viernes, 9 de septiembre de 2022

10 de septiembre del 2022: sábado de la vigésima tercera semana del tiempo ordinario



(1 Cor 10,14.22) ¿Acaso no hay en nuestros días, otros falsos dioses que uno adora?

La tiranía de la moda y de la belleza, el fútbol, el dinero fácil, la adicción (a la bebida, drogas, pornografía, etc.). La fascinación por la violencia y el sexo …Hay tantos ídolos que nos enceguecen, impregnan nuestros pensamientos, arriesgan con moldearnos a su imagen.
Los ídolos contemporáneos nos alejan tanto o más que a los Corintios del proyecto de amor de Dios para nuestras vidas.


(Lucas 6, 43-49) Las relaciones amistosas y familiares que resisten el paso del tiempo se asientan sobre sólidos cimientos: la confianza, la comprensión, el respeto... Señor, ayúdame a consolidar los cimientos de mi fe.





Primera lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (10,14-22):

Amigos míos, no tengáis que ver con la idolatría. Os hablo como a gente sensata, formaos vuestro juicio sobre lo que digo. El cáliz de la bendición que bendecimos, ¿no es comunión con la sangre de Cristo? Y el pan que partimos, ¿no es comunión con el cuerpo de Cristo? El pan es uno, y así nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo, porque comemos todos del mismo pan. Considerad a Israel según la carne: los que comen de las víctimas se unen al altar. ¿Qué quiero decir? ¿Que las víctimas son algo o que los ídolos son algo? No, sino que los gentiles ofrecen sus sacrificios a los demonios, no a Dios, y no quiero que os unáis a los demonios. No podéis beber de los dos cálices, del del Señor y del de los demonios. No podéis participar de las dos mesas, de la del Señor y de la de los demonios. ¿Vamos a provocar al Señor? ¿Es que somos más fuertes que él?

Palabra de Dios



Salmo

Sal 115,12-13.17-18

R/.
 Te ofreceré, Señor, un sacrificio de alabanza

¿Cómo pagaré al Señor
todo el bien que me ha hecho?
Alzaré la copa de la salvación,
invocando su nombre. R/.

Te ofreceré un sacrificio de alabanza,
invocando tu nombre, Señor.
Cumpliré al Señor mis votos
en presencia de todo el pueblo. R/.


Lectura del santo evangelio según san Lucas (6,43-49):

En aquel tiempo, decía Jesús a sus discípulos: «No hay árbol sano que dé fruto dañado, ni árbol dañado que dé fruto sano. Cada árbol se conoce por su fruto; porque no se cosechan higos de las zarzas, ni se vendimian racimos de los espinos. El que es bueno, de la bondad que atesora en su corazón saca el bien, y el que es malo, de la maldad saca el mal; porque lo que rebosa del corazón, lo habla la boca. ¿Por qué me llamáis "Señor, Señor" y no hacéis lo que digo? El que se acerca a mí, escucha mis palabras y las pone por obra, os voy a decir a quién se parece: se parece a uno que edificaba una casa: cavó, ahondó y puso los cimientos sobre roca; vino una crecida, arremetió el río contra aquella casa, y no pudo tambalearla, porque estaba sólidamente construida. El que escucha y no pone por obra se parece a uno que edificó una casa sobre tierra, sin cimiento; arremetió contra ella el río, y en seguida se derrumbó desplomándose.»

Palabra del Señor


1

¿Acaso no hay en nuestros días, otros falsos dioses que uno adora?
La tiranía de la moda y de la belleza, el fútbol, el dinero fácil, la adicción (a la bebida, drogas, pornografía, etc). La fascinación por la violencia y el sexo …Hay tantos ídolos que nos enceguecen, impregnan nuestros pensamientos, arriesgan con moldearnos a su imagen.
Los ídolos contemporáneos nos alejan tanto o más que a los Corintios del proyecto de amor de Dios para nuestras vidas.

En el Evangelio vemos que, a pesar de las buenas intenciones, el amor no se improvisa. La palabra de Jesús no es un mero discurso a aplicar como un manual de instrucciones o una receta milagrosa. Ella hace que cada quien sea actor de su propia vida. Ella nos reafirma en nuestras relaciones y en nuestros actos, hasta el punto de ayudarnos a atravesar las duras pruebas.


 Que por intercesión de Santa María Virgen, perseveremos en la fe y nos convenzamos que como discípulos fieles de Jesús, estamos llamados a dar frutos buenos de amor, misericordia y hacer esfuerzos por la paz, la unidad y la reconciliación.



2

El que se acerca a mí, escucha mis palabras y las pone por obra, os voy a decir a quién se parece: se parece a uno que edificaba una casa: cavó, ahondó y puso los cimientos sobre roca; vino una crecida, arremetió el río contra aquella casa, y no pudo tambalearla, porque estaba sólidamente construida.”.  


¿Cómo es tu base de construcción? ¿Es roca sólida? ¿O es arena? Este pasaje del Evangelio revela la importancia de una base sólida para la vida.

A menudo uno no piensa ni se preocupa por una fundación a menos que ceda. Es importante reflexionar sobre esto. Cuando una base es sólida, a menudo pasa desapercibida y hay poca preocupación durante las tormentas en cualquier momento.  

Lo mismo ocurre con nuestro fundamento espiritual. El fundamento espiritual que estamos llamados a tener es uno de fe profunda basada en la oración. Nuestro fundamento es nuestra comunicación diaria con Cristo. En esa oración, Jesús mismo se convierte en el fundamento de nuestra vida. Y cuando Él es el fundamento de nuestra vida, nada puede dañarnos y nada puede impedirnos cumplir nuestra misión en la vida.

Compara esto con una base débil. Una base débil es aquella que se basa en uno mismo como fuente de estabilidad y fortaleza en tiempos de dificultad. Pero la verdad es que ninguno de nosotros es lo suficientemente fuerte como para ser su propio fundamento. Aquellos que intentan este enfoque son tontos que aprenden por las malas y que no pueden soportar ninguna tormenta que la vida les depare.  

Reflexiona hoy sobre lo bien que se han construido los cimientos de tu vida. Cuando eres fuerte, puedes prestar atención a muchos otros aspectos de tu vida. Cuando eres débil, continuamente controlarás los daños mientras buscas evitar que tu vida se desmorone. Vuelve a comprometerte con una vida de oración profunda para que Cristo Jesús sea el fundamento de roca sólida de tu vida.


Señor, eres mi roca y mi fuerza. Solo tú me sostienes en todas las cosas de la vida. Ayúdame a confiar aún más en Ti, para que pueda cumplir todos los días todo lo que Tú me llamas a hacer. Jesús, en Ti confío.

jueves, 8 de septiembre de 2022

9 de septiembre del 2022: viernes de la vigésima tercera semana del tiempo ordinario- San Pedro Claver



(Lucas 6, 39-42) La recomendación de Jesús va más allá del simple sentido común: antes de criticar a alguien, es mejor hacer balances y arreglos en mi propio corazón.
Y, por tanto, ¿Cuántas veces caemos en la trampa?
¡Señor, ayúdanos a evadir el pecado y a volver a levantarnos!





Primera lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (9,16-19.22b-27):

El hecho de predicar no es para mí motivo de orgullo. No tengo más remedio y, ¡ay de mí si no anuncio el Evangelio! Si yo lo hiciera por mi propio gusto, eso mismo sería mi paga. Pero, si lo hago a pesar mío, es que me han encargado este oficio. Entonces, ¿cuál es la paga? Precisamente dar a conocer el Evangelio, anunciándolo de balde, sin usar el derecho que me da la predicación del Evangelio. Porque, siendo libre como soy, me he hecho esclavo de todos para ganar a los más posibles. Me he hecho todo a todos, para ganar, sea como sea, a algunos. Y hago todo esto por el Evangelio, para participar yo también de sus bienes. Ya sabéis que en el estadio todos los corredores cubren la carrera, aunque uno solo se lleva el premio. Corred así: para ganar. Pero un atleta se impone toda clase de privaciones. Ellos para ganar una corona que se marchita; nosotros, en cambio, una que no se marchita. Por eso corro yo, pero no al azar; boxeo, pero no contra el aire; mis golpes van a mi cuerpo y lo tengo a mi servicio, no sea que, después de predicar a los otros, me descalifiquen a mí.

Palabra de Dios


Salmo

Sal 83,3.4.5-6.12

R/.
 ¡Qué deseables son tus moradas, Señor de los ejércitos!

Mi alma se consume y anhela
los atrios del Señor,
mi corazón y mi carne
retozan por el Dios vivo. R/.

Hasta el gorrión ha encontrado una casa;
la golondrina, un nido donde colocar sus polluelos:
tus altares, Señor de los ejércitos,
Rey mío y Dios mío. R/.

Dichosos los que viven en tu casa,
alabándote siempre.
Dichosos los que encuentran en ti su fuerza
al preparar su peregrinación. R/.

Porque el Señor es sol y escudo,
él da la gracia y la gloria;
el Señor no niega sus bienes
a los de conducta intachable
R/.


Lectura del santo evangelio según san Lucas (6,39-42):

En aquel tiempo, dijo Jesús a los discípulos una parábola: «¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en el hoyo? Un discípulo no es más que su maestro, si bien, cuando termine su aprendizaje, será como su maestro. ¿Por qué te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo y no reparas en la viga que llevas en el tuyo? ¿Cómo puedes decirle a tu hermano: "Hermano, déjame que te saque la mota del ojo," sin fijarte en la viga que llevas en el tuyo? ¡Hipócrita! Sácate primero la viga de tu ojo, y entonces verás claro para sacar la mota del ojo de tu hermano.»

Palabra del Señor


///

En el pasaje de la Primera Carta a los Corintios que leemos hoy, Pablo responde a aquellos que lo critican. Él habría podido como los otros, ser remunerado por su trabajo de apóstol, pero él prefiere anunciar el Evangelio sin ser una carga para nadie. La Buena Noticia es gratuita.



"¿Por qué te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo y no reparas en la viga que llevas en el tuyo?”


¡Cuán cierto es esto! Qué fácil es ver las faltas menores de los demás y, al mismo tiempo, no ver las nuestras, más obvias y serias. ¿Por qué se ve esto?  

En primer lugar, es difícil ver nuestras propias faltas porque nuestro pecado de orgullo nos ciega. El orgullo nos aleja de cualquier autorreflexión honesta. El orgullo se convierte en una máscara que usamos y que presenta una personalidad falsa. El orgullo es un pecado horrible porque nos aleja de la verdad. Nos impide vernos a nosotros mismos a la luz de la verdad y, como resultado, nos impide ver el registro con nuestros propios ojos.    

Cuando estamos llenos de orgullo, sucede otra cosa. Comenzamos a enfocarnos en cada pequeña falla de quienes nos rodean. Curiosamente, este Evangelio habla de la tendencia a ver la mota (otras traducciones hablan de paja o “astilla”) en el ojo de tu hermano. ¿Qué nos dice eso? Nos dice que los que están llenos de orgullo no están tan interesados en humillar al pecador serio. Más bien, tienden a buscar a aquellos que tienen solo pequeños pecados, "astillas" como pecados, y tienden a tratar de hacerlos parecer más serios de lo que son. Lamentablemente, los que están llenos de orgullo se sienten mucho más amenazados por el santo que por el pecador serio.  

Reflexiona hoy sobre si tienes problemas para juzgar a quienes te rodean. Reflexiona especialmente sobre si tiendes o no a ser más crítico con aquellos que luchan por la santidad. Si tiendes a hacer esto, puedes revelar que luchas con el orgullo más de lo que crees.


Señor, humíllame y ayúdame a estar libre de todo orgullo. Que también deje de juzgar y vea a los demás solo de la manera que Tú quieres que los vea. Jesús, en Ti confío.


Día de San Pedro Claver

 

 Nacido en 1580 en Verdu, cerca de Barcelona, en España, Pedro Claver entra a la Orden de los Jesuitas en 1602. Cercano de san Alfonso Rodríguez, en Mallorca, decide ser misionero.

 Llega a Colombia en 1610, fue ordenado sacerdote en 1616, se queda en Cartagena donde, donde por voto consagra su vida a los esclavos negros. Murió el 8 de septiembre de 1654.


 Bienaventurado fue Pedro Claver, un sacerdote jesuita misionero español que llegó a Colombia. En el puerto de Cartagena, oponiéndose a la esclavitud y a las leyes injustas de dominación, buscó proteger la vida de los africanos, resaltando su dignidad…Pedro Claver supo descubrir por su acción misionera que las bienaventuranzas de Jesús tienen su cumplimiento cuando se sacrifica la vida y se da todo por amor al prójimo y el establecimiento del Reino de Dios.

 

miércoles, 7 de septiembre de 2022

8 de septiembre del 2022: Natividad de la Virgen María

 Testigo de la fe

 Natividad de la Virgen María. 

 

Al celebrar el cumpleaños de María, permitimos que se exprese el respeto y el cariño que tenemos por nuestra propia madre: María es para nosotros la madre de Jesús, que vive y actúa siempre en nosotros, y como tal es nuestra madre.


(Mateo 1, 18-23) Dios tiene un proyecto para cada uno de nosotros. Y para ser partícipes de él, se trata como María y José, de dejar nuestros miedos a un lado. Levantémonos, avancemos y perseveremos, mismo en los momentos difíciles, porque el Señor está con nosotros.





Primera lectura

Lectura de la profecía de Miqueas (5,1-4a):

Así dice el Señor: «Pero tú, Belén de Efrata, pequeña entre las aldeas de Judá, de ti saldrá el jefe de Israel. Su origen es desde lo antiguo, de tiempo inmemorial. Los entrega hasta el tiempo en que la madre dé a luz, y el resto de sus hermanos retornará a los hijos de Israel. En pie, pastoreará con la fuerza del Señor, por el nombre glorioso del Señor, su Dios. Habitarán tranquilos, porque se mostrará grande hasta los confines de la tierra, y éste será nuestra paz.»

Palabra de Dios




Salmo

Sal 12,6ab.6cd

R/. Desbordo de gozo con el Señor

Porque yo confío en tu misericordia:
alegra mi corazón con tu auxilio. R/.

Y cantaré al Señor
por el bien que me ha hecho. R/.



Lectura del santo evangelio según san Mateo (1,1-16.18-23):

El nacimiento de Jesucristo fue de esta manera: María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, que era justo y no quería denunciarla, decidió repudiarla en secreto. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo: «José, hijo de David, no tengas reparo en llevarte a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados.»
Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que había dicho el Señor por el Profeta: «Mirad: la Virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrá por nombre Enmanuel, que significa "Dios-con-nosotros".»

Palabra del Señor


///////



1

El destino de una ciudad

Belén de Efrata es la ciudad natal del rey David. La ciudad está situada a nueve kms al sur de  Jerusalén y su nombre significa "casa del pan". Es aquí donde Dios promete que un jefe, un líder vendrá al mundo para aportar la libertad. Él respetará la justicia y el derecho, y el pueblo podrá vivir en la paz gracias a Él. Los evangelistas Mateo y Juan, verán en Jesús ese liberador nacido en Belén, quien aportará la paz a los hombres.


Jesucristo, el elegido de Dios

Cristo en griego, o Mesías en hebreo, quiere decir "ungido"; ungir a alguien es derramarle aceite sobre la cabeza para mostrarle que él es elegido por Dios, como los reyes y ciertos profetas. En la época de Jesús, los judíos esperaban un Mesías descendiente de David y enviado por Dios para preparar la venida del Reino de Dios sobre la tierra. Algunos han reconocido en Jesús este Mesías esperado.

La genealogía de Jesús,  que escuchamos hoy en el evangelio de Mateo, se confunde con la historia de Israel. Judíos, cristianos y musulmanes reclaman a Abraham como padre de los creyentes. David es el más célebre de los reyes de Israel. Cinco mujeres son mencionadas; algo inhabitual en la época. Rahab y Rut son extranjeras. Tamar y Betzabé madre de Salomón, sufrieron la dominación masculina. Estas historias familiares complicadas hacen parte de la historia de Jesús. María su madre está encinta antes de casarse. José es consiente al contraer nupcias con ella y reconoce a Jesús como su propio hijo, portador de una historia.

Para evitar que María sea acusada injustamente de adulterio, José decide romper su compromiso con ella, pues esta parece ser la única salida. Dios interviene para que José acepte esta paternidad inesperada.

La Biblia, incluyendo las lecturas de hoy, mira a María en función de su Hijo; no se dice nada más en el Evangelio que lo que ilustra y sirve a la misión de Cristo.  Su discreción nos dice mucho sobre su carácter y papel , y al mismo tiempo sobre nuestra misión: testificar silenciosamente la preeminencia de Cristo, servirle, abrirse a su salvación, vivir para los otros.



Oración:

Señor, Dios nuestro
te damos gracias por darnos a María
como madre de nuestro Señor.
En ella nos muestran lo fuerte que es tu gracia
y lo sorprendentemente cerca que estás de tu pueblo.
Danos una fe firme
en las grandes cosas que tú haces por nosotros
y ayúdanos a responder a tus regalos
con alegría y un corazón acogedor.
Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor.




2



Feliz cumpleaños Madre Bendita!



«Mirad: la Virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrá por nombre Enmanuel, que significa "Dios-con-nosotros".»




A todos nos encanta celebrar cumpleaños. Hoy es la celebración del cumpleaños de nuestra querida madre. En diciembre honramos su Inmaculada Concepción. En enero la celebramos como Madre de Dios. En agosto celebramos su Asunción al cielo y hay muchos otros días durante el año en los que honramos un aspecto único de su vida. ¡Pero hoy es simplemente su celebración de cumpleaños!

Celebrar su cumpleaños es una forma de celebrar su personalidad. La celebramos simplemente por ser ella misma. Hoy no necesariamente nos enfocamos en ninguno de los aspectos únicos, hermosos y profundos de su vida. No miramos necesariamente todo lo que logró, su perfecto sí a Dios, su coronación en el cielo, su asunción o cualquier otro detalle. Todas las partes de su vida son gloriosas, hermosas, sobrecogedoras y dignas de sus propias fiestas y celebraciones únicas.

Hoy, sin embargo, simplemente celebramos a nuestra Santísima Madre porque fue creada y traída a este mundo por Dios y solo eso vale la pena celebrar. 
La honramos simplemente porque la amamos y celebramos su cumpleaños como celebraríamos el cumpleaños de cualquier persona que amamos y cuidamos.

Reflexiona hoy sobre el hecho de que la Madre María es tu madre. Ella realmente es tu madre y vale la pena celebrar su cumpleaños de la misma manera que celebrarías el cumpleaños de cualquier persona que fuera miembro de tu familia. Honrar a María hoy es una forma de solidificar tu vínculo con ella y asegurarte que deseas que sea una parte importante de tu vida.  

¡Feliz cumpleaños, Santísima Madre! ¡Te queremos mucho!

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. 


Precioso Jesús, por el Corazón de la Inmaculada Virgen María, Madre nuestra, ¡en Ti confiamos!

8 de septiembre del 2020: La Natividad de la Santísima Virgen María


(Mateo 1, 18-23) Dios tiene un proyecto para cada uno de nosotros. Y para ser partícipes de él, se trata como María y José, de dejar nuestros miedos a un lado. Levantémonos, avancemos y perseveremos, mismo en los momentos difíciles, porque el Señor está con nosotros.


///


La genealogía de José es una larga historia que testimonia la fidelidad de Dios. Pero hoy, la promesa se cumple en María, que no pertenece a este linaje. Dios no cesará jamás de sorprendernos por su presencia amante y benefactora.



Primera lectura

Lectura de la profecía de Miqueas (5,1-4a):

Así dice el Señor: «Pero tú, Belén de Efrata, pequeña entre las aldeas de Judá, de ti saldrá el jefe de Israel. Su origen es desde lo antiguo, de tiempo inmemorial. Los entrega hasta el tiempo en que la madre dé a luz, y el resto de sus hermanos retornará a los hijos de Israel. En pie, pastoreará con la fuerza del Señor, por el nombre glorioso del Señor, su Dios. Habitarán tranquilos, porque se mostrará grande hasta los confines de la tierra, y éste será nuestra paz.»

Palabra de Dios




Salmo

Sal 12,6ab.6cd

R/. Desbordo de gozo con el Señor

Porque yo confío en tu misericordia:
alegra mi corazón con tu auxilio. R/.

Y cantaré al Señor
por el bien que me ha hecho. R/.



Lectura del santo evangelio según san Mateo (1,1-16.18-23):

El nacimiento de Jesucristo fue de esta manera: María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, que era justo y no quería denunciarla, decidió repudiarla en secreto. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo: «José, hijo de David, no tengas reparo en llevarte a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados.»
Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que había dicho el Señor por el Profeta: «Mirad: la Virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrá por nombre Enmanuel, que significa "Dios-con-nosotros".»

Palabra del Señor


///////



1

El destino de una ciudad

Belén de Efrata es la ciudad natal del rey David. La ciudad está situada a nueve kms al sur de  Jerusalén y su nombre significa "casa del pan". Es aquí donde Dios promete que un jefe, un líder vendrá al mundo para aportar la libertad. Él respetará la justicia y el derecho, y el pueblo podrá vivir en la paz gracias a Él. Los evangelistas Mateo y Juan, verán en Jesús ese liberador nacido en Belén, quien aportará la paz a los hombres.


Jesucristo, el elegido de Dios

Cristo en griego, o Mesías en hebreo, quiere decir "ungido"; ungir a alguien es derramarle aceite sobre la cabeza para mostrarle que él es elegido por Dios, como los reyes y ciertos profetas. En la época de Jesús, los judíos esperaban un Mesías descendiente de David y enviado por Dios para preparar la venida del Reino de Dios sobre la tierra. Algunos han reconocido en Jesús este Mesías esperado.

La genealogía de Jesús,  que escuchamos hoy en el evangelio de Mateo, se confunde con la historia de Israel. Judíos, cristianos y musulmanes reclaman a Abraham como padre de los creyentes. David es el más célebre de los reyes de Israel. Cinco mujeres son mencionadas; algo inhabitual en la época. Rahab y Rut son extranjeras. Tamar y Betzabé madre de Salomón, sufrieron la dominación masculina. Estas historias familiares complicadas hacen parte de la historia de Jesús. María su madre está encinta antes de casarse. José es consiente al contraer nupcias con ella y reconoce a Jesús como su propio hijo, portador de una historia.

Para evitar que María sea acusada injustamente de adulterio, José decide romper su compromiso con ella, pues esta parece ser la única salida. Dios interviene para que José acepte esta paternidad inesperada.

La Biblia, incluyendo las lecturas de hoy, mira a María en función de su Hijo; no se dice nada más en el Evangelio que lo que ilustra y sirve a la misión de Cristo.  Su discreción nos dice mucho sobre su carácter y papel , y al mismo tiempo sobre nuestra misión: testificar silenciosamente la preeminencia de Cristo, servirle, abrirse a su salvación, vivir para los otros.



Oración:

Señor, Dios nuestro
te damos gracias por darnos a María
como madre de nuestro Señor.
En ella nos muestran lo fuerte que es tu gracia
y lo sorprendentemente cerca que estás de tu pueblo.
Danos una fe firme
en las grandes cosas que tú haces por nosotros
y ayúdanos a responder a tus regalos
con alegría y un corazón acogedor.
Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor.




2



Feliz cumpleaños Madre Bendita!



«Mirad: la Virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrá por nombre Enmanuel, que significa "Dios-con-nosotros".»




A todos nos encanta celebrar cumpleaños. Hoy es la celebración del cumpleaños de nuestra querida madre. En diciembre honramos su Inmaculada Concepción. En enero la celebramos como Madre de Dios. En agosto celebramos su Asunción al cielo y hay muchos otros días durante el año en los que honramos un aspecto único de su vida. ¡Pero hoy es simplemente su celebración de cumpleaños!

Celebrar su cumpleaños es una forma de celebrar su personalidad. La celebramos simplemente por ser ella misma. Hoy no necesariamente nos enfocamos en ninguno de los aspectos únicos, hermosos y profundos de su vida. No miramos necesariamente todo lo que logró, su perfecto sí a Dios, su coronación en el cielo, su asunción o cualquier otro detalle. Todas las partes de su vida son gloriosas, hermosas, sobrecogedoras y dignas de sus propias fiestas y celebraciones únicas.

Hoy, sin embargo, simplemente celebramos a nuestra Santísima Madre porque fue creada y traída a este mundo por Dios y solo eso vale la pena celebrar. La honramos simplemente porque la amamos y celebramos su cumpleaños como celebraríamos el cumpleaños de cualquier persona que amamos y cuidamos.

Reflexiona hoy sobre el hecho de que la Madre María es tu madre. Ella realmente es tu madre y vale la pena celebrar su cumpleaños de la misma manera que celebrarías el cumpleaños de cualquier persona que fuera miembro de tu familia. Honrar a María hoy es una forma de solidificar tu vínculo con ella y asegurarte que deseas que sea una parte importante de tu vida.  

¡Feliz cumpleaños, Santísima Madre! ¡Te queremos mucho!

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. 


Precioso Jesús, por el Corazón de la Inmaculada Virgen María, Madre nuestra, ¡en Ti confiamos!


lunes, 5 de septiembre de 2022

6 de septiembre del 2022: martes de la vigésima tercera semana del tiempo ordinario

 

(1 Corintios 6, 1-11) Si el espíritu de las bienaventuranzas impregnara todas nuestras relaciones humanas, ¿cuántos desacuerdos se resolverían antes de degenerar en conflictos abiertos? ¿Cuántas acciones legales se evitarían? Probablemente sea más fácil decirlo que hacerlo... tal vez. Pero vale la pena intentarlo.

 


 

Primera lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (6,1-11):

Cuando uno de vosotros está en pleito con otro, ¿cómo tiene el descaro de llevarlo a un tribunal pagano y no ante los santos? ¿Habéis olvidado que los santos juzgarán el universo? Pues si vosotros vais a juzgar al mundo, ¿no estaréis a la altura de juzgar minucias? Recordad que juzgaremos a ángeles: cuánto más asuntos de la vida ordinaria. De manera que para juzgar los asuntos ordinarios dais jurisdicción a ésos que en la Iglesia no pintan nada.
¿No os da vergüenza? ¿Es que no hay entre vosotros ningún entendido que sea capaz de arbitrar entre dos hermanos? No señor, un hermano tiene que estar en pleito con otro, y además entre no creyentes. Desde cualquier punto de vista ya es un fallo que haya pleitos entre vosotros. ¿No estaría mejor sufrir la injusticia? ¿No estaría mejor dejarse robar? En cambio, sois vosotros los injustos y los ladrones, y eso con hermanos vuestros. Sabéis muy bien que la gente injusta no heredará el reino de Dios. No os llaméis a engaño: los inmorales, idólatras, adúlteros, afeminados, invertidos, ladrones, codiciosos, borrachos, difamadores o estafadores no heredarán el reino de Dios. Así erais algunos antes. Pero os lavaron, os consagraron, os perdonaron en el nombre de nuestro Señor Jesucristo y por Espíritu de nuestro Dios.


Palabra de Dios

 

 

Salmo

Sal 149,1-2.3-4.5-6a.9b

R/. El Señor ama a su pueblo

Cantad al Señor un cántico nuevo,
resuene su alabanza en la asamblea de los fieles;
que se alegre Israel por su Creador,
los hijos de Sión por su Rey. R/.

Alabad su nombre con danzas,
cantadle con tambores y cítaras;
porque el Señor ama a su pueblo
y adorna con la victoria a los humildes. R/.

Que los fieles festejen su gloria
y canten jubilosos en filas:
con vítores a Dios en la boca;
es un honor para todos sus fieles. R/.

 

 

Lectura del santo evangelio según san Lucas (6,12-19):

En aquel tiempo, subió Jesús a la montaña a orar, y pasó la noche orando a Dios. Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos, escogió a doce de ellos y los nombró apóstoles: Simón, al que puso de nombre Pedro, y Andrés, su hermano, Santiago, Juan, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago Alfeo, Simón, apodado el Celotes, Judas el de Santiago y Judas Iscariote, que fue el traidor. Bajó del monte con ellos y se paró en un llano, con un grupo grande de discípulos y de pueblo, procedente de toda Judea, de Jerusalén y de la costa de Tiro y de Sidón. Venían a oírlo y a que los curara de sus enfermedades; los atormentados por espíritus inmundos quedaban curados, y la gente trataba de tocarlo, porque salta de él una fuerza que los curaba a todos.

Palabra del Señor

 

 

ORAR ANTES DE ACTUAR

 

En aquel tiempo, subió Jesús a la montaña a orar, y pasó la noche orando a Dios. Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos, escogió a doce de ellos y los nombró apóstoles…

 

Lucas 6:12-13

 

 

Esa mañana, después de que Jesús pasó la noche en oración, tomó algunas decisiones bastante importantes. Eligió a Sus primeros doce obispos, los Doce Apóstoles. Es interesante notar que tomó esta decisión solo después de pasar la noche en oración.

En cierto sentido, Jesús no “tenía” que orar. Pero lo hizo. Él oró por lo que Él es. Él es el Hijo del Padre y Su relación más importante fue la que tenía con el Padre en el Cielo. Por lo tanto, Su oración era natural para Su vida y esencia divinas. Pasar la noche en oración, separados de todo menos de Su Padre, era una expresión normal de Su perfecto amor y comunión con el Padre.

Pero su tiempo en oración también fue una forma normal de prepararse para las decisiones que tomaría al día siguiente. Nuevamente, no es que Él necesitara orar para tomar la decisión correcta. Más bien, Su oración fue simplemente parte del proceso divino de tomar la decisión correcta. Era una manera de entregar diariamente su naturaleza humana a la voluntad del Padre en perfección para continuar viviendo diariamente la voluntad del Padre en este mundo.

Jesús también establece una maravillosa precedencia para nosotros. Nosotros, a diferencia de nuestro Señor, necesitamos orar para conocer y cumplir la voluntad del Padre. No caminamos en perfecta armonía con Dios todos y cada uno de los días y cada momento del día. Así, mientras que la oración de Cristo fue una expresión terrenal de Él viviendo quien ya era, nuestra oración es una entrega a quien estamos llamados a convertirnos. Debemos convertirnos en Cristo, esforzándonos por vivir en perfecta comunión con Él y de acuerdo con la perfecta voluntad del Padre.  

Reflexiona hoy sobre la necesidad que tienes de dedicar tiempo a la oración para entrar más profundamente en la unión con nuestro Señor. Reflexiona, especialmente, sobre la importancia de hacerlo antes de tomar las diversas decisiones que debes tomar en la vida. Ora antes de actuar y permite que sea nuestro Señor quien entre en tu vida y te dirija de acuerdo con su santa voluntad.

 

Señor, dame un corazón que anhele estar contigo en oración, todos los días. Ayúdame a entregarte diariamente mi vida entera sin reservas. Mientras entrego mi vida, te agradezco por entrar y dirigir todas mis acciones. Mi vida es Tuya, amado Señor, mi vida es Tuya. Jesús, en Ti confío.

5 de septiembre del 2022: lunes de la vigésima tercera semana del tiempo ordinario



(Lucas 6, 6-11) Al igual que los escribas y fariseos, yo deseo conformarme a las reglas establecidas por los otros, tanto que yo olvido lo esencial de ellas.

Jesús me recuerda hoy que el amor al prójimo es mucho más que seguir las leyes al pie de la letra.

Señor, que el amor, y no la obsesión por las leyes, sea mi único guía.




Primera lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (5,1-8):

Se sabe de buena tinta que hay un caso de unión ilegítima en vuestra comunidad, y tan grave que ni los gentiles la toleran: me refiero a ése que vive con la mujer de su padre. ¿Y todavía tenéis humos? Estaría mejor ponerse de luto y pidiendo que el que ha hecho eso desaparezca de vuestro grupo. Lo que es yo, ausente en el cuerpo pero presente en espíritu, ya he tomado una decisión como si estuviera presente: reunidos vosotros en nombre de nuestro Señor Jesús, y yo presente en espíritu, con el poder de nuestro Señor Jesús, entregar al que ha hecho eso en manos del diablo; humanamente quedará destrozado, pero así la persona se salvará en el día del Señor. Ese orgullo vuestro no tiene razón de ser. ¿No sabéis que un poco de levadura fermenta toda la masa? Barred la levadura vieja para ser una masa nueva, ya que sois panes ázimos. Porque ha sido inmolada nuestra víctima pascual: Cristo. Así pues, celebramos la Pascua, no con levadura vieja (levadura de corrupción y de maldad), sino con los panes ázimos de la sinceridad y la verdad.

Palabra de Dios



Salmo

Sal 5

R/.
 Señor, guíame con tu justicia

Tú no eres un Dios que ame la maldad,
ni el malvado es tu huesped,
ni el arrogante se mantiene en tu presencia. R/.

Detestas a los malhechores,
destruyes a los mentirosos;
al hombre sanguinario y traicionero
lo aborrece el Señor. R/.

Que se alegren los que se acogen a ti,
con júbilo eterno;
protégelos, para que se llenen de gozo
los que aman tu nombre. R/.



Lectura del santo evangelio según san Lucas (6,6-11):

Un sábado, entró Jesús en la sinagoga a enseñar. Había allí un hombre que tenía parálisis en el brazo derecho. Los escribas y los fariseos estaban al acecho para ver si curaba en sábado, y encontrar de qué acusarlo.
Pero él, sabiendo lo que pensaban, dijo al hombre del brazo paralítico: «Levántate y ponte ahí en medio.» Él se levantó y se quedó en pie.
Jesús les dijo: «Os voy a hacer una pregunta: ¿Qué está permitido en sábado, hacer el bien o el mal, salvar a uno o dejarlo morir?»
Y, echando en torno una mirada a todos, le dijo al hombre: «Extiende el brazo.»
Él lo hizo, y su brazo quedó restablecido. Ellos se pusieron furiosos y discutían qué había que hacer con Jesús.


Palabra del Señor



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1

Con respecto a la primera lectura de la Carta de Pablo a los Corintios, podemos concluir que pertenecer a la comunidad de creyentes, supone una manera de vivir coherente con la fe. La comunidad al expulsar al culpable, lo reenvía al mundo donde Satanás ejerce su poder. Ser expulsado, mismo temporalmente, es una dura prueba.
Pablo desea que la comunidad lleve al culpable a reflexionar y a corregirse.


¿Otra transgresión en sábado?

 De acuerdo con lo que vemos en el evangelio, es extraño cómo gente fiel, religiosa y regularmente practicante, como los escribas y fariseos, eran un gran obstáculo para la misión de Jesús. Están disgustados y enojados porque Jesús cura a un hombre con una mano paralítica en el día del Señor. Jesús vino a hacer el bien y a preservar la vida, como él mismo dijo; a llevar a cabo una misión de amor y vida, y éstas no pueden expresarse adecuadamente en leyes y mandamientos.

Para Jesús, dignificar y fortalecer la vida es una prioridad; por eso cura al paralítico ese día. Al sacudir las tradiciones, Jesús no se opone a la Ley, sin embargo, Él le da todo su valor.

– ¡Nosotros podemos y debemos hacer el bien también en el Día del Señor, el domingo! 




2

«Extiende el brazo.»
Él lo hizo, y su brazo quedó restablecido. Ellos se pusieron furiosos y discutían qué había que hacer con Jesús.



Este es un pasaje muy perturbador. Una y otra vez encontramos que los escribas y fariseos actuaron con mucha malicia intencional y calculada. Aquí estaban buscando cualquier cosa con tal de poder acusar a Jesús. ¿Y qué encuentran para poder acusarlo? Ellos testifican contra Él, acusándolo de hacer un milagro en el día de reposo. Y actúan como si esto fuera un pecado por parte de Jesús. ¿En serio?

La razón por la que este pasaje es tan perturbador es porque aquellos que eran los líderes religiosos de la época claramente sólo estaban interesados en sí mismos, y Jesús estaba interfiriendo en su auto-donación de ínfulas. Jesús Se estaba volviendo más popular y respetado que los escribas y fariseos y estaban llenos de envidia.

Un punto importante para aprender de este pasaje es que el pecado de la envidia nos lleva a la irracionalidad y a la insensatez. Este pecado nos ciega y nos lleva a pensar y decir cosas insensatas. Esto es lo que hicieron los escribas y fariseos. ¿Quién en su sano juicio "acusaría" a Jesús de hacer algo tan bueno como sanar en el día de reposo? Sólo aquellos que se han quedado ciegos por la envidia.

Aunque este pasaje es inquietante, es de esperar que se vuelva inquietante de una manera útil. Debe ser una oportunidad para cada uno de nosotros para mirar nuestra propia vida y examinar las relaciones que tenemos. ¿Ves envidia presente en alguna de esas relaciones? ¿Te ves actuando y pensando de una manera irracional a veces hacia esta persona o aquello?

Reflexiona, hoy, sobre cualquier tendencia que tengas y en la que te identifiques con los escribas y fariseos. Ten presente que sus acciones fueron incluidas en la Escritura para enseñarnos acerca de este feo pecado con el que a veces luchamos. Deja que la parte perturbadora te motive a trabajar para erradicar la envidia en tu vida.

Señor, quiero estar libre de los pecados del orgullo, la envidia y los celos. Ayúdame a ver esto en mi vida, a arrepentirme de ellos y a reemplazarlos con Tu misericordia y amor. Jesús, confío en Ti.

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