lunes, 11 de septiembre de 2023

12 de septiembre del 2023: martes de la vigésima tercera semana del tiempo ordinario


Nosotros, como Jesús, también debemos orar antes de tomar decisiones importantes en nuestra vida para que su obra de salvación siga en nuestra generación.

Monasterio Ntra. Sra. de la Piedad - MM. Dominicas


(Lucas 6, 12-19) Jesús pasa toda la noche en la montaña orando a su Padre. Cuando llega el día, se reúne con los doce Apóstoles. Luego desciende con ellos para unirse a los muchos discípulos. Estos últimos están con multitud de personas, procedentes de la región y del extranjero. El mismo Jesús los cura y los calma. Atrae a todos los hombres hacia sí mismo. Pero sólo los Apóstoles y los discípulos pueden testificar que su poder salvador proviene de su intimidad con el Padre.

Nicolás Tarralle, sacerdote asuncionista


 (Colosenses 2, 6-15) Por el Bautismo, Cristo viene a habitar en nosotros. Él nos libera así del mal, invitándonos a acoger el amor sin límites de Dios. Sobre una tal base, podemos construir nuestra vida en toda confianza.





Primera lectura
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses 2, 6-15


Hermanos:

Ya que habéis aceptado a Cristo Jesús, el Señor, proceded según

Arraigados en él, dejaos construir y afianzar en la fe que os enseñaron, y rebosad agradecimiento.

Cuidado con que haya alguno que os capture con esa teoría que es una insulsa patraña forjada y transmitida por hombres, fundada en los elementos del mundo y no en Cristo.

Porque es en Cristo en quien habita corporalmente toda la plenitud de la divinidad, y por él, que es cabeza de todo principado y autoridad, habéis obtenido vuestra plenitud.

Por él fuisteis también circuncidados con una circuncisión no hecha por hombres, cuando os despojaron de los bajos instintos de la carne, por la circuncisión de Cristo.

Por el bautismo fuisteis sepultados con él, y habéis resucitado con él, porque habéis creído en la fuerza de Dios que lo resucitó de entre los muertos. Estabais muertos por vuestros pecados, porque no estabais circuncidados; pero Dios os dio vida en él, perdonándoos todos los pecados. Borró el protocolo que nos condenaba con sus cláusulas y era contrario a nosotros; lo quitó de en medio, clavándolo en la cruz, y, destituyendo por medio de Cristo a los principados y autoridades, los ofreció en espectáculo público y los llevó cautivos en su cortejo

Palabra de Dios.



Salmo
Sal 144, 1-2. 8-9. 10-11


R/. El Señor es bueno con todos.

Te ensalzaré, Dios mío, mi rey; bendeciré tu nombre por siempre jamás. Día tras día, te bendeciré y alabaré tu nombre por siempre jamás.. R/. 

El Señor es clemente y misericordioso, lento a la cólera y rico en piedad; el Señor es bueno con todos, es cariñoso con todas sus criaturas R/. 

Que todas tus criaturas te den gracias, Señor, que te bendigan tus fieles; que proclamen la gloria de tu reinado, que hablen de tus hazañasR/.



Lectura del santo evangelio según San Lucas (6, 12-19):


Sucedió que por aquellos días se fue él al monte a orar, y se pasó la noche en la oración de Dios. Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos, y eligió doce de entre ellos, a los que llamó también apóstoles.
A Simón, a quien llamó Pedro,
y a su hermano Andrés;
a Santiago y Juan,
a Felipe y Bartolomé,
a Mateo y Tomás,
a Santiago de Alfeo y Simón, llamado Zelotes;
a Judas de Santiago, y a Judas Iscariote, que llegó a ser un traidor.
Bajando con ellos se detuvo en un paraje llano; había una gran multitud de discípulos suyos y gran muchedumbre del pueblo, de toda Judea, de Jerusalén y de la región costera de Tiro y Sidón, que habían venido para oírle y ser curados de sus enfermedades. Y los que eran molestados por espíritus inmundos quedaban curados.
Toda la gente procuraba tocarle, porque salía de él una fuerza que sanaba a todos.

Palabra del Señor




/////


Con Cristo es suficiente!
Inmersión total

Las falsas enseñanzas amenazan a los cristianos de Colosas y por lo tanto los creyentes han recibido todo al recibir a Cristo, porque Cristo manifiesta plenamente a Dios…Entonces, no tiene caso dejarse seducir por filosofías vacías de sentido o por fuerzas espirituales ocultas. Sólo Cristo basta! (es suficiente).
Para los cristianos, el bautismo ha reemplazado la circuncisión como signo de entrada a la comunidad de los creyentes. Pero el bautismo es ante todo un signo de unión con Cristo. Pablo ya lo había subrayado en su Carta a los Romanos: "todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte" (Romanos 6,3). Simbólicamente, el bautizado sumergido en el agua, muere con Cristo, y él resucita con Cristo al salir del agua. Unido a Cristo, recibe el perdón de sus pecados y es liberado de las fuerzas del mal.   



Un  equipo de choque

El número de los apóstoles (12) simboliza las doce tribus de Israel que componían juntas al pueblo de Dios. Jesús escoge hombres muy diversos que participarán en su misión, encargados de llevar su palabra y ser testigos suyos en el mundo entero.


Oración

Dios todopoderoso y Padre nuestro:
En uno de nosotros, en tu Hijo Jesucristo,
se encuentra la plenitud de lo que tú eres, divinidad,
y que nosotros solamente podemos conjeturar y tartamudear
con nuestros inadecuados pensamientos y términos humanos.
Arráiganos y edifícanos en Cristo Jesús;
líbranos de todas formas de alienación
y danos la gracia de participar en su nueva humanidad,
para que vivamos la vida
del mismo Jesucristo nuestro Señor.


2

Audiencia y curación


 


Bajando con ellos se detuvo en un paraje llano; había una gran multitud de discípulos suyos y gran muchedumbre del pueblo, de toda Judea, de Jerusalén y de la región costera de Tiro y Sidón, que habían venido para oírle y ser curados de sus enfermedades. Y los que eran molestados por espíritus inmundos quedaban curados.
Toda la gente procuraba tocarle, porque salía de él una fuerza que sanaba a todos.

 Lucas 6: 17-19

 

 

El Evangelio de Lucas nos presenta lo que tradicionalmente se conoce como el "Sermón de la Llanura". Casi todo lo que Lucas incluye en este sermón también se encuentra en el "Sermón del Monte" de Mateo. 

Mateo, sin embargo, agrega algunas enseñanzas que no se encuentran en Lucas. 

El sermón de Mateo tiene tres capítulos, mientras que el de Lucas tiene solo uno.

 

En esta, la introducción a este “Sermón de la Llanura”, del cual estaremos leyendo toda la semana, Lucas señala que un gran número de personas vinieron de todas partes para escuchar a Jesús. Esta multitud incluía a muchos judíos, pero también a muchas personas del territorio pagano de Tiro y Sidón. ¿Y qué fue lo que atrajo a tantos de ellos? 

Vinieron para "escuchar" a Jesús predicar y "ser sanados". 

Querían escuchar las palabras de Jesús ya que hablaba con gran autoridad y de una manera que estaba cambiando vidas. Y estaban especialmente asombrados por el poder sanador que manifestó Jesús. 

La última línea del pasaje de hoy, le da gran énfasis a este deseo de sanación: toda la gente procuraba tocarle, porque salía de él una fuerza que sanaba a todos.


Es interesante ver cómo Jesús realizó tantos milagros poderosos mientras realizaba Su ministerio público. Este fue especialmente el caso cuando éste comenzaba . Se convirtió en una especie de celebridad instantánea para muchos y fue la comidilla de los muchos pueblos de los alrededores. Pero también es interesante notar que, a medida que pasaba el tiempo, Jesús le dio más énfasis a Su enseñanza que a los milagros.

 

¿Qué es lo que te atrae hacia nuestro Señor? Quizás si Dios realizara numerosos milagros manifiestos hoy, muchas personas se asombrarían. Pero los milagros físicos no son la obra más grande de nuestro Señor y, por lo tanto, no deberían ser el enfoque principal de nuestra relación con Él. 

La razón principal por la que debemos sentirnos atraídos hacia nuestro Señor es porque Su santa Palabra se hunde profundamente en nosotros, nos cambia y nos atrae a la comunión con Él. 

Esto se ve claramente por el hecho de que ahora que el mensaje del Evangelio se ha establecido profundamente y la Iglesia se ha formado, los milagros físicos son raros. Ocurren, pero no de la misma manera que sucedieron cuando Jesús estableció por primera vez Su ministerio público.

 

Reflexione hoy sobre la razón principal por la que se siente atraído por nuestro Señor. Busque Su Palabra viva, dicha en lo más profundo de su corazón. 

El milagro más importante que se produce hoy es el de la transformación interior. Cuando una persona escucha a Dios hablar, responde a esa Palabra y le permite cambiar su vida, este es uno de los milagros de gracia más importantes que podamos encontrar. Y esta es la razón principal por la que debemos sentirnos atraídos hacia Él, buscarlo y seguirlo dondequiera que nos lleve.

 

 

Mi milagroso Señor, por favor llévame hacia Ti, enseñándome en el desierto de mi vida interior de silencio y soledad. Ayúdame a buscarte para que pueda escuchar Tu Palabra, que me ha sido hablada para darme nueva vida. Que siempre te escuche para que tu santa Palabra me transforme más plenamente, convirtiéndome en la nueva creación que tú deseas que sea. Jesús, en Ti confío.

domingo, 10 de septiembre de 2023

11 de septiembre del 2023: lunes de la vigésima tercera semana del tiempo ordinario

 

Jesús tiene y vive una ley superior a la del sábado, la ley del amor que le lleva a la ley de hacer bien a toda persona humana, algo que se puede hacer también en sábado, por encima de la costumbre judía.

Fray Manuel Santos Sánchez O.P.


(Colosenses 1, 24 — 2, 3) Hasta nuestro último suspiro, siempre habrá alguien que necesite ser amado como Cristo nos ha amado. Así, por nosotros y a pesar de todas nuestras debilidades (pecado, desaciertos, defectos), la obra de salvación continúa…



(Lucas 6, 6-11) Al igual que los escribas y fariseos, yo deseo conformarme a las reglas establecidas por los otros, tanto que yo olvido lo esencial de ellas.

Jesús me recuerda hoy que el amor al prójimo es mucho más que seguir las leyes al pie de la letra.

Señor, que el amor, y no la obsesión por las leyes, sea mi único guía.

Primera lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses (1,24–2,3):

Ahora me alegro de sufrir por vosotros: así completo en mi carne los dolores de Cristo, sufriendo por su cuerpo que es la Iglesia, de la cual Dios me ha nombrado ministro, asignándome la tarea de anunciaros a vosotros su mensaje completo: el misterio que Dios ha tenido escondido desde siglos y generaciones y que ahora ha revelado a sus santos. A éstos Dios ha querido dar a conocer la gloria y riqueza que este misterio encierra para los gentiles: es decir, que Cristo es para vosotros la esperanza de la gloria. Nosotros anunciamos a ese Cristo; amonestamos a todos, enseñamos a todos, con todos los recursos de la sabiduría, para que todos lleguen a la madurez en su vida en Cristo: ésta es mi tarea, en la que lucho denonadamente con la fuerza poderosa que él me da. Quiero que tengáis noticia del empeñado combate que sostengo por vosotros y los de Laodicea, y por todos los que no me conocen personalmente. Busco que tengan ánimos y estén compactos en el amor mutuo, para conseguir la plena convicción que da el comprender, y que capten el misterio de Dios. Este misterio es Cristo, en quien están encerrados todos los tesoros del saber y el conocer.

Palabra de Dios



Salmo

Sal 61,6-7.9

R/. De Dios viene mi salvación y mi gloria

Descansa sólo en Dios, alma mía,
porque él es mi esperanza;
sólo él es mi roca y mi salvación,
mi alcázar: no vacilaré. R/.

Pueblo suyo, confiad en él,
desahogad ante él vuestro corazón,
que Dios es nuestro refugio. R/.


Lectura del santo evangelio según san Lucas (6,6-11):

Un sábado, entró Jesús en la sinagoga a enseñar. Había allí un hombre que tenía parálisis en el brazo derecho. Los escribas y los fariseos estaban al acecho para ver si curaba en sábado, y encontrar de qué acusarlo.
Pero él, sabiendo lo que pensaban, dijo al hombre del brazo paralítico: «Levántate y ponte ahí en medio.» Él se levantó y se quedó en pie.
Jesús les dijo: «Os voy a hacer una pregunta: ¿Qué está permitido en sábado, hacer el bien o el mal, salvar a uno o dejarlo morir?»
Y, echando en torno una mirada a todos, le dijo al hombre: «Extiende el brazo.»
Él lo hizo, y su brazo quedó restablecido. Ellos se pusieron furiosos y discutían qué había que hacer con Jesús.


Palabra del Señor

1

Plan secreto

Es extraño ver a Pablo, alegrarse por sus sufrimientos! Una cosa cuenta y es la más importante para él y es que el proyecto o plan de Dios se lleve a cabo, que Cristo esté vivo en cada uno de los creyentes. Si los sufrimientos de Pablo al servicio del Evangelio, son el signo de que este "plan secreto" (mystere en griegose realiza, entonces, todo está bien!

Otra transgresión en sábado?

 De acuerdo a lo que vemos en el evangelio, es extraño cómo gente fiel, religiosa y regularmente practicante, como los escribas y fariseos, eran un gran obstáculo para la misión de Jesús. Están disgustados y enojados porque Jesús cura a un hombre con  una mano paralítica en el día del Señor. Jesús vino a hacer el bien y a preservar la vida, como él mismo dijo; a llevar a cabo una misión de amor y vida, y éstas no pueden expresarse adecuadamente en leyes y mandamientos. – ¡Nosotros podemos y debemos hacer el bien también en el Día del Señor, el domingo! 



Oración:


Oh Dios, Padre nuestro:
Te damos gracias por tu Hijo Jesucristo.
Él siempre anduvo haciendo el bien
y ninguna ley hecha por seres humanos
le podría impedir de llevar a cabo
su misión de vida y amor.
Que tu Espíritu Santo nos ilumine
para entender su mentalidad
y para conceder el primer lugar
a lo que es realmente importante en nuestra vida,
para que vivamos,  ante todo, por la ley del amor,
proclamada y vivida hasta la muerte
por Jesucristo tu Hijo, nuestro Señor.



2

Percibir las intenciones de los demás





Un sábado, entró Jesús en la sinagoga a enseñar. Había allí un hombre que tenía parálisis en el brazo derecho. Los escribas y los fariseos estaban al acecho para ver si curaba en sábado, y encontrar de qué acusarlo.
Pero él, sabía lo que pensaban…

 

Lucas 6: 6-8

 

 

Jesús tenía un don. Por supuesto, tenía todos los buenos dones a la perfección. Pero en el evangelio de hoy, vemos cómo uno de los dones de Jesús se manifiesta, y es que Jesús podía darse cuenta de las intenciones de las personas con las que se encontraba a diario.

 

Normalmente, solo podemos conocer las intenciones de los demás si nos dicen sus intenciones. No podemos leer mentes y corazones. Pero nuestro Señor pudo. Tenía la habilidad divina de leer cada alma y conocer cada corazón. Por eso, cuando alguien se le acercaba con gran fe, él lo sabía. Y cuando alguien se le acercaba con malas intenciones, él lo sabía.

 

Cuando Jesús percibió las malas intenciones de los escribas y fariseos, usó ese conocimiento para manifestar sus intenciones. Tenían la intención de encontrar una razón para acusar a Jesús, así que Él les dio una. Jesús curó a un hombre con una mano seca en sábado, y los escribas y fariseos estaban al acecho para ver si curaba en sábado, y encontrar de qué acusarlo.


 Pensaban que los milagros eran violaciones de la ley del reposo sabático. Jesús sabía que ellos aplicarían su lógica retorcida a esta curación milagrosa, y sabía que se enfurecerían con Él debido a su envidia. Entonces, en cierto sentido, Jesús los provocó para que lo que estaba en sus corazones saliera para que lo vieran.

 

Todas nuestras intenciones y pensamientos interiores son conocidos por Dios y deben manifestarse ante nosotros en la presencia de Dios. Al provocar a los escribas y fariseos en la caridad, Jesús los obliga a afrontar lo que había dentro de ellos. Tuvieron que elegir entre continuar por el camino de la envidia o darse cuenta de la estupidez de sus pensamientos interiores. Lamentablemente, para los escribas y fariseos, parece que muchos de ellos se endurecieron más en su pecado. Pero esta era una elección que solo ellos podían tomar.

 

Reflexiona hoy sobre tus propias intenciones y pensamientos interiores. ¿Por qué haces las cosas que haces? ¿Qué motivaciones ocultas hay en tu corazón? ¿Hay alguna persona o situación en la que te encuentres que te obsesione interiormente con la ira? ¿O es la verdadera caridad que reside dentro de ti y es la fuente de tus acciones? ¿Existe una fe profunda? ¿Una esperanza sobrenatural? ¿O es principalmente algún pecado con el que luchas? Has de saber que Jesús conoce tu corazón, y quiere que tú también veas claramente las cosas escondidas en tu corazón. Quiere que veas tus intenciones tan claramente como Él las ve. Permítele que te revele lo más profundo de tu corazón para que puedas alejarte de los pecados que encuentres y regocijarte en las virtudes por las que vives.

 

 

Mi glorioso Señor, tú conoces todos los pensamientos y exploras las profundidades de cada corazón. Tú me conoces, Señor, de principio a fin. Por favor, abre mis ojos para ver lo que está dentro de mí para que pueda discernir las malas intenciones que tengo y regocijarme en las virtudes que me has dado. Que esté siempre atento a Ti, querido Señor, para que tome conciencia de todo lo que Tú deseas revelarme. Jesús, en Ti confío.

10 de septiembre del 2023: Domingo 23o del Tiempo Ordinario (A)



Amor y verdad

Jesús ha dicho: "en esto, todos los reconocerán como mis discípulos: si ustedes se aman los unos a los otros" (Juan 13,35). Vivir juntos representa un verdadero desafío, porque estamos siempre tentados a ser orgullosos, envidiosos, indiferentes. Felizmente, Cristo nos asegura su presencia. Sí, nuestra comunidad es importante; si, el amor entre nosotros es posible.

La Palabra de Dios siempre nos invita a tener en cuenta  dos valores fundamentales en nuestra vida comunitaria: el amor y la verdad.



Primera lectura

Lectura de la profecía de Ezequiel (33,7-9):

Así dice el Señor: «A ti, hijo de Adán, te he puesto de atalaya en la casa de Israel; cuando escuches palabra de mi boca, les darás la alarma de mi parte. Si yo digo al malvado: "¡Malvado, eres reo de muerte!", y tú no hablas, poniendo en guardia al malvado para que cambie de conducta, el malvado morirá por su culpa, pero a ti te pediré cuenta de su sangre; pero si tú pones en guardia al malvado para que cambie de conducta, si no cambia de conducta, él morirá por su culpa, pero tú has salvado la vida.»

Palabra de Dios



Salmo

Sal 94,1-2.6-7.8-9

R/. Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor:
«No endurezcáis vuestro corazón»

Venid, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva;
entremos a su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos. R/.

Entrad, postrémonos por tierra,
bendiciendo al Señor, creador nuestro.
Porque él es nuestro Dios,
y nosotros su pueblo, el rebaño que él guía. R/.

Ojalá escuchéis hoy su voz:
«No endurezcáis el corazón como en Meribá,
como el día de Masa en el desierto;
cuando vuestros padres me pusieron a prueba
y me tentaron, aunque habían visto mis obras.» R/.



Segunda lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (13,8-10):

A nadie le debáis nada, más que amor; porque el que ama a su prójimo tiene cumplido el resto de la ley. De hecho, el «no cometerás adulterio, no matarás, no robarás, no envidiarás» y los demás mandamientos que haya, se resumen en esta frase: «Amarás a tu prójimo como a tí mismo.» Uno que ama a su prójimo no le hace daño; por eso amar es cumplir la ley entera.


Palabra de Dios



Lectura del santo evangelio según san Mateo (18,15-20):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Si tu hermano peca, repréndelo a solas entre los dos. Si te hace caso, has salvado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que todo el asunto quede confirmado por boca de dos o tres testigos. Si no les hace caso, díselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad, considéralo como un gentil o un publicano. Os aseguro que todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo. Os aseguro, además, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre del cielo. Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.»

Palabra del Señor




A guisa de introducción:


La audacia de la comunicación



1. Amigos, si uno de ustedes ve a su hijo de 2 años y medio en plena media calle y ve que un carro se acerca a toda velocidad, sin dudarlo, usted se precipita, corre a coger al niño y a quitarlo de la calle, mismo poniendo en riesgo su propia vida…
Ahora qué podemos pensar de las siguientes situaciones?
- Cuando entre mis parientes, veo que hay una pareja con dificultades conyugales, será necesario que yo intervenga?
- Cuando un hijo de esa misma pareja  está implicado en la droga, el robo?
- Cuando un grupo de trabajadores impide a los otros trabajar, solamente por la preocupación de acumular más dinero?
- Cuando dos personas pelean después de cierto tiempo y terminan dándose golpes?
- Cuando un amigo no le encuentra más sentido a la vida?
- Cómo intervenir delicadamente, discretamente, sin humillar a las personas?
Uno teme perder la amistad, por un falso respeto de la libertad!

Por otro lado, no es adecuado encontrar a alguien para hacerle reproches, cuando uno siente rencor contra él, cuando uno está lleno de sí mismo, cuando uno quiere tener la razón a cualquier precio, cuando uno tiene defectos, errores  más grandes que  los del otro…

"No hay ninguna pareja, ninguna familia, ningún grupo que no pueda sobrevivir, sin amor, sin apertura y sobre todo sin perdón…"

2. "Las buenas relaciones humanas exigen una explicación inmediata, cuando se tiene un malentendido con alguien".
"Para tener buenas relaciones humanas, al encontrar personas agresivas,  es bueno distinguir, diferenciar  entre mala voluntad, la enfermedad y la frustración".
Cuando no se comprenden las actitudes de alguien, es necesario, antes que nada, y sobre todo antes de hablar a quien sea, ir al encuentro de ese alguien en particular y pedirle las explicaciones que falten.
Quizás uno comprenda su manera de actuar? Quizás revisará su posición? De cualquier manera, esto será mucho más ventajoso para todo el mundo!
"Las comunicaciones a veces causan agitaciones, fríos: pero ellas hacen avanzar las personas abiertas y generosas."

"La gente inteligente y abierta acepta siempre reanudar el diálogo en buenas condiciones".
"No te dejes ganar por el resentimiento, eso sería como una carga pesada en tu corazón durante días".

3. "Si se tiene dificultad a comprenderse, entenderse entre dos, quizás eso requiera de una ayuda, de una mano de otras personas fiables y discretas!"
Según el evangelista Mateo, no se puede ser discípulo de Jesús, sin tener en cuenta a los otros y a la comunidad; Él cree que se puede recurrir al otro,  llamar al otro en caso de necesidad.
Sin oración, es posible que no tengamos jamás el coraje y el tacto para encontrar al otro. "Si ustedes se aceptan lo suficiente en sus diferencias, para comenzar a orar, Jesús podría decirles, yo estaré a su lado, cuenten conmigo".



Aproximación psicológica al texto  del evangelio:  

Antes de excomulgar…



Esta palabra sobre el hermano que ha pecado aparece como una aplicación y un desarrollo de la parábola de la oveja perdida que precede inmediatamente este pasaje.
“Si tu hermano te ofende”   (“si una oveja llegara a perderse”); “ve a su encuentro”  (ve en búsqueda de aquella que se ha perdido”); “si él te escucha” (“si él llega a encontrarla”)…

Sin embargo, la parábola no tenía la intención del rechazo de la oveja perdida o impedirle que volviera al rebaño, mientras que aquí se examina en profundidad el caso. “vé y házselo ver” : haz tu mismo la diligencia de ir a su encuentro en su terreno. La psicología animal llama nuestra atención por el hecho que uno es siempre más vulnerable cuando se aventura en el territorio de otro y que a la inversa, aquel que es “visitado” se siente más cómodo (mejor) puesto que él permanece (queda) en posesión de todos sus medios. “Ir al encuentro” del otro, aparece entonces como una diligencia mucho más fraternal que de “esperarlo” en su propia casa, como en otro lugar la expresión popular lo hace bien sentir: (a él, yo le espero, o “a ti, yo te espero”…).
“Vé y házselo ver, a solas entre los dos”: dentro de una atmosfera favorable de intimidad, aborda (contempla) con él precisamente los puntos (aspectos) que causan dificultad.

Quizás entonces, tú descubrirás que lo que te aparecía como un pecado de su parte era preferiblemente un error de percepción, un simple malentendido entre ustedes dos, o un accidente (choque) con responsabilidad compartida. Hay lugar entonces para reconciliarse con toda simplicidad, es decir, ocasión de restablecer la comunicación fraternal y espontanea que un obstáculo impedía.

Pero también existe la posibilidad de que ustedes no logren entenderse, de que tú tengas la impresión con razón o sin razón de que “él (ella) no te escucha”. Podría ser también que sea tu hermano (a) quien esté muy a la defensiva o que quizás seas tú muy rígido, o que el conflicto acaecido entre ustedes dos este muy endurecido.
En los tres casos, lo ideal es que ustedes retomen “todo el asunto” con otros  dos o tres miembros de la comunidad.

Mateo hace  alusión acá a una disposición jurídica sobre la validez del testimonio, pero bajo este pasaje del libro del Deuteronomio (19,15), se distingue el mismo fenómeno psicológico: es posible que sea el acusador y no el acusado quien este en la falla! La presencia de otras personas permite despolarizar o ser imparcial en el conflicto, objetivar la situación, y ayudar así las dos personas a identificar el objeto real del debate.

Así se puede llegar a una percepción común de la realidad implicada (el asunto tratado) y se reintegra entonces la comunión en la alegría (cf. V.13).

Pero también puede ser que la persona interpelada “se resiste a escuchar”, sea porque ella no logra rencontrarse en los valores, los postulados o el funcionamiento de otros miembros del grupo, sea que ella decide persistir en su conducta, mismo si ésta va al encuentro de sus propios valores.

En este caso, será necesario tomar distancia de esta persona, es necesario no ser solidario y mostrarlo abiertamente, con comportamientos que estarían en desacuerdo flagrante con el Evangelio ( v.g: explotación, tortura, chantaje, desprecio de la dignidad del otro…)

Si este recorrido es vivido con honestidad en la fe y en el respeto del otro, se nos dice que la decisión del grupo es la decisión de Dios (v.18), pero ya vemos cuántas condiciones son requeridas antes de llegar a este punto, que diferencia entre lo que se pide acá  y los juicios sumarios unilaterales y sin apelación (a la persona)  que nosotros hacemos tan frecuentemente sobre el otro!



2

Reflexión:

La corrección fraterna



Los textos bíblicos de este domingo quieren ayudarnos a vivir mejor en Iglesia, en comunidad, en familia.  Nos hablan de la corrección fraterna que es un constitutivo,  algo que hace parte de la vida fraternal.

En la primera lectura, leemos que el profeta Ezequiel recibe la misión de ser atalaya para la casa de Israel…Algo así como un observador, un centinela o guardián para el pueblo. Dios no le pide espiar, ni vigilar a sus hermanos. Él le pide simplemente estar atento. El verdadero observador cuida a los otros, en particular aquellos que corren el riesgo de orientarse hacia caminos de perdición. La misión de la Iglesia, nuestra misión, no es desentenderse, "salvarse" en el sentido negativo,  sino de salvar el mundo.

En su Carta a los Romanos, San Pablo nos aporta una luz nueva; él nos habla de la deuda del amor mutuo: "el amor no hace mal al prójimo". El amor  debe estar en el centro de nuestras relaciones humanas, sea en la iglesia o en la sociedad o en la familia, en la escuela, el lugar de trabajo…Al decirnos esto, Pablo sabe de qué está hablando: en un primer momento, recordemos, él había tenido una actitud rígida y severa con los otros; había llegado a ser perseguidor encarnizados de los cristianos. Lo que lo salvó fue el descubrimiento del amor misericordioso de Cristo Salvador. Entre más grande es un amor, más se ve aquello que lo ofende.

En su Evangelio, San Mateo nos habla de la corrección fraterna al interior de la comunidad de los creyentes. Nos dice qué es aquello que debemos hacer cuando un cristiano ha actuado mal. Jesús nos enseña que si mi hermano comete una falta contra mí, si él me ofende, yo debo hacer prueba  de caridad hacia él. Yo debo hablar con él personalmente y explicarle que lo que ha hecho no está nada bien. No se trata de corregirlo ni darle cátedras de moral. El Señor nos envía hacia él para testimoniar el amor que está en Dios. Nuestra misión no es espiar al pecador sino mostrarle el camino que puede salvarlo.

Y si él no me escucha, Jesús sugiere una intervención progresiva. Primero dos o tres personas, después la comunidad de la Iglesia. "Si no les hace caso, díselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad, considéralo como un gentil o un publicano."

No se trata de una condenación final que excluye al pecador. Es el mismo quien se saca solo, se autoexcluye. Pero la comunidad hará todo lo posible por portarlo en su oración y volverlo a traer a Dios.

Todos conocemos la parábola de la oveja perdida, cierto? El Evangelio nos dice que el pastor, su dueño hace todo lo posible para recuperarla. Nuestra misión es participar activamente en esta obra del Señor.

Todo esto supone una actitud de delicadeza, de prudencia, de humildad y de atención ante aquel que ha pecado. Debemos evitar las palabras que pueden matar o herir a nuestro hermano. Cuando yo hablo mal, cuando hago una crítica injusta, cuando denigro o menosprecio a mi hermano con mi lengua, esto quiere decir que yo puedo matar la reputación del otro.  Es verdad, las palabras pueden matar. Debemos hacer todo lo posible por evitar esas cosas, las murmuraciones de la comunidad.

El objetivo es ayudar a la persona a darse cuenta de lo que ha hecho: por su falta, con su falta no solamente ha ofendido a una personas, es  toda la comunidad que se siente afectada por el anti testimonio que ella ha dado. Pero debemos hacer prueba de humildad, recordando que nosotros todos, también somos pecadores. Todos necesitamos ser perdonados. La corrección fraterna es un servicio que podemos prestarnos los unos a los otros. Todos necesitamos de la corrección,  porque nosotros también cometemos a veces errores.

Es por  esta razón que  al inicio de cada Eucaristía, somos invitados a reconocer ante el Señor que somos pecadores. Le decimos con palabras y con gestos: "Señor, ten piedad de nosotros".  No decimos "Ten piedad del que está a mi lado porque él es pecador", sino "ten piedad de mí". Todos somos pecadores y todos necesitamos del perdón del Señor. Y sobre todo no olvidemos estas palabras de San Pablo: Allí donde el pecado ha abundado, la misericordia ha sobreabundado".

Este evangelio se termina con un llamado a unirnos en la oración. Cuando estamos reunidos en su nombre, Jesús está ahí presente. Él está presente hoy en la Eucaristía que nos congrega. Él nos reúne y se nos une para poner su amor en nuestros corazones. Es con Él que podremos rehacer la comunión que se ha roto. Y sobre todo, no olvidemos que para ganar a todos sus hermanos, Jesús se ha dado hasta el final, hasta morir sobre una cruz. Entonces, "hoy no cerremos nuestros corazón sino que escuchemos la voz del Señor". Amén!



3

Recordando a Calixto, P. Gustavo Vélez. mxy (en los 11 años de su Pascua):

De http://tejasarriba.org:


Si nuestro hermano peca


“Si tu hermano peca, repréndelo a solas: Si te hace caso, has salvado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a otro, para que el asunto quede confirmado por boca de dos o tres testigos”... San Mateo, cap. 18.

Entre los cristianos, hablar de amor, de caridad, de comprensión, es el pan nuestro de cada día. Estos son además los temas de todas nuestras canciones religiosas.

Afirmamos también que vivir abiertos al hermano es la quintaesencia de nuestra religión. Pero si nos descuidamos, toda esta hermosa doctrina se queda solamente en ilusión. Mucha teoría, muchos deseos de amar a todo el mundo, pero en la práctica, ¿se dan hechos concretos?

Convenzámonos: Es muy fácil amar en abstracto y no conduce a nada. Pero al resolvernos a amar a gente concreta, surgen de inmediato los problemas: No nos entienden, nos desconcierta su comportamiento, rechazan nuestras sinceras intenciones. Una perfecta armonía social es imposible. Y con una condición: Para quienes nos aman también nosotros somos un obstáculo. También nuestra conducta los confunde.

En conclusión: Amar: Una empresa difícil. Y el amor de Cristo pretende unir personas muy distintas. Es un trabajo cómo el de quien intenta reconstruir un ánfora rota, cuyos fragmentos no coinciden.

Por eso el Evangelio nos aporta un método sobre el amor fraternal que empieza así: “Si tu hermano peca...”.

Partimos de un presupuesto muy real: El fallo del hermano. Porque todos seguimos siendo pecadores. En la mejor comunidad cristiana se encuentran ovejas negras. ¿Lo seremos nosotros?

Pero el Señor también indica la forma de tratar a quienes fallamos. En primer lugar, el encuentro personal con el hermano: La entrevista, el diálogo en privado: “Repréndelo a solas”.

Esto no es siempre fácil. A todos nos cuesta abordar directamente al otro. Preferimos escribir una circular, regañar en público a justos y pecadores, amenazar, valernos de indirectas que hieren, pero no corrigen. O encerrarnos en un silencio que parece prudencia, pero en el fondo es cobardía.

En la Iglesia, en la familia, en la sociedad, hemos avanzado considerablemente en el respeto a la persona, en el deseo de comprender las ajenas circunstancias, en la búsqueda comunitaria de la verdad.

Pero aún queda mucho camino por delante. A quienes fallamos y a quienes tenemos el oficio de corregir, nos falta aprender a poner la cara y encontrarnos de tú a tú con el otro. Nos falta aprender a decirnos la verdad con cariño y abiertos a la esperanza. Nos falta practicar este nivel de la corrección fraterna. Por algo el Señor nos presenta el amor cómo el primer mandamiento.



4

“Si tu hermano te ofende, ve y haz que se de cuenta  de su pecado, a solas entre los dos”

El capítulo 18 del evangelio de San Mateo contiene el cuarto gran discurso de su obra. Después del discurso sobre el monte (capítulos 5 al 7), el discurso misionero (cap. 10) y el discurso en parábolas (cap.13), tenemos ahora el discurso comunitario (el discurso para la Iglesia, la asamblea de los que creen y le siguen) que habla de las relaciones entre los miembros de dicha comunidad CRISTIANA. Los expertos llaman a estas recomendaciones de Jesús « la enseñanza sobre la vida comunitaria ». Es bueno leer este discurso, meditarlo bajo esta perspectiva comunitaria, ya que nosotros hacemos siempre parte de un grupo, sea el de la familia, de la parroquia, del lugar de trabajo o del de nuestros amigos.

 Esta mañana, Cristo nos dice que la comunidad no puede erigir (levantar) barreras definitivas, ella debe siempre conservar las puertas abiertas y la luz encendida. La comunidad cristiana no se resigna nunca a la pérdida definitiva de un hermano. Ella se muestra siempre con capacidad de acoger, perdonar, de reconciliarse, de permitir el regreso de aquel (lla) que se ha alejado. Y debe haber un ambiente de fiesta cuando el hermano que ha abandonado la familia por irse a vivir lejos reaparece en el horizonte (cfr. historia del retorno del hijo prodigo Lucas 15.

Los sociólogos afirman que el hombre de hoy tiende a un individualismo a toda prueba: “cada quien para si mismo”. En el evangelio, Cristo condena esa actitud y nos recuerda que somos una “raza comunitaria”. Somos responsables los unos de los otros.

En la carta a los Romanos, San Pablo tiene una frase extraordinaria: “No tengan deudas con nadie, sino aquella sola del amor mutuo. Porque aquel que ama a otro, de esta manera ha cumplido la ley” (Rom 13,8).

Siempre habrá tensiones entre las parejas, entre padres e hijos, con nuestros amigos, nuestros vecinos, nuestros colegas de trabajo. Desgraciadamente, en ciertos grupos, en ciertas familias, las rupturas duran y duran años y en ocasiones no desaparecen sino con la muerte de aquellos o aquellas que las han mantenido. Algunos se rehúsan simplemente a reconciliarse. En estas situaciones de conflicto, el cristiano (seguidor de Jesús) nunca debe resignarse a la pérdida de alguien.

Hoy, Jesús nos propone una manera de actuar para tratar de resolver las dificultades de comunicación que aparecen entre nosotros: la corrección fraterna. En nuestra mentalidad moderna, esto resulta insólito, pero al pensarlo bien, es quizás la manera la más eficaz de solucionar los conflictos.

Es necesario un cierto coraje (valentía) para ir al encuentro de alguien y hablarle de sus lagunas, de sus debilidades, cuando nosotros estamos lejos de ser perfectos y no estamos exentos (libres) de cometer errores.  Con frecuencia  hacemos lo contrario de lo que Jesús nos sugiere en el evangelio: en lugar de ir al encuentro de la persona concerniente  y de hablarle discretamente, hacemos insinuaciones malintencionadas a sus espaldas, portamos acusaciones llenas de mal intención e hipocresía, practicamos alegremente la calumnia, destruimos la reputación del otro. Cristo nos dice esta mañana:  Todo esto no es cristiano.

Existen personas que pretenden corregir  los abusos y hacer reinar la justicia, y quienes en una actitud de critica sistemática, se mezclan en todo y están listos siempre para darle una lección a todo mundo. Males irreparables son causados por estos seres vindicativos  (rencorosos) e irreflexivos.

Esto sería desfigurar el pensamiento de Jesús que condenar, afligir los pecadores. Todo el evangelio nos dice precisamente lo contrario y el contexto inmediato del “discurso comunitario “ no habla que de delicadeza y de misericordia con los otros. Justo, antes del pasaje que leemos hoy, Jesús ha contado la parábola de la oveja perdida: “Eviten ustedes de despreciar a alguien…Vuestro Padre no quiere que ninguno de sus pequeños no se pierda” (Mateo 18,14). Y enseguida después de nuestro texto, Jesús va pedirle a Pedro de perdonar “no 7 veces, sino 77 veces 7” (Mateo 18,21).

El objetivo de la corrección fraterna  no es el de  humillar sino el de reconciliar. No se trata de tener razón y   mostrar que  somos mejores que el otro: “si tu hermano te escucha, habrás ganado a tu hermano”. He ahí el objetivo buscado, el premio del rencuentro, la gran recompensa: no el de ganar un argumento, de prevalecer sobre el otro, de humillarlo, sino de “ganar su hermano en tanto que hermano”. No se trata de la satisfacción mezquina, de tener razón, sino de la alegría de constatar que la apertura al otro ha dado fruto.

El objetivo de la corrección fraterna es evitar que el otro no sea humillado y marginalizado. La comunidad que se esfuerza por ponerla en práctica, conoce bien la parábola “de la viga en tu ojo y de la paja en el ojo del vecino” (Mateo 7,1-5) Cuando nos encontramos alguien que ha pecado, Cristo nos dice que hemos de tener la misma actitud que el padre del hijo pródigo que lo recibe con los brazos abiertos, mostrando a todos que él es el hijo bien amado y hace la fiesta por todo el pueblo.

La sociedad actual nos empuja en la dirección de un individualismo anárquico y el bien común viene atrás, lejos. Para Cristo, la coherencia de grupo, el amor al otro es lo más importante que hay.

“Si tu traes tu ofrenda al altar y recuerdas que tu hermano tiene algo contra ti, deja ahí tu ofrenda, ve primero a reconciliarte con tu hermano, y después volverás a presentar tu ofrenda”  (Mateo 5,23-24).

Es en este clima de reconciliación que Cristo nos invita a la corrección fraterna: Si tu hermano te ofende, ve y házselo ver, a solas entre los dos.  





Oración- contemplación


Señor, Tú nos has dejado
un mandamiento nuevo:
"Amaos los unos a los otros
como yo os he amado".
A veces, la comunión entre nosotros
es frágil o comprometida.
Te damos gracias
porque Tú estás presente en medio de nosotros
y eres para nosotros una grande fuerza de paz.
Te damos gracias por esta Eucaristía
donde has compartido con nosotros tu palabra y tu pan,
nuestro alimento a lo largo del camino
que Tú nos invitas a recorrer juntos.
Y que un día, podamos lograr la perfecta comunión
contigo y entre nosotros.



Referencias bibliográficas:


http://vieliturgique.ca

http://prionseneglise.ca

http://ciudadredonda.org

http://paroissesaintefamilledevalcourt.org

HÉTU, Jean-Luc. Les Options de Jésus

http://dimancheprochain.org




14 de septiembre del 2026: lunes de la vigésima cuarta semana del tiempo ordinario II- Señor de los Milagros de Buga, memoria o fiesta opcional

  Señor de los Milagros: ¡una Palabra tuya basta! Celebramos con fe y gratitud la fiesta del Señor de los Milagros de Buga . Al contemplar...