sábado, 12 de octubre de 2019

13 de octubre del 2019: 28o Domingo del Tiempo Ordinario

Acoger al extranjero

Hoy, Jesús se siente admirado ante la fe de un extranjero, mostrando hasta qué punto, su Buena Noticia supera nuestras concepciones. Invitación a la confianza, a la apertura, a la aceptación del otro.

El Señor es fiel en todo; Él quiere nuestra salvación y nuestra sanación. Su Pan y su Palabra son alimento para la Vida Eterna.


*****



APRENDER A SER AGRADECIDOS

Dios se alegra cuando nosotros reaccionamos a sus beneficios y o bendiciones con alegría y agradecimiento.
Por eso es tan importante DAR GRACIAS. 
En la Eucaristía (sublime acción de gracias) descubrimos el centro (el corazón) de nuestro encuentro con los otros y el totalmente OTRO…


Las manifestaciones de agradecimiento son esenciales en nuestra vida de fe, como lo ilustran las lecturas de la Palabra de Dios de este domingo y que escucharemos en la MISA.






Primera lectura
Lectura del segundo libro de los Reyes (5,14-17):

EN aquellos días, el sirio Naamán bajó y se bañó en el Jordán siete veces, conforme a la palabra de Eliseo, el hombre de Dios, Y su carne volvió a ser como la de un niño pequeño: quedó limpio de su lepra.
Naamán y toda su comitiva regresaron al lugar donde se encontraba el hombre de Dios. Al llegar, se detuvo ante él exclamando:
«Ahora conozco que no hay en toda la tierra otro Dios que el de Israel. Recibe, pues, un presente de tu siervo».
Pero Eliseo respondió:
«Vive el Señor ante quien sirvo, que no he de aceptar nada».
Y le insistió en que aceptase, pero él rehusó.
Naamán dijo entonces:
«Que al menos le den a tu siervo tierra del país, la carga de un par de mulos, porque tu servidor no ofrecerá ya holocausto ni sacrificio a otros dioses más que al Señor».

Palabra de Dios


Salmo
Sal 97,1.2-3ab.3cd-4

R/. El Señor revela a las naciones su salvación.

V/. Cantad al Señor un cántico nuevo,
porque ha hecho maravillas.
Su diestra le ha dado la victoria,
su santo brazo. R/.

V/. El Señor da a conocer su salvación,
revela a las naciones su justicia.
Se acordó de su misericordia y su fidelidad
en favor de la casa de Israel. R/.

V/. Los confines de la tierra han contemplado
la salvación de nuestro Dios.
Aclama al Señor, tierra entera;
gritad, vitoread, tocad. R/.


Segunda lectura

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo (2,8-13):

Querido hermano:
Acuérdate de Jesucristo, resucitado de entre ¡os muertos, nacido del linaje de David, según mi evangelio, por el que padezco hasta llevar cadenas, como un malhechor; pero la palabra de Dios no está encadenada.
Por eso lo aguanto todo por los elegidos, para que ellos también alcancen la salvación y la gloria eterna en Cristo Jesús.
Es palabra digna de crédito:
Pues si morimos con él, también viviremos con él;
si perseveramos, también reinaremos con él;
si lo negamos, también él nos negará.
Si somos infieles, él permanece fiel,
porque no puede negarse a sí mismo.

Palabra de Dios



Evangelio según San Lucas 17, 11-19

 Yendo camino de Jerusalén, también Jesús atravesó por entre Samaría y Galilea. Cuando iba a entrar en una aldea, le salieron al encuentro diez leprosos, que se pararon a lo lejos y le dijeron a voces:
- ¡Jesús, jefe, ten compasión de nosotros!
Al verlos les dijo:
- Id a presentaros a los sacerdotes.
Mientras iban de camino, quedaron limpios. Uno de ellos, viendo que se había curado, se volvió alabando a Dios a grandes voces y se echó a sus pies rostro a tierra, dándole las gracias; éste era samaritano.
Jesús preguntó:
 - ¿No han quedado limpios los diez? Los otros nueve, ¿dónde están?  ¿No ha habido quien vuelva para dar gloria a Dios, excepto este extranjero?
Y le dijo:
- Levántate, vete, tu fe te ha salvado.
Palabra de Dios



A guisa de introducción:

Cristo marca registrada?
Cuando uno ya está convencido de Jesucristo, cuando se le ha encontrado de verdad y se encuentra en Él todo lo necesario para ser feliz (el sentido de la vida, la salvación, la paz, la ausencia de miedo a todo, mismo a la muerte), es muy difícil no hablar de Él,

No acordarse de Él a todos los instantes y querer hablar a todo el mundo de su proyecto, del evangelio, de lo que nos promete y realiza, es inevitable.  Cuando uno se “enamora” de Jesús, se apasiona por su BUENA NOTICIA, es ineludible no tomar en serio el bautismo, todos los demás sacramentos, en especial la EUCARISTIA…ES INEVITABLE querer atraer todo el mundo hacia Él y hacia su grupo de amigos: la asamblea de los creyentes, de sus amigos (La Iglesia).

El problema de nuestro mundo actual es que vivimos en función de muchas cosas y personas, y menos en función de Aquel que puede darnos la vida eterna, la realización holística (cuerpo-alma-espíritu) que no tiene fecha de caducidad,  y que comienza acá abajo mismo.

Con razón decía Pablo: “Mi vivir es Cristo” y en otra parte expresa “Ay de mi sino evangelizo”.

“En un mundo que busca un “sentido”, las marcas son nuestra nueva religión. Gracias a la publicidad, ellas han tomado la ascendencia en todo, incluso en las palabras y el pensamiento.
Mundialización, medio ambiente…después de haber contribuido a desarreglar(alterar) el mundo, se presta a las marcas el poder de salvarlo…
(revista Cles, Francia 2013).

Este es el mundo en el que vivimos en función de las marcas de consumo, marcas que nos marcan y nos enmarcan como cuadro o pintura fija sin darnos posibilidades de mirar otro horizonte mejor, el de la marca registrada hecha en el cielo: cristiano.

En este pequeño chiste que me contaron el año pasado está pintada nuestra realidad actual: cuentan que en Francia un niño de 8 años, se presentó al bautismo y por su edad pues ya era capaz de responder por sí mismo las preguntas formuladas por el sacerdote, entre ellas estaba esta: Quieres ser cristiano? a lo que el infante respondió espontáneamente “No padre, yo quiero ser Messi”.

Lo del fútbol es cuento aparte, es indudable la alienación tremenda que ha llegado ejercer en todo el mundo, llevando mismo a pandillas, barras e hinchadas de jóvenes a matarse unos a otros sin distinguir qué es lo esencial en la vida.

De pronto ha olvidado usted a Jesucristo? Es más, es negligente con Él?, no lo toma en serio?, es un personaje más, una opción de fundador de una religión entre el montón? La prueba de que lo asume de esta última manera se la voy a mostrar: no le diré que  es porque no va a misa…esto es importante y en definitiva ayuda mucho a la fe, sí, pero lo esencial es dejarse transformar por Él, cambiar de mentalidad, de comportamiento, tener una actitud menos egoísta, menos farisea, hacerse más humilde, comprensivo, tener la capacidad de perdonar y ser tierno con los otros (sin necesidad por ello de ser gay, la ternura no es falta de hombría, la ternura es la manera de Dios que nunca es “amaneramiento”).

En la segunda lectura de este domingo, Pablo le dice a su discípulo Timoteo: “Acuérdate de Jesucristo”. Y en el evangelio, Jesús nos da a saber que entre 10 leprosos purificados (sanados), nueve lo han olvidado y que sólo uno regresa para dar gracias a Dios. Apenas están sanos “se abren del parche” como decimos popularmente en Colombia, “desocupan el campo”. Les falta esta respuesta de amor que precipita al décimo ex leproso a arrojarse a los pies de Jesús en agradecimiento por la salud recobrada.

La palabra no es muy halagadora: el olvido. Acá se olvida a Cristo, allá se olvida de hacer honores y dar gracias, y acá todavía más, el nombre de Jesús se vacía poco a poco de su sentido real para convertirse en una abstracción desnuda de humanidad.

Pero en qué situación se encuentra usted? Dónde está usted? Esfuerza su memoria para fortalecer su fe y continuar su combate espiritual? Reconoce usted la obra de su salvador o bien es usted olvidadizo? Como lo afirma de manera fuerte el padre Luc Fritz: “La acción de gracia, en efecto, no está abierta sino a aquel que hace memoria (recuerda) (de) los dones recibidos”.

Haga memoria! Y Cristo le dirá como en el evangelio: “Levántate  y ve, tu Fe te ha salvado!”



Aproximación psicológica al evangelio:


Aprender a decir gracias

Agradecer nos acerca a Dios,

habla de nuestra humildad y dependencia.

Pero cuál es el origen de la ACCIÓN DE GRACIAS? En sus orígenes remotos, ella viene de las antiguas fiestas de la cosecha que celebraban la TIERRA-MADRE.  De hecho, se trataba de agradecer a Dios por la fecundidad de la tierra y por los frutos que recibimos.

Cuando estuve en Camerún, en el África pobre y semidesértica, me emocionaba ante la alegría, la danza y la oración de acción de gracias que desplegaban la gente de religión tradicionalista y los recien convertidos cristianos por las primicias de la tierra; a pesar de ser escasas algunos años, uno descubría en el rostro y alma de los “mafas” (la etnia con la cual compartí) la disposición natural para agradecer al dios de sus ancestros y hacedor del mundo por sus bendiciones.

Sin temor a equivocarme, creo que todos los seres humanos poseemos esta tendencia natural, innata a AGRADECER.

Acaso no es verdad, que la mayoría de nosotros, cuando estamos enfermos o esperando con inquietud  los resultados de un examen médico, nos volvemos hacia el Señor con todo nuestro corazón para pedirle su apoyo, su sostenimiento, su ayuda?

Los 10 leprosos del evangelio de este domingo estaban con certeza en esta dinámica cuando lanzaron el grito: “Jesús, Maestro, Ten piedad de nosotros!” Y su petición fue escuchada. Los 10 hombres fueron purificados. Pero uno solo, alabando a Dios, vuelve para agradecer a Cristo.

Cuando una necesidad o un deseo son satisfechos, generalmente sabemos alegrarnos. Pero dar gracias, posiblemente no sea espontáneo.

Tantas cosas nos son dadas:
el planeta y sus riquezas,
toda esa gente que la habita,
la diversidad de culturas,
nuestras familias,
nuestros amigos y
la inteligencia humana que no cesa de escrutar el universo y de transformarlo….

La lista es larga, pero acaso todo esto nos lleva al agradecimiento y a la acción de gracias hacia aquel que es el origen y o fuente de todos esos beneficios, el Señor mismo?

Tenemos hoy en el evangelio un relato típico de milagro, donde después de describir la enfermedad y la petición de sanación, nos presenta un Jesús que sana con una palabra y las personas sanadas o curadas que creen en esta palabra. Lo que hay de diferente, es el final: uno de los 10 leprosos sanados “Vuelve dando Gloria a Dios en voz alta”, según las traducciones habituales, pero que yo prefiero traducir por “él reorienta su vida para ir hacia Jesús celebrando la calidad del ser extraordinario de Dios”. Y Jesús lanza la pregunta: Por qué 1 sobre 10 ha reaccionado así?

Descartemos rápidamente una falsa pista que yo veo muy seguido explotada en los sermones, predicaciones u homilías. La cuestión de Jesús no hace referencia a una falta de agradecimiento, como si Jesús estuviera ofuscado porque no le hayan dicho Gracias a Él o a Dios. No se trata de un evangelio sobre la buena educación. Lo que está en juego es mucho más grande, mucho más serio.

Qué ha vivido o experimentado entonces uno de los 10 leprosos? Uno podría responder "una experiencia religiosa", como canta cierto cantante español (pero seguramente de otro tipo).  Pues para cantar de este modo las alabanzas de Dios, ha sido necesario que él (el leproso curado) tome conciencia que su curación ha sido obra de Dios, y más precisamente ha sido necesario que él se sienta envuelto por un amor intenso de Dios por él, y que llore de alegría hasta tal punto que su vida ha cambiado completamente. 

De ahora en adelante, él irradiará este amor. La vida es ahora maravillosa, por eso es que él canta. El hecho de volver a Jesús y postrarse a sus pies, expresa su deseo de caminar tras Él y vivir sus enseñanzas. Cuando Jesús le dice. “Levántate y camina”, le está diciendo: “debes ser una persona que permanece en pié, vive lo que has descubierto”. El verdadero milagro no es la curación, la limpieza de la lepra, sino la transformación de este hombre.

Un gran misterio por lo tanto permanece: Por qué él y por qué no los otros? Se habla en el evangelio de un samaritano (de alguien que era considerado como un cismático a los ojos de los judíos, puesto que ellos no aceptaban la totalidad de los libros bíblicos y despreciaban el templo de Jerusalén, es como si se hablara hoy de un musulmán en país cristiano.)

Con toda seguridad que está el misterio de la libertad humana. Pero nosotros sabemos por experiencia  que es después de haber conocido la enfermedad que nosotros apreciamos la alegría o el regocijo de la salud.  Es necesario haber aceptado el sufrimiento de la maternidad para poder llorar de alegría ante su recién nacido. Es necesario haber vivido la visita de un cáncer para descubrir el don extraordinario de cada segundo que pasa. Es como si aprender a vivir fuera de cualquier modo aprender a levantarse después de caer. Y es aquí cuando yo debo tomar una decisión: acepto yo dentro de una fe total, abrirme al llamado a la vida, antes que preferir permanecer prisionero de mi noche? ..Misteriosamente la fe es verdaderamente liberadora…Tenemos nosotros esta fe?

La vida no es siempre fácil, pero hoy cuando nos reunimos en comunidad, en Iglesia para celebrar la sublime acción de gracias (LA EUCARISTIA, la cena), miremos la belleza de lo que nos rodea. Y dirijamos una oración de alabanza al Padre por todo lo que nos da, empezando por su Hijo Jesucristo y su Espíritu Adorador.




REFLEXIÓN CENTRAL:


Saber decir gracias!

Sin duda que conocemos dos tipos de personas, primero, unas  que nos parecen muy simpáticas, por no decir “cansonas” en nuestro argot popular, las “saludables” como una lechuga, esas que saludan a toda hora, mismo si te ven 3 veces en el día, 3 veces te dicen “hola” o “buenos días” y el segundo tipo es el de las "antipáticas",aquellas que por alguna extraña razón no se inmutan al verte, no saludan, son indiferentes…Y a muchos de nosotros nos parece que las primeras son  empalagosas, por no decir  "melosas", "cansonas" y es porque se nos ha vuelto tan común la indiferencia y el desagradecimiento, propio del 2o tipo de personas...lo que debe ser verdaderamente anormal.

Si nos detuviéramos a pensar esas personas no están “erradas”, ni son “anormales” por saludarnos a todo momento o decirnos gracias por la más mínima cosa.  Cuántas relaciones de amistad, de familia se hieren, se interrumpen y en ocasiones indefinidamente por falta de una actitud de acogida, de amor o amistad espontánea o la ausencia de una actitud de gratitud. Piensen y verán, encontrarán por qué le caen tan mal aquel “fulano” o “fulana” en el trabajo, aquel compañero de colegio, aquel vecino (a)…Y es que, como leía hace pocos meses en el comentario de un evangelio del domingo en francés, entre las dos cosas que más nos impiden avanzar en comunidad, en relaciones sólidas de amistad, están “creerse quién sabe quién…creerse  más…la vaca que más …” y 2, pensar, dar por hecho que las otras personas son como nos las imaginamos, y no darles oportunidad de hacerse conocer, de escucharles, acogerles por lo que realmente son y no dejarse influenciar por los comentarios de terceros…a estas dos pésimas y negativas actitudes podríamos sumar entonces “la indiferencia y la ingratitud”.

Ahora yo no sé si usted dice “gracias” continuamente, quizás lo hace 1 vez sobre 10…decir gracias al portero, a quien nos hace el domicilio, al telefonista…a mi esposo (o), compañero (a), a mi padre, a mi madre, a mi hijo, a mi amigo.

La plenitud de la fe, es la acción de gracias. La palabra técnica para acción de gracias, es eucaristía. Celebrar la Eucaristía (la misa), es dar gracias a Dios Padre por el don que nos ha hecho de la Vida, de la esperanza, de la resurrección en Jesucristo su Hijo. “Acuérdate de Jesucristo quien ha resucitado de entre los muertos”, dice también hoy el Apóstol Pablo a su discípulo Timoteo en la 2ª lectura. (2 Timoteo 2,8).

En el relato de la primera lectura Naamán, un general sirio sanado de su lepra, quiere dar a Eliseo un gran regalo. Eliseo lo rechaza puesto que él quiere sea remarcada o destacada la GRATUITAD DE DIOS. Eliseo no quiere que él piense que los milagros se venden, entonces, se niega a recibir toda recompensa material. Pero Naamán quiere agradecer al dios que lo ha sanado. Entonces, él se lleva con él algunas fanegadas de la tierra de Israel en sus mulas, para que una vez de regreso en Siria pueda orar al dios de Israel (Yahvé o Jehová). Esta es una imagen espléndida.

No hay receta automática para dar gracias. El leproso samaritano ha sido capaz de posponer para más tarde el cumplimiento de la ley y darle primero la atención a Jesús.
Cuánto nos gustaría que en Iglesia hiciéramos de vez en cuando lo mismo, y mostráramos más acogida, más apertura, más tolerancia, antes que aplicar la ley y la doctrina, abrir el corazón antes que exigir la ley…

Es necesario que las leyes o los procedimientos no impidan la acción de gracias, porque es aquel quien ha dado el paso necesario, a quien Jesús dice: “levántate y vete, tu fe te ha salvado”. Solo aquel que ha dado gracias se ha sanado en verdad. Diez han sido curados, pero sólo uno ha sido verdaderamente transformado. La piel de los 10 está limpia. Un solo corazón ha visto entreabrirse el cielo.



Reflexión (2)

Hay que agradecer!

El evangelio de este domingo nos recuerda que hoy como en el tiempo de Jesús, la gratitud es una virtud escasa (rara)…y es triste remarcar esto. No somos muy conscientes de la necesidad de AGRADECER.

El escritor Mark Twain escribía: “si usted recoge un perro hambriento y le da de comer y lo cuida, este  se mostrará agradecido, se apegará a usted y no le morderá. He aquí la diferencia principal entre un perro y un ser humano”. Esta comparación puede parecer injusta y pesimista, pero desgraciadamente es real.

Tenemos la impresión que la gratitud no hace parte de nuestras hábitos. Vivimos en una época donde los seres humanos creen que no deben nada a nadie, que ellos se han hecho solos, que son autosuficientes, y se piensa que "lo que yo tengo, lo que yo soy no se lo debo a nadie más que a mí mismo."

A veces yo me hago la pregunta: yo que me creo inteligente, si diestro y recursivo, lleno de talentos, que he tenido triunfos en la vida, qué habría llegado a ser sin mis padres, mis amigos, mis profesores?Qué habría sido de mí, si hubiera nacido en el Congo, en Ruanda, en Brasil, en Irak, en Vietnam, en China?

Muchos afirman hoy no tener necesidad  de los otros, ni de Dios. Ellos son “independientes”, y no quieren depender de nadie.

Hemos recibido gracias a  alguien la vida, la educación, la salud, los talentos. Sin aquellos que nos rodean, no habríamos  logrado salir adelante, ni  triunfado. Esto debería invitarnos  a un poco más de simplicidad, de modestia y de agradecimiento.

Y el evangelio de este día no habla tan solo de ser agradecidos.  El samaritano curado de la lepra se devuelve para agradecer, pero también para rendir homenaje, el viene a adorar:  “Uno de ellos, viendo que se había curado, se volvió alabando a Dios a grandes voces  y se echó a sus pies rostro a tierra, dándole las gracias”.

En nuestro mundo secularista tenemos tendencia a secularizar el evangelio. Aceptamos el aspecto social, la solidaridad humana y el amor a los pobres del evangelio, pero a uno le gustaría que todo se quedara ahí. Todo aquello que llamamos culto, alabanza, glorificación de Dios, es puesto aparte.

“Y se echó a sus pies rostro a tierra” , un gesto que la gente de los países ricos no practican más. Se tiene el vientre tan lleno para arrodillarse o hacer reverencia profunda…Los hombres del Islam, que son capaces de doblarse en dos hasta poner la frente contra la tierra, nos dan ejemplo de esta manera de rendir homenaje, de adorar.

Quizás el abandono del culto dominical por miles de cristianos sea la mayor muestra o ilustración, la más característica de esta pérdida de alabanza y adoración. No se siente más la necesidad de decir GRACIAS, DE GLORIFICAR A DIOS. Delante el pequeño número de cristianos que viven la eucaristía dominical , uno se ve tentado como Jesús a preguntarse: “Donde están entonces los otros? No son también ellos amados?”

En otro tiempo uno decía GRACIAS al SEÑOR antes y después de comer, se agradecía en la fiesta de ACTION DE GRACIAS por las cosechas y la comida que nos daba la hacienda, los terrenos o la finca. Uno se reunía todos los domingos en  comunidad cristiana para decir GRACIAS por el don de la vida, por la familia, por la paz en nuestro país, por la comida abundante, por la alegría de ser cristiano. Hoy un buen número de personas no sienten más la necesidad de decir GRACIAS.

El cristiano no es aquel que hace largas oraciones, quien pide gracias o favores, cristiano es aquel que da gracias, que agradece. La palabra “EUCARISTIA”  quiere decir “DAR GRACIAS “.  Participar en la eucaristía, es tomar parte en esta acción de gracias.

El samaritano del evangelio llega a ser no solamente el símbolo de la persona salvada, de la persona agradecida  sino que  también  llega a ser el símbolo de aquel que sabe dar gracias, que saber agradecer, que sabe arrodillarse.

La celebración de hoy es una excelente ocasión para recuperar una actitud de agradecimiento hacia Dios, una actitud que llega a ser acto de adoración, de glorificación…un himno de amor.

Aprendamos de nuevo a arrodillarnos para agradecer a Dios, para felicitarlo por todo lo que hace u obra en nuestras vidas. Así podremos renovar nuestra confianza en El, sabiendo que Él no nos dejara caer o desfallecer  en los momentos de tristeza, de enfermedad y de muerte.



OBJETIVO DE VIDA PARA LA SEMANA:

1.    En este día de acción de gracias, doy gracias a Dios por:
La belleza del mundo,
Por los dones y los talentos personales,
Por el don de la Fe y la gracia del evangelio.

2.    Me esfuerzo más por acoger bien a las personas, escuchar sus preocupaciones y eventualmente hacerles favores.

3.    Visito a un enfermo y le brindo toda mi atención.




ORACIÓN-CONTEMPLACIÓN

En el camino te he encontrado Señor.
Y tu mirada se ha cruzado con la mía.
Tu presencia invade el fondo de mi ser y
de un solo golpe yo fui purificado de mis pecados.
 Yo quiero cantar las bendiciones
que Tú me prodigas cada día:
el don de la vida, la fecundidad de la tierra
la belleza de la naturaleza que llena el universo,
La riqueza de las personas que me rodean.
 Desde el momento en que Tú habitas en mí,
yo quiero alabarte sin cesar,
ser testigo día tras día de tu amor,
comprometerme con mis hermanos
que cuentan con mi apoyo para sostenerles y socorrerles.
 Yo doy gracias por la FE de las comunidades cristianas,
por los hombres y mujeres que revelan tu nombre,
por las familias que educan a sus hijos en la verdad de tu amor,
por todas las personas que se comprometen cerca de los más desfavorecidos,
y que vuelven a dar a sus semejantes su dignidad debida.
Todos ellos, le dan sentido a la existencia y hacen humano,
amable y fraternal el mundo.
Gloria a Dios que nos da la vida cada día.
Gloria a Cristo que nos ha abierto las puertas del amor.
Gloria al Espíritu que ilumina nuestros caminos por siempre.
Amén.



REFERENCIAS:

-          http://vieliturgique.ca

-          http://prionseneglise.ca


      -        Pequeño Misal “Prions en Église”, edición quebequense, Novalis,                        
                2010,2013.

      -        http://mystereetvie.com


-          http://cursillos.ca

      
-   -         BEAUCHAMP, André. Comprendre la Parole, année C. Novalis, 2007.

jueves, 10 de octubre de 2019

11 de octubre del 2019 viernes de la 27a semana del TO


(Lucas 11, 15-26)  Jesús libera a alguien del poder de un demonio y se le acusa pronto de hacer pacto con el diablo; extraña reacción, no? Y por lo tanto, todavía hoy, ocurre en nuestros ambientes que ciertas personas aparecen como sospechosas por hacer el bien, al emplear medios que se salen de lo ordinario.




Primera lectura
Lectura de la profecía de Joel (1,13-15;2,1-2):

Vestíos de luto y haced duelo, sacerdotes; llorad, ministros del altar; venid a dormir en esteras, ministros de Dios, porque faltan en el templo del Señor ofrenda y libación. Proclamad el ayuno, congregad la asamblea, reunid a los ancianos, a todos los habitantes de la tierra, en el templo del Señor, nuestro Dios, y clamad al Señor. ¡Ay de este día! Que está cerca el día del Señor, vendrá como azote del Dios de las montañas. Tocad la trompeta en Sión, gritad en mi monte santo, tiemblen los habitantes del país, que viene, ya está cerca, el día del Señor. Día de oscuridad y tinieblas, día de nube y nubarrón; como negrura extendida sobre los montes, una horda numerosa y espesa; como ella no la hubo jamás, después de ella no se repetirá, por muchas generaciones.

Palabra de Dios


Salmo
Sal 9,2-3.6.16.8-9

R/.
 El Señor juzgará el orbe con justicia

Te doy gracias, Señor, de todo corazón,
proclamando todas tus maravillas;
me alegro y exulto contigo
y toco en honor de tu nombre, oh Altísimo. R/.

Reprendiste a los pueblos, destruiste al impío
y borraste para siempre su apellido.
Los pueblos se han hundido en la fosa que hicieron,
su pie quedó prendido en la red que escondieron. R/.

Dios está sentado por siempre en el trono
que ha colocado para juzgar.
Él juzgará el orbe con justicia
y regirá las naciones con rectitud. R/.



Lectura del santo evangelio según san Lucas (11,15-26):

En aquel tiempo, habiendo echado Jesús un demonio, algunos de entre la multitud dijeron:«Si echa los demonios es por arte de Belzebú, el príncipe de los demonios.»
Otros, para ponerlo a prueba, le pedían un signo en el cielo.
Él, leyendo sus pensamientos, les dijo: «Todo reino en guerra civil va a la ruina y se derrumba casa tras casa. Si también Satanás está en guerra civil, ¿cómo mantendrá su reino? Vosotros decís que yo echo los demonios con el poder de Belzebú; y, si yo echo los demonios con el poder de Belzebú, vuestros hijos, ¿por arte de quién los echan? Por eso, ellos mismos serán vuestros jueces. Pero, si yo echo los demonios con el dedo de Dios, entonces es que el reino de Dios ha llegado a vosotros. Cuando un hombre fuerte y bien armado guarda su palacio, sus bienes están seguros. Pero, si otro más fuerte lo asalta y lo vence, le quita las armas de que se fiaba y reparte el botín. El que no está conmigo está contra mí; el que no recoge conmigo desparrama. Cuando un espíritu inmundo sale de un hombre, da vueltas por el desierto, buscando un sitio para descansar; pero, como no lo encuentra, dice: "Volveré a la casa de donde salí." Al volver, se la encuentra barrida y arreglada. Entonces va a coger otros siete espíritus peores que él, y se mete a vivir allí. Y el final de aquel hombre resulta peor que el principio.»

Palabra del Señor


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Por qué leer el libro de Joel?

El libro de Joel alienta, da ánimo mientras que se pasa por las pruebas y dificultades. Pase lo que pase, el Señor no es indiferente. Él quiere manifestar su presencia y llenar a los suyos de beneficios (bendiciones). Cada lector es invitado a entrar también en esta dinámica.


Actitud sincera y profunda antes del juicio…

En el pasaje que leemos hoy, el profeta Joel propone para restablecer las cosas y volver a esa armonía o alianza  entre Dios y el pueblo, entre sacrificios y oraciones a Dios y la práctica de la caridad, invita a la gente a volverse hacia Dios por la oración y un tiempo de ayuno. Pero atención, éstas prácticas, deben ir acompañadas de  una actitud sincera y profunda…No se trata de practicas o gestos mágicos.
Juicio. Es una palabra inquietante, molesta. Una inquietante posibilidad. ¿Será acaso también una inquietante realidad? La respuesta depende de nosotros. Nuestras opciones son claras. Estamos enfrentándonos al  mal en nosotros mismos y en el mundo. En la forma cómo nos juzgamos a nosotros mismos, tenemos que tomar una postura frente al mal, de palabra y de acción. Y, como creyentes, tenemos también que ser conscientes  de nuestro rol de intercesión, mediación y reconciliación.

Libertad de creer

En el Evangelio, se nos enseña que creer en Jesús nunca puede darse por adquirido definitivamente. Nuestras dudas son lugares de combate. Entonces aquello que aparecía transparente o claro se vuelve borroso. Nuestra necesidad espontánea de pruebas para continuar creyendo, se vuelve algo importante. Mas los signos del Reino que Jesús da no son pruebas. Al contrario, ellas hacen surgir preguntas y dejan a cada quien en la libertad o elección de creer o no. Jesús nos conforta en esta libertad indispensable en todo acto de fe…Aun mejor, Él nos lanza el desafío, que seamos nosotros signos para los demás.


Oración


Señor, Dios y Padre nuestro:
No todo está bien en el mejor de los mundos.
Tu pueblo pasa hambre y está oprimido
porque fallamos en escuchar tu palabra.
Danos valor, Señor,
para hablar claro y para alzarnos
en favor de los derechos de nuestros hermanos,
de la dignidad de los más pequeños de todos,
de la libertad y la vida que tú nos has prometido
en Jesucristo nuestro Señor.

miércoles, 9 de octubre de 2019

10 de octubre del 2019 jueves de la 27a semana del TO


(Lucas 11, 5-13) A veces la angustia y el desespero me hacen olvidar la oración para encontrar un poco de reposo y así mitigar mis sufrimientos, y así  me dispongo de nuevo a orar una vez pase la tempestad, sin olvidar jamás que la puerta del Señor permanece siempre abierta.




Lectura de la profecía de Malaquías 3, 13-20a

«Vuestros discursos son arrogantes contra mí —oráculo del Señor—.
Vosotros objetáis:
"¿Cómo es que hablamos arrogantemente?".
Porque decís:
"No vale la pena servir al Señor; ¿qué sacamos con guardar sus mandamientos?; ¿para qué andamos enlutados en presencia del Señor de los ejércitos? Al contrario: nos parecen dichosos los malvados; a los impíos les va bien; tientan a Dios, y quedan impunes".
Entonces los hombres religiosos hablaron entre sí:
"El Señor atendió y los escuchó".
Ante él se escribía un libro de memorias a favor de los hombres religiosos que honran su nombre.
Me pertenecen —dice el Señor de los ejércitos— como bien propio, el día que yo preparo.
Me compadeceré de ellos,
como un padre se compadece
del hijo que lo sirve.
Entonces veréis la diferencia
entre justos e impíos,
entre los que sirven a Dios
y los que no lo sirven.
Porque mirad que llega el día,
ardiente como un horno:
malvados y perversos serán la paja,
y los quemaré el día que ha de venir
—dice el Señor de los ejércitos—,
y no quedará de ellos ni rama ni raíz.
Pero a los que honran mi nombre
los iluminará un sol de justicia
que lleva la salud en las alas».

Palabra de Dios.


Salmo responsorial: Salmo 1, 1-2a. 3. 4 y 6 (R.: Sal 39, 5a)
R. Dichoso el hombre que ha puesto
su confianza en el Señor.
Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los impíos,
ni entra por la senda de los pecadores,
ni se sienta en la reunión de los cínicos;
sino que su gozo es la ley del Señor,
y medita su ley día y noche. 
R.
Será como árbol
plantado al borde de la acequia:
da fruto en su sazón
y no se marchitan sus hojas;
y cuanto emprende tiene buen fin. 
R.
No así los impíos, no así;
serán paja que arrebata el viento.
Porque el Señor protege el camino de los justos,
pero el camino de los impíos acaba mal.
 R.

Aleluya Cf. Hch 16, 14b
Ábrenos el corazón, Señor,
para que aceptemos las palabras de tu Hijo.


EVANGELIO

Pedid y se os dará

 Lectura del santo evangelio según san Lucas 11, 5-13
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
—«Si alguno de vosotros tiene un amigo, y viene durante la medianoche para decirle:
"Amigo, préstame tres panes, pues uno de mis amigos ha venido de viaje y no tengo nada que ofrecerle".
Y, desde dentro, el otro le responde:
"No me molestes; la puerta está cerrada; mis niños y yo estamos acostados; no puedo levantarme para dártelos".
Si el otro insiste llamando, yo os digo que, si no se levanta y se los da por ser amigo suyo, al menos por la importunidad se levantará y le dará cuanto necesite.
Pues así os digo a vosotros:
Pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá; porque quien pide recibe, quien busca halla, y al que llama se le abre.
¿Qué padre entre vosotros, cuando el hijo le pide pan, le dará una piedra?
¿O si le pide un pez, le dará una serpiente? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión?
Si vosotros, pues, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo piden?».
Palabra del Señor.


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Inversión a largo plazo

A veces nos da por desanimarnos. Nos decimos interiormente: Por qué esforzarnos cuando los otros no se esfuerzan? Para qué buscar hacer el bien si eso no me trae más que problemas, preocupaciones? Por lo tanto, Dios es generoso y atento con aquellos que lo aman. Pero no se trata de una lógica donante- donante a corto término. Ser bueno no garantiza que Dios va a satisfacer prontamente nuestras necesidades o nuestros caprichos. Dios nos invita a invertir a largo plazo

En el evangelio, vemos que Dios responde siempre a nuestras demandas, pero no necesariamente como nosotros queremos. "Dios es más grande que nuestro corazón" (1 Juan 3,20). Cuando recitemos la oración de Jesús, estemos seguros que nuestro Padre quiere nuestro bienestar mucho más que nosotros. Nos da miedo decir: "hágase tu voluntad". Tememos fiarnos a su proyecto de amor para con nosotros. No creemos sinceramente que Él responderá más allá de nuestros deseos. En la parábola de hoy, notemos que el vecino importunado en plena noche dará a su amigo no solamente los tres panes que éste le pedía, mas "…todo lo que necesitaba".

En conclusión, Jesús compara al "Padre celeste" con un padre de la tierra, que da a su hijo un pescado o un huevo, de acuerdo a su petición. En su respuesta a aquel que le pide, el Señor no sólo da los dones irrisorios que le pedimos, sino más bien más allá de todo; "El Espíritu Santo". Al darnos el Espíritu Santo, Él mismo se dona, Puede darnos más?


Oración

Señor Dios nuestro:
Cuando clamamos a ti, 
a veces nos preguntamos si realmente nos oyes,
ya que tu silencio es a veces opresivo. 
Mantén nuestra confianza en tu bondad
y en tu constante presencia amorosa.
Danos lo bueno cuando te lo pedimos
y también cuando nos olvidamos de pedirlo;
que te encontremos cuando te busquemos,
ábrenos cuando llamemos a tu puerta,
en el nombre de Jesucristo nuestro Señor.

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