo a nuestro alrededor. Tengamos siempre presente en nuestros corazones esta palabra del Evangelio: Jesús, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo"



Oración para el Jueves Santo

Señor, quiero que mi relación contigo sea más intensa cada día. 
Te alabo desde lo profundo de mi corazón 
porque has decidido quedarte con nosotros 
y acompañarnos hasta el fin de los tiempos.

Has decidido alimentarnos con tu propio cuerpo 
a través de la Sagrada Eucaristía 
y aunque nuestros engañosos sentidos humanos solo vean un trozo de pan, allí estás Tú, esperando que nos hagamos uno contigo.

Ayúdame a entender que para seguir tu proyecto de vida 
debo amar y ser servidor de los demás, 
pues si Tú, siendo el Rey de reyes,
 lavaste los pies a tus discípulos, 
yo debo también debo imitarte en obras y pensamientos.

Así como Tú has sanado mis heridas, 
sé mi fuente de poder para poder hacer lo mismo 
con aquellos que no han salido de su dolor, 
escucharlos, atenderlos y sobre todo, acercarlos a tu amor.

Con el ejemplo que me has dado me enseñas a vivir en el amor 
y a salir de ese camino egoísta que la sociedad hoy propone: 
"la superación personal sin importar a quien dejo atrás en el camino".

Dame, Señor mío, conciencia para crecer y ser cada día mejor, 
que tu alimento divino sea la fuente que me impulse 
y me proyecte a hacerlo todo bien sembrando esperanzas a mi paso.

Te doy gracias por todas las bendiciones que hoy me darás.  
Ayúdame a esforzarme sin desánimo y a ser la mejor versión de mí mismo.
Te amo, confío en tu poder transformante que consuela 
y renueva el espíritu victorioso en cada uno de nosotros 
a través de la Eucaristía.

Amén.




Referencias bibliográficas:


Pequeño Misal “”Prions en Église”, Quebec.




HÉTU, Jean-Luc. LesOptions de Jésus









El mundo trascendente-espiritual de Gabriel García Màrquez : A-Dios GABO (1)


Quizás algunos se pregunten como yo en la coyuntura de estos días santos para muchos, y más en el día  del triduo pascual de su muerte, sobre la religiosidad de GABO. Era creyente practicante católico, cristiano? O tomaba lo mejor de cada religión o abominación (como decía Mafalda y su alter ego Quino?) Cuál era su concepción e imagen de Dios? 

De La Iglesia y sus sacramentos y ministros? Qué pensaría de Jesucristo?
Como era el mundo trascendente-espiritual de Gabo?

No resolveré acá puntualmente las cuestiones, ni es mi objetivo “levantar polvareda ni sublevar ánimos” que se revuelcan fácilmente también con los temas políticos y sexuales. Pero las cuestiones sobre la espiritualidad Garcia-marquiana podría ser material para otros artículos.

Confieso de entrada que respeto la obra del único nobel colombiano, que siempre lo he admirado desde mi época de adolescente imberbe y que si bien me aburrió de entrada con su “Hojarasca”, volvió a cautivarme poco tiempo después con la tragicomedia del “Coronel que no tenía quien le enviara misivas”.

En marzo del  2012 cuando cumplió 85 años de vida, en mi antiguo blog iniciaba una entrada de homenaje con esta frase  de la mexicana Ángeles Mastretta:"Uno quiere a Gabo como a la luna, porque le pertenece a cada quién de distinto modo y a todos tanto como quieran gozarla".

Era 1982, justo venia de terminar la primaria y me estrenaba como colegial en el Instituto Juan XXIII de mi pueblo caldense Marquetalia. No recuerdo si me fue impuesto por mi profesor o fue que voluntariamente y o de manera libre decidí leer una breve novela que se llamaba “La Hojarasca” de Gabriel García Márquez, en la clase de español con Don Leoncio Ruiz.  

Aquella obra me pareció tediosa y la verdad muy sepulcral…compuesta de  3 monólogos, donde uno de ellos lo hace un niño que  describe sus sentimientos de cara a la muerte.

Lo único que recuerdo y la imagen que veo al pronunciar la palabra hojarasca es eso un niño frente a un ataúd en una sala observando, meditando…

La hojarasca, trata de la historia del entierro de un hombre, un médico misterioso y odiado, al que sus vecinos quieren dejar insepulto. Al mismo tiempo es la historia del odio acumulado durante veinticinco años en Macondo, un lugar llamado a ser, pocos años después, famoso en el mundo entero.

La obra comienza con la muerte de un médico innominado, que cayó en desgracia con el pueblo de Macondo y que un buen día decidió ahorcarse, para mostrarse por primera vez, como dice Gabo, "cómodamente muerto", en el velatorio del doctor del pueblo.

La historia es narrada a través de los monólogos de tres personajes de una misma familia: un viejo coronel (el abuelo), Isabel (hija del coronel), y el hijo de Isabel.

A través de los ojos del niño, te puedes pasear por los fríos y tristes alrededores de la muerte y del velatorio (la muerte de una persona y su cortejo, la muerte del pueblo y su procesión); los mismos ojos te cuentan el ocaso del pueblo; fundidas sus riquezas y apagado su esplendor por las guerras y las crisis; esas mismas que llenaron las calles y las casas de "una hojarasca formada de desperdicios naturales y humanos".

 De pronto, llegó la compañía bananera perseguida por “la hojarasca”(era una hojarasca revuelta, alborotada, formada por los desperdicios humanos y materiales de los otros pueblos: rastrojos de una guerra civil que cada vez parecía más remota e inverosímil.) La hojarasca era implacable, contaminando todo de su revuelto olor multitudinario, olor de secreción a flor de piel y de recóndita muerte...

A los 12 años, no fue muy feliz mi primera experiencia literaria con Gabo, pues después leí un libro de conversaciones de él con Plinio Apuleyo Mendoza llamado “El olor de la Guayaba”, que para mí mentalidad infantil me pareció “peor”…

Si formalmente El olor de la guayaba es una prolongada conversación del escritor y periodista Plinio Apuleyo Mendoza con su viejo amigo Gabriel García Márquez -lo que da ocasión a éste para desgranar con vivacidad sus remembranzas, juicios, opiniones y convicciones- sus contenidos van mucho más allá: en El olor de la guayaba bien pueden encontrarse las claves de un proceso, creador y creativo, de singular riqueza.

De la mano de Mendoza, García Márquez desvela el mundo que refleja su obra -hasta transfigurarlo- con la magia de la palabra: la calidez y el color del Caribe, el universo mítico de sus pobladores, la extraña mentalidad de sus extraños prohombres y caudillos. Una obra en la que el compromiso con la emoción y el compromiso con la razón se dan la mano, para ofrecer la más sugerente aproximación a un ser que de puro complejo puede permitirse el lujo de ser nítido...http://www.culturalianet.com/pro/prod.php?codigo=13310

Es que eran libros que disfrutarían más los adultos, en efecto, aunque no lo he hecho aún, es seguro que la relectura de la Hojarasca seria hoy más significativa y trascendente para mí, pues la comprendería mas ahora superada la cuarentena.

Finalizando aquel año, exactamente en octubre se dio la noticia , quizás de las más importantes y significativas para nuestro país en los últimos 30 anos…EL comité de los famosos premios Nobel de Suecia le adjudicaba el premio literario celebre y  ambicionado mundialmente a nuestro costeño escritor y periodista, fue el 10 de octubre. En mi mente de niño aun, recuerdo, inmediatamente reaccione pensando y diciéndome que como le habían dado un tal premio a alguien que había escrito algo tan aburrido como La Hojarasca.

Pero el tiempo se encargaría de mostrarme una cara más atractiva de García Márquez, después leería en el 83 Crónica de una muerte anunciada y El Coronel no tiene quien le escriba que hacían a Gabo reivindicarse conmigo. 

Después de obtenido el premio, recuerdo los  años siguientes  (hasta hoy mismo) GABO se convirtió en un best –seller no solo en nuestro país sino en todo el mundo, pues sus obras comenzarían a traducirse al francés, inglés, portugués, etc. 

Personalmente he leído de Gabo, además de las citadas anteriormente  “La candida Erendira y su abuela desalmada” ; “12 cuentos peregrinos”, “El General en su laberinto” (Sobre el ocaso del libertador Simón Bolívar, quizás la descripción más real del general venezolano, desnudo, angustiado, muy humano); “Del amor y otros demonios” , su autobiografía “Vivir para Contarla”…debo confesar con vergüenza que nunca he pasado de la página 20 de su obra emblema  y más famosa “100 años de soledad” y que espero algún día tener la decisión  y coraje para sentarme a leerla junto a “El amor en los tiempos del cólera”, para muchos sus dos mejores obras.

Además de escritor de relatos , cuentos y novelas, no hay que olvidar también el gran talento que García Márquez tuvo para escribir guiones para cine y telefilmes…Nunca olvidaré “Tiempo de morir” , que aunque escrita a dos manos con Carlos Fuentes logra una atmosfera inquietante y emocionante, plena de suspenso,  en torno a los personajes .

Definitivamente GABRIEL GARCIA MARQUEZ es todo un emblema de nuestro país, es nuestro orgullo literario, imagen del país muy  positiva junto a Fernando Botero, Shakira y Juanes, nuestro café y Juan Valdez.

En este Viernes Santo de abril, entretenidas conversaciones con Dios!

FRASES DE GABO:

"El amor es tan importante como la comida. Pero no alimenta."

"El amor se hace más grande y noble en la calamidad."

 "El día que me sienta mal no me pongo en manos de nadie. Me boto yo mismo en el cajón de la basura."

 "El escritor escribe su libro para explicarse a sí mismo lo que no se puede explicar."

  "El periodismo es el mejor oficio del mundo"

   "El problema del matrimonio es que se acaba todas las noches después de hacer el amor, y hay que volver a reconstruirlo todas las mañanas antes del desayuno."

  "El secreto de una buena vejez no es otra cosa que un pacto honrado con la soledad."

  "En todo momento de mi vida hay una mujer que me lleva de la mano en las tinieblas de una realidad que las mujeres conocen mejor que los hombres y en las cuales se orientan mejor con menos luces."

 "Estaba demasiado oprimido por los estragos del tiempo para pensar en nadie."

  "...Es verdad -suspiró el Coronel-, la vida es la cosa mejor que se ha inventado..."

 "La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda, y cómo la recuerda para contarla"

"La memoria del corazón elimina los malos recuerdos y magnifica los buenos, y gracias a ese artificio, logramos sobrellevar el pasado."

"La sabiduría nos llega cuando ya no nos sirve de nada."

"Los seres humanos no nacen para siempre el día en que sus madres los alumbran, sino que la vida los obliga a parirse a sí mismos una y otra vez."

"No hay medicina que cure lo que no cura la felicidad."

"Siempre habrá gente que te lastime, así que lo que tienes que hacer es seguir confiando, y solo ser más cuidadoso en quién confías dos veces."



VINCULOS PARA AMPLIAR MAS SOBRE LA VIDA Y OBRA DE GABRIEL GARCIA MARQUEZ:






(Continuará...) 

14 de septiembre del 2026: lunes de la vigésima cuarta semana del tiempo ordinario II- Señor de los Milagros de Buga, memoria o fiesta opcional

  Señor de los Milagros: ¡una Palabra tuya basta! Celebramos con fe y gratitud la fiesta del Señor de los Milagros de Buga . Al contemplar...