martes, 12 de noviembre de 2013

Lo nefasto, desagradable y costoso del chicle


“los chicles no son biodegradables por tal razón los ciudadanos deben tener un consumo responsable de las gomas de mascar para no arrojarlas al piso y depositarlas en lugares dispuestos para ello”. (el gerente de Aguas de Bogotá, Ricardo Agudelo)

Lo llaman Chewing-gum (o goma de mascar, pasta de mascar, chiclette), acá en Quebec Canadá solo lo llaman “gomme”.

El chicle es una goma a la cual se le agregan aromas y perfumes alimentarios, destinado a ser masticado.
Fue Thomas Adams, quien mezclando chicle (latex proveniente del árbol Manilkara zapota) con la resina y el jarabe o miel, fabrica y comercializa en 1872 los primeros chicles.

Confieso que nunca he sido amante al chicle y si masqué alguna vez hoy soy consciente del mucho mal que le hicieron a mis dientes y el “desgano” de alimentos que quizás este generó en mi tierna infancia. Debo decir que hoy de adulto, rara vez masco chicle y si lo hago es por no hacer desplante a la persona que me lo ofrece…pero por propia iniciativa nunca me llevo una goma de mascar a la boca.

 Muchos de nosotros quizás hemos pasado “rabias”, “malos momentos”, experiencias enojosas y detestables con los chicles. Recuerde esos momentos en que en pleno salón de clase un compañero bromista se lo pegaba uno al pelo (luego las mil maromas para arrancarlo fuera con la tijera o diluyéndolo hasta con gasolina… o por desatención se nos pegaba en la ropa al sentarnos y no detectarlo bajo los pupitres ). A quién no, andando desprevenidamente por calles y parques de los pueblos y ciudades no se le ha pegado un chicle bajo el zapato? Qué cosa más desagradable y asquienta…equivale casi o tanto como pisar una mina "****-patas" o la gracia de una tierna mascota cuyo amo tuvo la desgracia de no hacer caso del "perro y pala".

 Las ciudades del mundo ven sus andenes y o aceras y otros pasajes peatonales plenos de chicles masticados (de los cuales la biodegradabilidad toma 5 años) arrojados por los consumidores, un chicle pegado y pisado es difícil de despegar o arrancar. Sin embargo máquinas especializadas en limpieza de suelos que permiten eliminar los chicles, han aparecido en los últimos años. Estas funcionan y son eficientes gracias al vapor saturado. En el Reino Unido, el mercado del chicle estimado en 400 millones de euros por año, necesita un presupuesto de 200 millones para la limpieza de los mismos.
Supongo que los transeúntes mas observadores se habrán percatado del fenómeno que invade sin remedio nuestras calles y plazas y que, con el tiempo, se ha convertido en un componente mas del paisaje urbano.
No hay más que echar un vistazo al asfalto en el transcurso de un relajante paseo para darse cuenta de la magnitud de la plaga.
En un primer momento algún incívico conciudadano escupe su chicle al suelo.
La segunda fase es la más enojosa. Se trata del chicle aun fresco y pegajoso que se engancha irremediablemente en la suela del pobre desgraciado que lo pise.
La tercera fase es la más fascinante. Con el paso del tiempo y la erosión, el chicle acaba incrustado en el asfalto de manera irreversible, entra en simbiosis con el empedrado y se adhiere a el cual parásito. Una vez alcanzado ese cenit, el chicle no abandonara jamás ese nuevo hábitat.

 Y sin ir muy lejos, pues bien en una de las más populares cadenas radiales de este país acabo de escuchar una noticia que contaba que los chicles le está costando harto billete al distrito capital de Colombia. Dicen que no más en el mero “parque de Bolívar” en una maratón de limpieza con ayuda de estudiantes de un colegio de Bogotá, se contaron en un solo día, si recuerdo no haber oído mal más 50.000 gomas de mascar y que la limpieza de cada una le cuesta a la ciudad 50 pesos, por la excesiva cantidad de agua a presión que se necesita para tal labor. Sumando por encima, esto quiere decir que cada vez se deben invertir 3000.000 en esta labor de “deschiclazión”.

 En mi búsqueda rápida y espontánea por internet antes de escribir este artículo encontré los contras del chicle:

 En contra:

 * No conviene abusar: el chicle no es un alimento y no conviene abusar de él. No es más que goma y aditivos y engañar al organismo con mucho tiempo de masticación y nada en el estómago no es muy positivo: puede generar gases, acidez, irritación intestinal e incluso diarreas.

 * Azúcar, exceso de peso y caries: no conviene mascar chicles con azúcar, ya que engordan y provocan caries.

 * Malo para la gastritis: quienes sufren gastritis no deberían abusar de los chicles. Lo mismo, quienes tienen problemas de exceso de gases intestinales.

 * Ojo con el aspartamo: es un edulcorante usado en algunos chicles sin azúcar, contiene fenilalanina, una sustancia peligrosa para quienes padecen fenilcetonuria, enfermedad hereditaria que afecta el desarrollo del cerebro (los chicles que la contienen llevan una leyenda de advertencia). Para los adultos sanos, la fenilalanina es inocua. Habría que mascar más de 290 chicles para exceder el límite seguro.

 * Problemas de etiqueta: los expertos en "buenos modales" aseguran que mascar chicle en público no es de buena educación. Lucinda Holdforth, australiana experta en reglas de etiqueta, no lo perdona: “Tolerar bocas abiertas, una masticación incesante al hablar y, lo peor, chicles que terminan en las veredas o pegados bajo las sillas. Las personas que mascan chicle me recuerdan a los bebés con juguetes en la boca”.

 * Ojo con el sorbitol: algunos chicles sin azucar tienen una sustancia llamada sorbitol que puede ocasionar diarrea crónica y dolor estomacal si se ingiere en exceso.

 * Dolor en la mandíbula: mascar chicle fuerza las articulaciones témporo-mandibulares y, si estas se desgastan, el cierre de la boca se altera”, advierte Michael Benninger, presidente del Instituto de Cabeza y Cuello de la Clínica Cleveland, en Ohio. Si solés apretar los dientes al dormir, no conviene abusar del chicle: con sólo 20 minutos de mascar se agravará su dolor de mandíbula.
Atención , algunos inclusive han afirmado que ciertas gomas de mascar y que tienen como ingrediente acetato de vinilo utilizado por algunos fabricantes en sus gomas bases, puede ser cancerígeno. No se conoce exactamente sus consecuencias a largo plazo. El gobierno canadiense llegó a clasificarlo en principio como una "sustancia de riesgo potencialmente alto".15 Sin embargo, el 31 de enero de 2009, el Gobierno de Canadá en una evaluación final llegó a la conclusión de que la exposición al acetato de vinilo no se considera que pueda ser perjudicial para la salud humana.16 Esta decisión bajo la Ley Canadiense de Protección Ambiental (CEPA) se basa en información actualizada recibida durante el período de comentarios públicos, así como la información más reciente de la evaluación de riesgo realizada por la Unión Europea.

 Si invitamos a los fumadores y bebedores a tomar conciencia porque no hacerlo con los “chicladores”? (los términos son míos).

 Siempre habrá alguien que pregonará los beneficios de mascar chicle, y pues al que le gusta le sabe, pero por qué no tomar conciencia sobre lo que se hace con lo que queda después de sacarle todo el jugo a la golosina o bombón?

Fuentes:

Wikipedia.org



17 de noviembre del 2013: 33o Domingo del Tiempo Ordinario



Las lecturas de este domingo nos ponen a la espera de la Venida del “Día del Señor” que marcará el fin de nuestras dificultades y nos hará entrar en el mundo de Dios. Entonces, esta esperanza no debe vivirse huyendo de nuestra realidad o evadiéndola, sino al contrario hemos de  afrontarla abrazando hasta el final los contratiempos de la naturaleza humana.



EVANGELIO DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO SEGÚN SAN LUCAS 21, 5-19

5 Como algunos estaban hablando del Templo, con sus hermosas piedras y los adornos que le habían sido regalados, 6 Jesús les dijo: «Mírenlo bien, porque llegarán días en que todo eso será arrasado y no quedará piedra sobre piedra.» 7 Le preguntaron: «Maestro, ¿cuándo sucederá eso, y qué señales habrá antes de que ocurran esas cosas?» 8 Jesús contestó: «Estén sobre aviso y no se dejen engañar; porque muchos usurparán mi nombre y dirán: “Yo soy el Mesías, el tiempo está cerca”. No los sigan. 9 No se asusten si oyen hablar de guerras y disturbios, porque estas cosas tienen que ocurrir primero, pero el fin no llegará tan de inmediato.» 10 Entonces Jesús les dijo: «Se levantará una nación contra otra y un reino contra otro. 11 Habrá grandes terremotos, pestes y hambre en diversos lugares. Se verán también cosas espantosas y señales terribles en el cielo. 12 Pero antes de que eso ocurra los tomarán a ustedes presos, los perseguirán, los entregarán a los tribunales judíos y los meterán en sus cárceles. Los harán comparecer ante reyes y gobernadores por causa de mi nombre, 13 y ésa será para ustedes la oportunidad de dar testimonio de mí. 14 Tengan bien presente que no deberán preocuparse entonces por su defensa. 15 Pues yo mismo les daré palabras y sabiduría, y ninguno de sus opositores podrá resistir ni contradecirles. 16 Ustedes serán entregados por sus padres, hermanos, parientes y amigos, 17 y algunos de ustedes serán ajusticiados. 18 Serán odiados por todos a causa de mi nombre. 
Con todo, ni un cabello de su cabeza se perderá. 19 Manténganse firmes y se salvarán. 



A guisa de introducción :

« No se asusten »

Cuando hacemos referencia al Día del Señor, nosotros pensamos espontáneamente en el Domingo, día de la reunión o asamblea de la comunidad cristiana que celebra a Cristo Resucitado.

En la Biblia, el Día del Señor es a menudo asociado a la idea del fin del mundo y al miedo.  Para anunciar la venida de un mundo nuevo, se hace desaparecer el antiguo con cataclismos y señales aterradoras en el cielo.

Jesús mismo, habla de un evento sin revelar de ningún modo la fecha exacta. De preferencia, y mejor,  Él nos ha prevenido contra los profetas de la desgracia. A pesar de ello, el fin del mundo ha sido anunciado tantas veces que el asunto o noticia ha llegado a banalizarse y o restársele la importancia debida.

Los testigos de Jehová lo anuncian después de mucho tiempo. Tuvimos el miedo a las puertas del año 2000. La última “revelación”, según el calendario maya nos habló y previno para el año 2012.

Cada generación conoce guerras, persecuciones, terremotos, cataclismos como el tifón acaecido esta semana en las Islas Filipinas (en este momento se habla de 10.000 muertos los que dejó a su paso).

Nosotros también vivimos  “fines de mundo”: enfermedad, duelos o lutos, desempleo,

jueves, 7 de noviembre de 2013

Albert Camus: un siglo después. 100 años de presencia e influencia



Es posible una religión sin dios? Se puede ser verdaderamente humano y a la vez declararse ateo? La bondad es acaso exclusiva del ser humano religioso?
 Estas son sólo algunas preguntas a las cuales confronta con sus lectores el escritor en lengua francesa ALBERT CAMUS.
 Nacido el 7 de noviembre de 1913, hace exactamente un siglo, sería este autor entre otros que me sacudiera de mi adormecimiento intelectual, propio de la adolescencia. Cuando lo encontré por primera vez frisaba ya los 18 y yo cursaba el undécimo grado en la Normal La Candelaria de mi pueblo Marquetalia. Mi espíritu más que ensimismado se tornaba agnóstico en cuestiones de religión y rebelde sin causa ante los acontecimientos de mi entorno y mi mundo interior.
 La lucha interna, mi combate , consistía entre aprobar o asumir lo que me enseñaba la religión católica, propia de mi ambiente de hogar, de pueblo y de colegio, y los valores e ideales de la filosofía existencial aprehendida en la lectura de libros literarios y filosóficos. En ese momento no se me venía a la cabeza (o no era aun propio de la época) verbos como “conciliar”, “sintetizar” o “armonizar”…No, eran los días en que se debía tomar Posición y entonces se caía en la angustia, el cuestionamiento, la crisis y en el peor de los casos en el fundamentalismo.
 Libros como las novelas de Albert Camus e ideas filosóficas con respecto al existencialismo de otros autores como J.P Sastre , me llevaban a confrontar sus pensamientos con lo que se me había inculcado hasta ese momento.
 Al confrontar aquellos dos representantes del “existencialismo ateo”, denotaba una diferencia para mí importante y descollante entre ambos, mientras que el pesimismo de Sastre con respecto a Dios cuestionaba y desconcertaba, haciendo ver la vida realmente absurda y sin sentido, veía en los postulados de Camus una visión de la existencia distinguida más por la esperanza, el optimismo alegre. Mismo si él negaba a Dios y pregonaba el absurdo en ciertos acontecimientos de la vida del hombre , al final demostraba que sólo cuando los hombres trabajan en grupo, se ayudan y se solidarizan frente a la tragedia, este mundo puede ser más amable.
“La peste” fue el primer libro de Camus que leí justo en el último año de colegio. Lo escogi porque supe que habìa ganado en 1957 el Premio Nobel de Literatura. Y para graduarme y aprobar el área de español y literatura , debíamos escoger una obra de algún autor que se hubiera comprendido en aquel año. Y asì me encontré de frente con Camus y su mundo tan convulsionado , trágico pero a la vez atractivo representado en “la peste”.
La novela que había encontrado en algún rincón de la pequeña y limitada biblioteca de mi colegio contenía pocas páginas y recuerdo con nitidez que en su pasta bajo el gran título aparecía una calavera pintada a lapiz pintada de color sepia sobre un color naranja.
 La obra la leí en cuestión de dos meses, al mismo tiempo realicé el informe de lectura y una mañana de noviembre poco antes de graduarnos , me dieron una hora para exponer rápidamente ante mis compañeros el argumento de la novela, describir sus personajes y de algún modo exponer mi pensamiento y conclusiones personales respecto al libro.
 Aquella lectura camusina me atrapó y desde entonces me declaré un seguidor apasionado de este autor franco argelino.
 Por ejemplo en la peste, Camus narra y describe de manera tan elocuente y atractiva, en sencillo lenguaje , provocando que el lector se fascine y se forme las imágenes en su cabeza como si estuviera visionando ante una pantalla gigante .
En “la peste” nos presenta un pueblo argelino , en los años 50 que es amenazado y posteriormente tomado por la peste, queda en cuarentena , aislado sus personajes con sus almas, sueños y miedos.
"La peste" es una novela contemporánea de carácter humanista, en la que el autor narra la historia de la ciudad de Orán cuando se ve afectada repentinamente por una peste, y como durante esta etapa valores como la moral, la honestidad y la solidaridad invaden los corazones de algunos de los personajes.
Despues de la peste, ya iniciando mis estudios filosòficos para ahcerme sacerdote, me encontre con "El extranjero", en ella Camus cuenta la historia de Mersault, quien es un hombre sencillo que disfruta de la rutina de su vida. La muerte de su madre cambia de algún modo esa rutina. También, empieza una relación con una chica y traba amistad con uno de sus vecinos. Esta amistad le traerá varios problemas, entre ellos un asesinato. Meursault irá a la carcel y tendrá que ser juzgado.
Camus nació en Argelia y estudió en la universidad de Argel. Sus estudios se interrumpieron pronto debido a una tuberculosis. Formó una compañía de teatro de aficionados; también trabajó como periodista. En 1939, publicó Bodas. En 1940, se trasladó a París y formó parte de la redacción del periódico Paris-Soir. Durante la II Guerra Mundial fue miembro activo de la Resistencia francesa y de 1945 a 1947, director de Combat, una publicación clandestina.
 Camus logra su primer éxito con El extranjero (1942) y en el mismo año El mito de Sísifo. Más tarde aparece Calígula (1945). En su novela La Peste (1947) Camus reconoce el valor de ciertos seres humanos ante los desastres. Sus obras posteriores destacadas son La caída (1956), El hombre rebelde (1951), Estado de sitio (1948); y El exilio y el reino (1957). Colecciones de sus trabajos periodísticos aparecieron con el título de Actuelles (3 vols. , 1950, 1953 y 1958) y El verano (1954). En 1994, se publicó la novela incompleta en la que trabajaba cuando murió, El primer hombre. Sus Cuadernos, que cubren los años 1935 a 1951, también se publicaron póstumamente en dos volúmenes (1962 y 1964). Camus, que obtuvo en 1957 el Premio Nobel de Literatura, murió en un accidente de coche en Villeblerin (Francia) el 4 de enero de 1960.
 Camus fue enterrado en Lourmarin, pueblo del sur de Francia donde había comprado una casa.
Albert Camus cumpliria 100 anos este jueves y de sus novelas (“El extranjero”, “La peste”) se venden todavia millones de ejemplares por todo el mundo. Todo porque Camus es “el irreductible” y màs que nunca es un autor de actualidad, estima Frederic Worms, profesor de filosofìa en la Escuela Normal Superior (ENS) de Parìs.
 Para él, sin ninguna duda: “las experiencias como la economía solidaria, el acompañamiento a las personas en sus últimos días, el micro crédito hindú o africano o las revoluciones árabes son muy “camusianas”.
 Camus sigue vivo puesto que sus novelas encarnan su filosofía dentro de experiencias humanas concretas. Sus compromisos políticos permanecen con el tiempo también porque él ha sostenido un lineamiento fundamental: no dejarse arrullar por las ilusiones y no renunciar por lo tanto a los principios”.
En sus novelas Camus deja traslucir su filosofìa : « resistir e instituir limites para luchar contra la muerte y la miseria y por consecuencia prohibir la pena de muerte, no emplear el terror para luchar contra el terror », remarca M. Worms.
 « Y luchar contra la miseria no quiere decir visar la prosperidad universal sino preservar lo esencial a todo el mundo, construir un mundo humano aquí y ahora. Es este su más grande radicalismo ».
« Los grandes de este mundo deberían leer a Camus, como inspiración, faro y orientación, puesto que él demuestra que aquel que tiene más poder tiene también el más grande deber de hacer más », estima el profesor.
Siempr he pensado que Albert Camus mismo si negò la existencia de Dios, estuvo a un apice de afirmarlo...Y no por ello su obra literaria y filosòfica no deja de ser valida y valiosa en nuestro tiempo.

Principales obras

Novelas y relatos


· La muerte feliz (La mort heureuse) (1937), publicada por primera vez en 1971 ya que Camus la abandonó para escribir El extranjero.
· El extranjero (L'étranger) (1942)
· La peste (La peste) (1947)
· La caída (La chute) (1956)
· El exilio y el reino (L'exil et le royaume) (1957)


Obras teatrales
· Calígula (Caligula) (1944)
· El malentendido (Le malentendu) (1944)
· Estado de sitio (L'état de siège) (1948)
· Los justos (Les justes) (1950)
· Los posesos (1959)


Ensayos
· Bodas (Noces) (1939)
· El mito de Sísifo (Le mythe de Sisyphe) (1942)
· Cartas a un amigo alemán (Lettres à un ami allemand) (1948)
· El hombre rebelde (L'homme révolté) (1951)
· El verano (L'Été) (1954)
· Reflexiones sobre la guillotina (Réflexions sur la guillotine) (1957)


Otras obras
· El revés y el derecho (L'envers et l'endroit) (1937)
· El primer hombre (Le premier homme) (inconcluso, publicado por su hija en 1994)



REFERENCIAS :


http://gusqui.blogspot.ca/2008/11/albert-camus-en-los-95-aos-de-su.html
http://fr.canoe.ca/hommes/culture/archives/2013/11/20131104-161741.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Albert_Camus

martes, 5 de noviembre de 2013

10 de noviembre del 2013: 32o Domingo del Tiempo Ordinario C




Hermanos, la Resurrección está en el centro de nuestra FE, ella es el fundamento de nuestra esperanza ante la muerte y ella es la razón de nuestra presencia en esta Iglesia, este día.
Que nuestra celebración en comunidad, sea la ocasión para darle gracias al Dios de la Vida, para alimentar nuestra Fe a través de su Palabra, para expresarle nuestro deseo de vivir para Él y así poder un día contemplar su rostro.



EVANGELIO DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO
SEGÚN SAN LUCAS 20,27-38

Se acercaron a Jesús algunos saduceos. Esta gente niega que haya resurrección, y por eso le plantearon esta cuestión:
«Maestro, Moisés nos dejó escrito: Si un hombre tiene esposa y muere sin dejar hijos, el hermano del difunto debe tomar a la viuda para darle un hijo, que tomará la sucesión del difunto.
Había, pues, siete hermanos. Se casó el primero y murió sin tener hijos.
El segundo y el tercero se casaron después con la viuda.
Y así los siete, pues todos murieron sin dejar hijos.
Finalmente murió también la mujer.
Si hay resurrección, ¿de cuál de ellos será esposa esta mujer, puesto que los siete la tuvieron?»
Jesús les respondió: «Los de este mundo se casan, hombres y mujeres,
 pero los que sean juzgados dignos de entrar en el otro mundo y de resucitar de entre los muertos, ya no toman marido ni esposa.
Además ya no pueden morir, sino que son como ángeles. Son también hijos de Dios, por haber nacido de la resurrección.
En cuanto a saber si los muertos resucitan, el mismo Moisés lo dio a entender en el pasaje de la zarza, cuando llama al Señor: Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob.
El no es Dios de muertos, sino de vivos, y todos viven por él.»


A guisa de introducción:

Qué es la vida eterna prometida a aquellos que creen en Cristo?

Comencemos por ser claros, diciendo que es imposible hablar de VIDA ETERNA si antes no se ha creído en la existencia de Dios, uno y trino: Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Es imposible creer en la vida eterna si no se asume y valora la Biblia como la carta de amor de Dios para toda la humanidad.

La vida eterna tal como la entiende la Sagrada Escritura es incompatible en la boca de un ateo, es imposible para los que han depositado toda su confianza en la Reencarnación, por ejemplo.

Es imposible aceptar la vida eterna si no se ha creído en la Resurrección de Cristo y no se toma su vida en serio; sino es Él el modelo en el que se juega nuestra existencia, sino es la medida de nuestro amor amar sin medida, al decir de San Agustín.

Sin lugar a dudas, en  nuestro mundo, en nuestra sociedad donde aparentemente hay una gran corriente de desacralización (negación de lo sagrado) y “desacramentalización” (omisión, negligencia de los sacramentos católicos), asumir la vida eterna y creer en ella tal como la presenta la Biblia y Jesús en los evangelios, no es algo evidente para muchos.

La expresión “vida eterna” aparece en el libro de Daniel 12,2, en asociación con el despertar de las personas que duermen “en la región del polvo” y en oposición con el “horror eterno”.
“Muchos de los que duermen en la región del polvo se despertarán, unos para la vida eterna, otros para el horror y la vergüenza eterna.” (Daniel 12,2)

Pero la  expresión “vida eterna”, también la podemos hacer remontar al libro del Génesis, capítulo 3, versículo 22, cuando Dios expulsa al ser humano del jardín del Edén:  “Entonces Yavé Dios dijo: «Ahora el hombre es como uno de nosotros, pues se ha hecho juez de lo bueno y de lo malo. Que no vaya también a extender su mano y tomar del Árbol de la Vida, pues viviría para siempre.»

En su calidad de Creador, Dios es quien dona la vida; Él es la fuente y el medio de subsistencia. Separado del Creador, el ser humano no se beneficia de sus dones nada más que de manera parcial.
En Mateo 25,46, la Vida eterna es opuesta a la “pena eterna”:
“Y éstos irán a un suplicio eterno, y los buenos a la vida eterna.» (Mateo 25,46).

“No hay reposo, ni de día ni de noche, para los que adoran a la bestia y a su imagen, ni para quienes se dejan marcar con la marca de su nombre. El humo de su tormento se eleva por los siglos de los siglos.
(Apocalipsis 14,11).

El gran problema de nuestros días es relativizar la Palabra de Dios, racionalizarla, pretender explicarla a nuestra conveniencia. De ahí la negación de la existencia del diablo, por ejemplo, creer falsamente que todo el mundo se salvará porque Dios es muy pero muy bueno y que por tanto no espera de nosotros los esfuerzos, el sacrificio, la alabanza en grupo (Iglesia), la penitencia, el cambio de vida…Por eso es que los sacramentos católicos de la Eucaristía y la confesión personal de los pecados son minimizados, por no decir desvalorizados y por lo mismo poco frecuentados (amados).

El mundo corre a su perdición aceleradamente por adoptar una fe, una religión, un catolicismo “lights” (miren el acróstico):

Libres de ser comprendido, (cada quien los entiende y vive a su manera),
Ignorados por quienes se presentan como sus enemigos,
Ganados o adquiridos sin el menor esfuerzo (“Todo el mundo se salvará”), 
Hacemos lo que nos conviene y como lo entendemos, 
Todo se juega acá sobre la tierra, es decir, no hay ningún futuro ni vida eterna, no hay más allá…
Salvarnos de qué? Preguntan los que no creen. Seamos felices, el resto es carreta.



Aproximación psicológica del Evangelio:

La viuda de los 7 maridos:

Además de hablarnos de vida más allá de la muerte, de ser un pasaje donde se discute sobre  la fe en la resurrección por creer en el Dios revelado de la Biblia, en este pasaje la cuestión es también de sexo.

Si lo han leído bien, este pasaje nos habla de sexualidad, y sexualidad que es relativizada por Jesús. Veamos.

La sexualidad es una experiencia transitoria, nos dice Jesús, ella pasará. Ella no es un absoluto, no más que el sábado, la LEY, el dinero…

Esto no quiere decir que Jesús relativice la sexualidad o que la presente como algo insignificante y banal, no. No olvidemos que si Jesús dice que la sexualidad pasará, Pablo afirma de igual modo que la FE, la esperanza y los carismas pasarán. ..(Lo que no morirá nunca es el amor, pues en el cielo nos seguiremos amando al lado de Dios).

Al decir que la sexualidad es relativa, Jesús nos deja la responsabilidad de descubrir por qué es ella relativa, a qué va ella asociada.

Los 7 hermanos de quienes se habla acá tenían relaciones sexuales por respetar la LEY (del Levirato). La ley del Levirato decía que si un hombre moría sin dejar descendencia, era obligación del hermano que le seguía tomar a la viuda como esposa para asegurarle descendencia al difunto.

Más cerca de nosotros, el tiempo no ha cambiado tanto o no estamos muy lejos de lo que otra gente, mujeres sobre todo, eran (o son hoy) obligadas a hacer:  tener relaciones por respetar la ley, “por cumplir con su deber conyugal” (se decía)…o bien para concebir y tener hijos… Mientras que esto era así, la actividad sexual del marido estaba ligada, muy a menudo, al fenómeno de estimulación y relajación psicológica.

 Para otros, hoy,  la sexualidad está ligada a una consideración económica, como en el caso de la prostitución.

La lista podría alargarse, porque la sexualidad es susceptible de ser asociada a una multitud de otras realidades como el amor, la seguridad, el chantaje, la seducción, la dulzura o la ternura, la confirmación personal de sí mismo, el placer, la castidad, el descubrimiento, el abandono, la costumbre, la violencia, la reconciliación, la aventura…

Al lanzarnos en la aventura y desafío de evangelizar nuestra sexualidad, acaso nos da Jesús puntos de referencia?

En el evangelio, cuando Jesús relativiza una realidad lo hace siempre para ponerla en relación con la persona humana.  Es el sábado que ha sido hecho para el hombre y no el hombre para el sábado. Uno puede continuar la cadena: es la sexualidad que ha sido hecha para el hombre y no el hombre para la sexualidad. Desde luego, toda experiencia sexual que humaniza verdaderamente a la pareja, es positiva y evangélica y a la inversa.

Esta afirmación permanece y aparece muy general, pero al menos abre hacia una orientación neta: es el crecimiento humano, la liberación de todo el potencial de la persona, que permanece como el criterio último de la actividad sexual. Cuando este criterio es reconocido y puesto en práctica, hay entonces convergencia con el proyecto profundo de Jesús:

Yo he venido para que tengan la Vida y la tengan en abundancia” (Jn 10,10)




REFLEXIÓN CENTRAL


Vivir para Dios

En la Biblia, la creencia o fe en la resurrección data del siglo II antes de Cristo, y sobre todo debido a la influencia de la filosofía griega en la cultura y pensamiento hebreo judío.

Sin lugar a dudas, la resurrección es de los dogmas que más polémicas y divisiones, opiniones ha suscitado y aun sigue suscitando hoy. Yo recuerdo por ejemplo que estudiando mismo teología en el seminario a principios de los 80s, uno podía percibir una corriente moderna y nueva que se agregaba a la resurrección propia de la fe de carbonero que yo al menos había aprendido personalmente por mi tradición y catecismo católicos durante mi infancia. En efecto, profesores eruditos y sabios sacerdotes infundían el concepto que la resurrección no había que entenderla literalmente como la vuelta a la vida de un cuerpo (o sea el hecho de que un cuerpo-cadáver reviviera), que la resurrección era una especie de alegoría o interpretación que quería decir que las palabras, la obra y la vida de Jesús no podían caer fácilmente en el olvido…que la resurrección se había de entender sobre este mundo presente  y que mejor dicho era fantasioso en pensar que Jesús pudiera en efecto habérsele aparecido realmente a los apóstoles, que más bien eran experiencias místicas, trances, como si se la hubieran fumado…Todo aquello era la influencia de la corriente teológica racionalista y la fuerte presencia de la denominada teología de la liberación…

Y ese error continúa extendiéndose: la pretensión de explicar la resurrección de Cristo, desvinculándola de su cuerpo depositado en el sepulcro. Es decir, según esta teoría, se podría decir que Cristo resucitó, aunque se encontrara su cadáver (¡!). Se trata de un intento de explicar la resurrección de Cristo de forma ahistórica y desencarnada; que más bien parece confundir la resurrección con la inmortalidad del alma.

Inclusive durante mi segundo año de teología,  un padre considerado muy sabio y estudiado nos decía irónicamente y de manera hilarante haciéndonos reír: “No se asusten muchachos si un día encuentran los huesitos de Jesús…Eso no le quita nada a la Resurrección”.  Estas teorías son inaceptables desde la fe católica, y tienen su razón de ser en determinados prejuicios antropológicos, imposibles de compaginar con las afirmaciones de la Escritura.

El texto del evangelio de  este domingo nos dice que mismo en el tiempo de Jesús, antes de su muerte y resurrección había diferentes opiniones y facciones con respecto a la vida después de la muerte. Los fariseos creían bien en la resurrección, pero los saduceos no, ellos la consideraban absurda e imposible y por eso vienen hasta Jesús con una historia ridícula que pretende también ridiculizarle a Él ante el pueblo y sus seguidores.

Esta historia de la mujer que se había casado con los 7 hermanos sucesivamente, traía a colación la denominada ley del levirato, instituida por Moisés en el Antiguo Testamento (800 A.C). Si un hombre moría sin haber tenido descendencia, su hermano menor debía casarse con la viuda, su cuñada para darle herederos a su hermano, y este hijo sería reconocido como hijo del difunto (cfr.Deuteronomio 25,5-10). La respuesta de Jesús es neta. No piensen en el otro mundo como la réplica del mundo presente. Los resucitados no se casan y no mueren. Ellos no tienen necesidad de reproducirse como aquí abajo, porque nuestra reproducción es la victoria sobre la muerte. Ellos serán como ángeles, lo que quiere decir que estarán del lado divino de la existencia.

Yo pienso que Jesús diría la misma cosa sobre nuestras discusiones alrededor de la reencarnación y de las transformaciones del alma en diferentes estados (la metempsicosis). Esos son problemas de representación y de imaginación. Uno pierde el tiempo, porque ese género de discusiones conducen a razonamientos absurdos o a una angustia mórbida.

Creer en Dios, depositar, confiar la vida en Él, a veces hasta la muerte. Es tener la convicción que Dios nos acordará la Vida Eterna. Cuál será la manera de vivirse esta vida, nadie lo sabe.

Después de haber rechazado la manera como preguntan sobre la resurrección los saduceos, Jesús dice por qué cree Él en la resurrección.

Moisés habla del Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob. Estos ancestros están muertos.  Si la muerte los ha devorado enteramente, no hay Dios para ellos, porque Dios no es un Dios de muertos. Él es fuerza de vida, el Dios de los vivos (o vivientes). Si Moisés ha podido hablar del Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, es precisamente porque Abraham, Isaac y Jacob están vivos, y que Dios los ha arrancado de la muerte.

Jesús creía en la resurrección, porque era impensable para Él que Dios dejara a sus hijos sumidos en el sueño de la muerte. En un plano meramente humano, la vida debería terminarse con la muerte, puesto que es la regla de la vida biológica. El cuerpo se pudre y se disuelve. El espíritu se desvanece. El ser humano es también un animal mortal. Pero Jesús tenía la convicción que el Padre nos había creado a su imagen. La muerte no podía ser la última palabra de nuestra aventura, ni el final del camino.

Jesús ha tenido la convicción que el Padre no lo dejaría muerto. Es en Jesús que la resurrección se realiza, se cumple, y es en Él que poseemos la vida eterna, desde ahora y más allá de la muerte.

Así pues, creer en la resurrección corporal, no es creer en la reanimación de un cadáver. Es creer en la vida de la persona real, y esta persona es un ser encarnado y carnal, cuerpo y alma.

Cuál transformación hay y habrá entre la vida carnal (física) en este mundo y la vida de plenitud en Dios?  Eso, no lo sabemos, y yo pienso por mi parte, que toda suposición en este campo es simple fantasía.

No tenemos sino la promesa de Jesús: «Yo soy la resurrección (y la vida). El que cree en mí, aunque muera, vivirá. El que vive, el que cree en mí, no morirá para siempre.”
En el cielo, según Jesucristo nuestra manera de vivir con los otros será diferente, nueva, sin límites. Él no dice nada más. Aquellos que permanecen o se quedan expectantes y curiosos de detalles sobre la condición de los resucitados quedan entonces insatisfechos, no saciados

Esta plena comunión futura comienza a vivirse desde ahora, por la caridad y la justicia. Como los 7 hermanos del libro de los Macabeos (o Mártires de Israel) citados en la primera lectura, los creyentes tienen a veces verdugos, que ríen de ellos, que son indiferentes a la fe, que no viven sino para el momento presente, sin más. Ante esos verdugos, que cada semana, ponen en duda la fe de los cristianos, que hace uno? La celebración eucarística ayuda a vivir en comunión con el Señor, con los otros, con los difuntos, para vivir plenamente un día con el Dios de quienes están verdaderamente vivos?

Mas para ser considerados dignos de entrar en “ese otro mundo”, donde podremos saciarnos de la presencia de Dios, con recitar el Credo (la profesión de fe) no es suficiente. Es necesario desde ahora vivir para el Señor, siendo fieles a su Palabra, como lo fueron los 7 jóvenes hermanos Macabeos hace más de dos mil años y otros tantos después de ellos, mártires y santos de ayer y hoy.




OBJETIVO DE VIDA PARA LA SEMANA:

1.    Yo me pregunto acerca de mi fe en la Resurrección y en la Vida Eterna: soy sincero al proclamarla?

2.    Jesús no se amilanó, ni se echó para atrás cuando fue cuestionado: me muestro atento a mi manera de testimoniar mi fe  y mi vida por Dios.

3.    Oro por las personas difuntas de mi familia.




ORACIÓN-MEDITACIÓN

Tú eres Señor, la Resurrección y la Vida.
De ayer a hoy, el tiempo pasa y nosotros pasamos,
la vida se usa y nos usa.
Tanto va el cántaro al agua hasta que por fin se rompe,
y apenas uno ha aprendido a vivir,
Se debe dejar el lugar a los otros.

Tú eres Señor, la Resurrección y la Vida.
Cada quien piensa que va a transformar el mundo
y que abolirá todas las cadenas de la esclavitud.
Cada quien se siente honesto, puro, leal y verdadero,
pero el mal nos gangrena el corazón,
y al final del camino
la evaluación o examen de lo vivido es insatisfactorio.

Tú eres Señor, la Resurrección y la Vida,
nuestra esperanza está puesta en Ti, solo en Ti,
Tú, nuestro Padre,
creador del tiempo y de la historia.
Tú, nuestro hermano, nuestro compañero de camino,
Tú, Jesucristo y Señor, Hijo Bien Amado del Padre.
Tú nuestro aliento divino y nuestro huésped interior,
Tú, el Espíritu que perdona y hace renacer.
Tú eres, Señor, la Resurrección y la Vida.

Amén.


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

- Pequeño Misal "Prions en Église", edición Quebequense. Novalis. 2010, 2013.

- HÉTU, Jean-Luc. Les Options de Jésus.


- BEAUCHAMP, André. Comprendre la parole, année C. Novalis. 2007.


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