lunes, 22 de junio de 2015

28 de junio del 2015: 13º Domingo del Tiempo Ordinario B


Sin cita previa

Jesús viene hasta nosotros con todo su poder. Un poder más fuerte que la muerte, pero que no puede mostrarse o actuar sino con el permiso y  o la expresión sincera de nuestra fe.
Por otro lado, Él se revela como un Dios accesible a todos, tanto a las personas importantes como a las personas sin prestigio.



L   E   C   T   U   R   A   S   :

PRIMERA LECTURA
LECTURA DEL LIBRO DE LA SABIDURÍA 1,13-15; 2, 23-25

Dios no hizo la muerte, ni se recrea en la destrucción de los vivientes; todo lo creó para que subsistiera; las criaturas del mundo son saludables, no hay en ellas veneno de muerte ni imperio del Abismo sobre la tierra, porque la justicia es inmortal. Dios creó al hombre para la inmortalidad y lo hizo a imagen de su propio ser; pero la muerte entró en el mundo por la envidia del diablo; y los de su partido pasarán por ella.
Palabra de Dios


SALMO RESPONSORIAL
SALMO 29

R.- TE ENSALZARÉ, SEÑOR, PORQUE ME HAS LIBRADO.

Te ensalzaré, Señor, porque me has librado
y no has dejado que mis enemigos se rían de mí.
Señor, sacaste mi vida del abismo,
me hiciste revivir cuando bajaba a la fosa. R.-

 Tañed para el Señor, fieles suyos,
dad gracias a su nombre santo;
su cólera dura un instante,
su bondad, de por vida;
al atardecer nos visita el llanto,
por la mañana el júbilo. R.-

 Escucha, Señor, y ten piedad de mi;
Señor, socórreme.
Cambiaste mi luto en danzas,
Señor, Dios mío, te daré gracias por siempre. R.-


 SEGUNDA LECTURA
LECTURA DE LA SEGUNDA CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS CORINTIOS 8, 7-9.13-15

Hermanos:
Ya que sobresalís en todo: en la fe, en la palabra, en el conocimiento, en el empeño y en el cariño que nos tenéis, lo generoso que ha sido nuestro Señor Jesucristo: siendo rico, por vosotros se hizo pobre, para que vosotros, con su pobreza, os hagáis ricos. Pues no se trata de aliviar a otros pasando vosotros estrecheces; se trata de nivelar. En el momento actual, vuestra abundancia remedia la falta que ellos tienen; y un día, la abundancia remedia la falta que ellos tienen; y un día, la abundancia de ellos remediará vuestra falta; así habrá nivelación. Es lo que dice la Escritura: "Al que recogía mucho, no le sobraba; y al que recogía poco, no le faltaba"
Palabra de Dios


ALELUYA 2 Tim 1, 10 b
Vuestro Salvador Jesucristo destruyó la muerte y sacó a la luz la vida por medio del Evangelio.


 EVANGELIO
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS 5, 21-43

En aquel tiempo, Jesús atravesó de nuevo a la otra orilla, se le reunió mucha gente a su alrededor, y se quedó junto al lago. Se acercó un jefe de la sinagoga, que se llamaba Jairo, y al verlo se echo a sus pies, rogándole con insistencia:
-- Mi niña está en las últimas; ven, pon las manos sobre ella, para que se cure y viva.
Jesús se fue con le acompañado de mucha gente que lo apretujaba. Había una mujer que padecía flujos de sangre desde hacia doce años. Muchos médicos la habían sometido a toda clase de tratamientos y se había gastado en eso toda su fortuna; pero en vez de mejorar se había puesto peor. Oyó hablar de Jesús y acercándose por detrás, entre la gente, le tocó el manto, pensando que con sólo tocarle el vestido, curaría. Inmediatamente se secó la fuente de sus hemorragias y notó que su cuerpo estaba curado.
Jesús, notando que había salido una fuerza de él, se volvió enseguida en medio de la gente, preguntando:
-- ¿Quién me ha tocado el manto?
Los discípulos le contestaron:
--Ves como te apretuja la gente y preguntas: “¿quién me ha tocado?”
Él seguía mirando alrededor, para ver quién había sido. La mujer se acercó asustada y temblorosa, al comprender lo que había pasado, se le echo a los pies y le confesó todo. Él le dijo:
-- Hija, tu fe te ha salvado. Vete en paz y con salud.
Todavía estaba hablando, cuando llegaron de casa del jefe de la sinagoga para decirle:
-- Tu hija se ha muerto. ¿Para qué molestar más al maestro?
Jesús alcanzó a oír lo que hablaban y le dijo al jefe de la sinagoga:
-- No temas; basta que tengas fe.
No permitió que lo acompañara nadie, más que Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago. Llegaron a casa del jefe de la sinagoga y encontró el alboroto de los que lloraban y se lamentaban. Entró y les dijo:
-- ¿Qué estrépito y que lloros son estos? La niña no está muerta, está dormida.
Se reían de él. Pero él los echó fuera a todos, y con el padre y la madre de la niña y sus acompañantes entró donde estaba la niña, la cogió de la mano, y le dijo:
-- Talitha qumi (que significa: contigo hablo, niña, levántate).
La niña se puso en pie inmediatamente y echo a andar --tenía doce años--. Y se quedaron viendo visiones. Les insistió en que nadie se enterase; y les dijo que dieran de comer a la niña.


Palabra del Señor




A guisa de introducción:



Detenerse para vivir y hacer vivir

Hoy pareciera que uno no tuviera tiempo para detenerse, para hablar, para jugar con simplicidad, ya que para la sociedad lo más importante es ser productivo, producir algo para comprar a menudo cosas fútiles, cosas que no necesitamos. Una vez se compra la cosa deseada, viene enseguida la insatisfacción.

Si en medio del tiempo del trabajo, uno supiera “perder su tiempo”, la vida sería más simple.

Por qué complicar lo que es simple? Porque mas bien no simplificar aquello que es complicado?

El verano tanto aquí como allá es un tiempo para el encuentro y para ser atento con las personas. El mejor servicio que podríamos darle a alguien es el de estar presente para permitirle decir lo que tiene en su corazón.

“Uno no ve bien sino con el corazón…Lo esencial es invisible a los ojos", decía Saint-Exùpery en boca del Principito. Uno llega a ser permeable al ser humano, a lo espiritual, a Dios. El verano es un tiempo para encontrarnos, visitar, hacer presencia ante los otros.

Jesús ha sacado tiempo para montar en una barca, para estar al bordo del lago, para ocuparse del jefe de la sinagoga, de su pequeña hija, para mostrarse atento a la fe de Jairo.
Por qué no tomarse tiempo y vivir este tiempo de vacaciones, para reforzar lazos entre parientes, amigos, conocidos?

Uno se ve ante la irresolución, ante la duda de decidirse a visitar tal o cual pariente: “hace tanto tiempo que no le visito…” Hay una cierta frialdad; todo tipo de razones para arrepentirse, y echarse atrás. Una vez en camino, una vez se llega al lugar, uno se da cuenta de la utilidad de esta visita, que ella es necesaria, y que igualmente brinda reposo; ella hace a las otras personas más felices! Ella brinda la oportunidad de ser más humano, de mostrarse más realizado y por el mismo hecho… ser más cristiano! Aquel, que se atreve a visitar a alguien tiene una razón de más para estar satisfecho consigo mismo y con su vida.

Durante el verano, seguramente que uno ha previsto tal viaje, tal salida…Y de pronto alguien anuncia un matrimonio, un bautismo en el último minuto; tal pariente o amigo fallece; otro es ingresado al hospital. Soy capaz de cambiar mis proyectos, en lo posible por esas personas?

Por otro lado, soy yo capaz de visitar aquella tía olvidada, aquel tío sin familia inmediata?
A cada quien le corresponde dar una respuesta!

Mientras tanto, bendigamos a Dios, alabémoslo por pensar en nosotros, por visitarnos por medio de su Hijo, puesto que somos importantes ante Él, ante su corazón!



Aproximación psicológica al texto del Evangelio

Las cosas que no se hacen

Juan nos dice en el evangelio que “los judíos se habían puesto de acuerdo para expulsar de la sinagoga a todo aquel que reconociera a Jesús como Cristo o Mesías” (Juan 9,22) y en el Evangelio de Marcos también, se siente la tensión entre las autoridades religiosas y Jesús.

Y vemos en este evangelio como Jairo, presidente de la sinagoga, no tiene otro recurso que acudir a Jesús el profeta y  sanador o curandero. Y esto porque la muerte muy pronto va a devorar su hija y Jesús es su última oportunidad.

Y ante esta situación ya no hay prohibiciones o recomendaciones que puedan sostenerse. Jairo deja de lado su amor propio y profesional y quizás sus muchas oportunidades de avanzar (de ser promovido, de ascender), ya que un ser amado y frágil está a punto de morir.

Con esto, Jairo se parece a cualquier otro que deja de lado todo para salvar al hombre frágil y a punto de perderse (o de morir) (Lucas 15,4), se asemeja a ese otro que deja de lado sus principios de justicia y sus conveniencias porque su corazón está en contra de esos principios: “mi pueblo está enfermo por su infidelidad (pero) mi corazón dentro de mí se revuelca, todas mis entrañas se remueven y gimen. Yo no me dejaré llevar por mi cólera…” (Oseas 11,7-9).

Cuando se es una persona notable e importante, eso no se hace: acudir a un sanador o curandero ambulante. Cuando se es un jefe político eficaz, eso no se hace: lo de actuar en función del más débil. Cuando se es un dios que se respeta, eso no se hace: el no castigar los pecadores de manera ejemplar.

Por lo tanto, cuando la vida está ahí, frágil o débil y vacilante, “cuando el corazón se conmueve” y que “las entrañas gimen”, uno se olvida de principios (prohibiciones) y conveniencias y uno actúa con  la desnudez de su verdad profunda. No hay que preocuparse por lo que los demás puedan pensar, por los problemas que puedan sobrevenir, no importa si uno no es lógico y o consecuente  consigo mismo.

Cuando la vida de los seres amados es amenazada y que uno tiene un poco de corazón en el vientre, uno se implica, sin dudarlo, se resuelve a pagar el precio por lo que viene o lo que sigue.


Jesús nos dice en otro pasaje del evangelio, que las acciones cometidas por los padres en bien de sus hijos, nos hablan de la actitud de Dios de cara a nosotros (Mateo 7,9-11). El episodio de Jairo nos envía en este sentido a un Dios más íntimo a nosotros y comprometido con nuestra salvación que con el cumplimiento de  principios o leyes socialmente o políticamente  impuestos.


 Reflexión central:

La abundancia de la vida en Dios

Siempre me ha llamado la atención la brevedad del Evangelio de Marcos. Ustedes saben que es la crónica de la vida y obra de Jesús más corta entre todas las 4. Podríamos decir que Marcos no es un gran hablador. Él va directamente al grano y formula las preguntas sin ambages. Pero entre los evangelistas, curiosamente es él quien da la versión más desarrollada y sucinta del relato de este domingo.

En efecto, los estudiosos de la Biblia destacan que Marcos desarrolla de un modo que le es propio, tres hechos donde padres desesperados imploran a Jesús para que les cure sus hijos: la Hija de Jairo que todo el mundo daba por muerta (5,21-43); la hija de la mujer siro-fenicia, poseída y excluida por sus orígenes (ella no es de la familia de Israel, 7,24-30) y el hijo epiléptico de un padre que suplica a Jesús le aumente su fe; los discípulos han sido incapaces de curar su hijo (9,14-29).

La cuestión de los hijos seria una clave de lectura importante de este evangelio.
En los 3 relatos, los padres demuestran una fe fuera de lo común. También es remarcable la capacidad de acogida de los infantes o hijos, su disponibilidad al don de Dios, sin haberlo merecido. Ellos son los últimos en la jerarquía social (sociedad judía, en comunidades africanas…) pero en posición de recibir todo. Pero qué reciben ellos precisamente? Y qué estamos llamados nosotros a recibir también?

La Hija de Jairo tiene 12 años. El texto griego la llama a veces “niña” y a veces “mujer joven”. En la sociedad que vivía, ella está en la edad del pasaje entre la infancia y la vida adulta. Es entonces cuando los jóvenes se hacen  responsables de vivir de acuerdo a la Tora (la ley de Moisés). Para las mujeres esto implica, entre otras cosas, reglas particulares en relación con la sangre. Apenas ha comenzado el relato cuando el evangelista lo interrumpe para hablar de una mujer que sufre hemorragia después de muchos años. Ahora, “la sangre” es la vida (Deuteronomio 12,23) y “la vida de una criatura está en la sangre” (Levítico 17,11). Esta mujer, uno lo adivina, no solamente es infértil sino que también pierde lentamente la vida. En el caso de la chica como de la mujer adulta, tanto la vida como la fecundidad de la vida, están en juego. Los dos relatos están unidos. Por el “tocar”; gesto de sanación, Jesús restablece la vida, se la devuelve a cada una. La fe, la relación con Cristo las ha salvado. Don de vida en abundancia: “Al atardecer llegan las lagrimas, pero al amanecer, los gritos de alegría” (Salmo 29,6).

“Ustedes han recibido abundantemente todos los dones”, dice San Pablo, (…) que su gesto de generosidad sea amplio también” (2 Corintios 8,7). Vida recibida en abundancia, vida dada en abundancia, como la sangre que circula por las venas. Nosotros estamos llamados a acompañar la vida, a cuidarla, a protegerla, a defenderla, a comunicarla hasta la cercanía de la muerte. La fe de Jairo era dinámica, activa. Este don de la vida que él había  recibido, lo ha compartido, ha hecho todo lo que está a su alcance, lo  posible para que su hija viva, una niña que no podía actuar por sí sola. Y la mujer que perdía su sangre ha dado testimonio de su fe. Y ella actúa en consecuencia. Y aquello que le había  sucedido ha sido puesto a la luz, ha sido revelado.

La vida de Dios es totalmente donada, ella está ahí para circular a través de nosotros, y los unos por los otros, por la fe, por su palabra, por su conocimiento íntimo. Nuestro Dios es el Dios de la vida.


P. Gustavo Quiceno Jaramillo. mxy

Diócesis de Valleyfield, Quebec, Canadá 2015



Referencias:


HÉTU, Jean-Luc. Les Options de Jésus.

Pequeño misal « Prions en Église », Quebec, Canadá, 2012.


domingo, 21 de junio de 2015

En los 20 años de la muerte del teólogo y cardenal francés Yves Congar



Saliendo de las sombras de la sospecha, se convierte en uno de los grandes redactores de la mayoría de textos del Concilio Vaticano II.



Yves-Marie-Joseph Congar nació el 8 de abril de 1904 en Sedan (Francia) y murió en Paris hace 20 años, un día como hoy el 22 de junio de 1995.

Religioso dominico, fue uno de los teólogos católicos más influyentes del Siglo XX. Es conocido particularmente por sus trabajos en Eclesiología (estudio de la Iglesia) y en Ecumenismo (integración de las diversas corrientes del cristianismo).

Viviò la 1ª primera Guerra Mundial durante la cual llenó 5 cuadernos con notas y dibujos que ofrecen una percepción única de la historia de la guerra desde el punto de vista de un infante (este diario de guerra fue publicado en 2001). El entra al Seminario Menor de Reims y después en 1921 al Seminario de los Carmelitas en el Instituto Catolico de Paris, donde rencuentra la filosofía tomista gracias a las obras de Jacques Maritain y de Reginald Garrigou-Lagrange.

Ecumenismo y cautividad

Después de prestar su servicio militar en 1925, entra al Noviciado de los Dominicos de la Provincia de Francia, en Amiens, después realiza sus estudios de 1926 a 1931 en el convento del Saulchoir, en Kain-la-Tombe, en Bélgica, donde se pone el acento en la historia de la teología. Desde 1928, siente un llamado a trabajar por la unidad de todos los cristianos. Su tesis de Doctorado en Teología versará sobre “La Unidad de la Iglesia”. Ordenado sacerdote el 25 de julio de 1930, con 25 años, comienza a enseñar la Eclesiología  en el Saulchoir en 1932.

A partir de 1935 ocupa el cargo de secretario de la importante revista de Ciencias filosóficas y Teológicas, frecuenta las JOC ( Grupos de la Juventud Obrera Católica), después en 1937 lanza la colección Unam Sanctam en las ediciones Cerf. En julio de 1937 publica su primera gran obra teológica “Cristianos desunidos. Principios del Ecumenismo”. La obra será publicada pero hará aparecer sospechoso  a Congar a los ojos de Roma, donde el ecumenismo es muy mal visto, y que prohíbe entonces toda participación en el movimiento ecuménico.

Movilizado en 1939 y hecho prisionero por los alemanes, Yves Congar permanece en un Campo de prisioneros de guerra de 1940 a 1945, donde da conferencias para luchar contra la ideología nazi.

De regreso de su cautiverio, retoma la enseñanza de la Eclesiología en el Saulchoir, esta vez en Etiolles, cerca de Paris.  Trabaja intensamente y publica numerosos artículos  de actualidad en la revista Temoignage Chretien (Testimonio cristiano) o artículos sobre el lugar del laicado en el seno de la Iglesia.

En efecto,  Congar, piensa que al laicado debe dársele toda su verdadero lugar que le corresponde en la Iglesia, Pueblo de Dios, y entonces participa como experto en el Primer Congreso Mundial por el apostolado de los laicos en 1951.

Los años oscuros

Después de su regreso de la prisión, en 1946, Congar sabe que permanece sospechoso ante los ojos de la Curia Romana. En 1950, publica su obra “verdadera y falsa reforma en la Iglesia”, uno de sus principales libros, que publicado antes de la Enciclica Humani Generis va hacer ver  mucho más sospechoso a Congar ante el vaticano., en una época donde la palabra reforma parece ser tabú.

Es la época donde el Papa Pio XII, haciendo uso del privilegio de la Infalibilidad, proclama el dogma de la Asunción, proclamación que escandaliza los protestantes-en la medida en que este dogma no tiene referencias bíblicas- y congelará durablemente las relaciones ecuménicas nacientes , ya antes afectadas por la publicación de la Instrucción « Ecclesia Catholica », que desaconsejaba la participación de los católicos en las actividades del movimiento ecuménico.

Esta medida  después será reforzada personalmente por Congar. Sin embargo, “verdadera y falsa reforma de la Iglesia”  es conservada dentro de la Biblioteca por Angelo Roncalli, el futuro Papa Juan XXIII.

A partir de febrero de 1952, Congar debe presentarse ante la censura con todos sus textos escritos. En 1953 publica una nueva obra importante « Jalons pour une théologie du laïcat »,  obra que supera la censura romana  y cambiara la imagen que la teología católica presentaba de los laicos.
Su apoyo a los curas obreros y su solidaridad con la causa de la justicia social no hizo más que complicar su situación. Durante 10 años es apartado de la enseñanza, sancionado, marginado de toda actividad pública y tiene que exiliarse en Jerusalén. Fue un pionero del ecumenismo, sobre todo con su obra "Cristianos desunidos".
Sorpresivamente, Juan XXIII le encomendará trabajar en los documentos más importantes del Concilio Vaticano II, junto a otros teólogos en aquel momento considerados avanzados como Joseph Ratzinger o Henri de Lubac, y otros siempre de avanzada como Karl Rahner, Edward Schillebeeckx o Hans Küng.

No es sino a partir de 1960 que su horizonte se despejara poco a poco.

Rehabilitación:

Después de ésta condenación al silencio durante el pontificado de Pio XII, es finalmente nombrado consultor de la comisión teológica preparatoria del Concilio anunciado por Juan XXIII, en 1960, en compañía de Henri de Lubac , enseguida participa en los trabajos del Concilio Vaticano II (1962-1965) como experto. De esto compone un diario que será publicado en el 2002. A partir de 1963, en fin liberado de la sospecha, se le reconoce públicamente  y produce una suma considerable de artículos y de libros.

Congar participa de este modo en la renovación de la teología católica del siglo XX. Con Marie-Dominique Chenu, Henri de Lubac, Jean Danielou, entre otros, él reintroduce la historia en el método teológico…Con todo, él ha contribuido fuertemente a la teología contemporánea.

Pensamiento

Iglesia

Enfatiza que la Iglesia es santa, no en sí misma. Su santidad no es una cualidad propia de cada uno de sus miembros, sino que deriva de ser, en medio del pecado, ámbito de la presencia de Dios que se acerca a la miseria humana presente en la comunidad eclesial. En la Iglesia se participa de la vida divina de modo gratuito (gracia) y no por mérito por parte de la jerarquía o de los fieles que gozan de ella.
En lo que atañe a la catolicidad, esta ha de consistir en la capacidad de la Iglesia de asimilar y desarrollar los valores auténticamente humanos y la diversidad cultural de la humanidad.
Busca hacer hincapié en el papel de los laicos. Estos tienen una vocación de compromiso con las causas justas de la humanidad. La salvación cristiana asume y engloba la liberación social, política, económica, cultural y personal, dándole profundidad y plenitud en la trascendencia. El compromiso se hace desde la vivencia de la fe que conduce a un imperativo nítidamente cristiano orientador y radical, pero esta orientación permite que las opciones del creyente sean opinables y falibles y, por lo tanto, ha de respetarse el pluralismo.
A Congar le preocupa el papel de la jerarquía en la Iglesia y no escatima críticas sinceras. Los obispos, para él, están encorvados absolutamente en la pasividad y el servilismo a Roma. Defiende, frente a ello, un concepto profundo y radical de obediencia que nada tiene que ver con el simplismo insincero autoridad-súbdito.

Con Joseph Ratzinger, futuro papa Benito XVI 

Su influencia

Yves Congar mostraba la misma pasión por la Iglesia y el mundo contemporáneo. Él ha marcado profundamente la teología del siglo XX. Apoyándose en un conocimiento profundo de la historia  y una frecuentación asidua de las fuentes escriturarias y patrísticas (de los Padres de la Iglesia, sucesores de los apóstoles) notamente, Él ha contribuido a preparar teológicamente los grandes textos del Vaticano II sobre la Revelación de Dios en la Historia, la Iglesia Comunión, el Ecumenismo, la promoción del laicado y los ministerios.

A comienzos de 1980, es hospitalizado, afectado después de mucho tiempo por una grave enfermedad neurológica que supera pero que le impide definitivamente trabajar a partir de 1984. El fue hecho Cardenal, no elector en caso de Conclave por el Papa Juan Pablo II luego del Consistorio del 26 de noviembre de 1994 con el titulo de Cardenal –diacono de S. Sebastiano al Palatino.

El muere un día como hoy el 22 de junio de 1995 en el Hospital Militar de Inválidos en parís.


Referencias :



http://www.astrotheme.fr/astrologie/Yves_Congar

http://brandonvogt.com/congar/


sábado, 20 de junio de 2015

En los 110 años del nacimiento de Jean Paul Sartre (1905- 1980)


Jean Paul Sartre reflexionando sobre la escena del pesebre, describe a María con admirable inspiración en el siguiente pasaje:

 "La Virgen está pálida, contempla al niño. Podría leerse en su rostro un asombro ansioso aparecido sólo una vez en faz humana. Cristo es su hijo, carne de su carne, y fruto de sus entrañas. Lo ha llevado en su interior durante nueve meses y va a amamantarlo... y por momentos la tentación es tan fuerte que olvida que es Dios. Lo estrecha entre sus brazos y le dice "Pequeño mío".
Pero en otros momentos, queda cohibida y piensa: Dios está aquí y es presa de un horror religioso por este Dios mudo, por este niño que aterroriza. Todas las madres se ven así plasmadas en ciertos momentos ante ese fragmento rebelde de su carne que es el hijo, y se sienten extrañas ante esa vida nueva que se ha hecho con su propia vida. Pero ningún hijo ha sido más rápidamente arrancado de su madre, porque es Dios y supera por todas partes cuanto ella puede llegar a imaginar. Pero pienso que hay también otros momentos, rápidos y huidizos, en los que ella experimenta a la vez el sentimiento de que Cristo es su hijo, su pequeñín, y que es Dios. Lo mira y piensa: "Este Dios es mi hijo. Esta carne divina es mi carne. Está hecho de mi, tiene mis ojos. Y esta forma de su boca es la forma de la mía. Se me parece. Es Dios y se parece a mí. Ninguna mujer ha tenido de esta manera a su Dios para ella sola, un Dios niñito que se puede tomar en brazos y cubrir de besos, un Dios cálido que sonríe y que respira, un Dios que se puede tocar y que sonríe. En uno de esos momentos me gustaría pintar a María si yo fuera pintor".
Sartre pone esta descripción en boca de un ciego. Recordemos que el autor era ateo; doble simbología con el ciego que nos enseña lo que muchos clarividentes no logran ver.
Este pasaje de Sartre,  es citado por el Papa Benedicto XVI en su libro “Jesús de Nazaret”.



Ustedes sabrán, que para ser sacerdote católico es necesario estudiar entre 5 y 12 años, dependiendo de la comunidad y el carisma que se busque. Ejemplo: sacerdotes diocesanos o seglares hacen solo 5 0 6 años de estudio, los miembros de sociedades de vida apostólica como mi comunidad de los Misioneros de Yarumal hacemos entre 8 y 9 años…Los jesuitas pueden tomarse entre 8 y 12 años para hacer un presbítero ordenado, esto porque en la comunidad fundada por San Ignacio de Loyola, se busca que el clérigo además de decir misa y aplicar los sacramentos, se prepare más y ejerza una carrera (profesor, medico, ingeniero…) que complemente su ministerio y ésta le sirva para ser más efectivo en la misión…y por qué para no ganarse su propio sustento y de paso ayudar de modo más provechoso, su comunidad o congregación.

Pues bien en mi caso yo hice 3 años de filosofía, uno de noviciado o espiritualidad y 5 y medio de teología…total 9 y medio, por circunstancias particulares…

Entre 1988 y 1990 estudié la filosofía con la Universidad de Santo Tomás, en Medellín,  y entre los filósofos que me sacudieron el piso y me hicieron dudar en determinado momento de mis proyectos y mi vocación de vida de FE estuvo Federico Nietzsche y Jean Paul Sartre de quien este día 21 de junio se celebra 110 años de su nacimiento.

Breve biografía

Jean-Paul Sartre nació el 21 de junio de 1905 y no tenia sino 15 meses cuando su padre Jean-Baptiste, muere. Criado por su madre y sus abuelos ella católica, él protestante, demuestra ser un excelente alumno, ávido de lectura (Julio Verne sobre todo). Sartre entra en la literatura muy temprano, y la literatura orienta su vida hacia la literatura,  y es admitido en la Escuela Normal Superior, donde encontrará aquella con quien compartirá una gran parte de su vida, Simone de Beauvoir. Después de finalizar sus estudios, comienza a enseñar y es nombrado profesor de filosofía en el Havre en 1931 (con 26 años).

Durante la 2ª guerra mundial, Sartre es incorporado al ejército y después hecho prisionero. Después de su liberación en 1941, se instala en Paris y hace representar sobre las tablas “las manos sucias”, obra de teatro escrita por él mismo.
Después de 1945, los escritos de Sartre se tornan cada vez más políticos y funda la revista “Los tiempos modernos”. En 1964, se da el lujo de rechazar el Premio Nobel de Literatura. Con gran influencia después de 1968, se enrola con los militantes de la extrema izquierda y participa en la fundación del periódico “Liberación”.

Sartre y la FE

Si hay algo que todo el mundo sabe es del ateísmo de Sartre…quizás es uno de los grandes pensadores del siglo XX junto a Nietzsche, Freud y Marx, sin olvidar a Feuerbach, quien más ha alimentado esa fobia por la religión, la apatía hacia la religión católica y la aversión a todo lo que tenga que ver con las creencias de la FE.

El ateísmo de Sartre no tiene nada que ver con la indiferencia. El ateísmo fue para el pensador francés “una empresa cruel y de largo aliento”. Si, en su infancia, los libros fueron, como lo dice aun en ese relato autobiográfico “Les mots”, su religión y la biblioteca un verdadero templo, reconoce haber por mucho tiempo sustituido la vocación cristiana  por la de escritor. Necesito muchos años para  aceptar integralmente la idea que su trabajo u ocupación no correspondía a ningún mandato exterior a vivir como en una especie de sacerdocio. El creyente es justamente, aquel que no soporta la idea de estar “de más”  sobre esta tierra y se quiere entonces justificar por una voluntad divina. Es a nosotros que nos corresponde por lo tanto el dar y no de encontrar de hecho, un sentido a nuestra vida.

Así, Sartre siempre ha sentido odiosa la idea de Providencia Divina, más cuando la mirada incesante de ésta sobre nosotros representa una “violación perpetua”  (Le sursis). Es mejor optar por el ateísmo que por una fe en un Dios percibido como insoportable voyeurista (miron) con características universales en el cual nuestra libertad no existe.  Es conveniente, agregar como Sartre insiste en “Les mots”, que él ha encontrado en su familia una religión puramente heredada y nunca asumida de manera personal, un “patrimonio común” donde la fe no era sino “un nombre de aparato”. En su ambiente, el ateo pasaba por ser un “maniaco de Dios” , y de igual modo para alguien que tenia convicciones religiosas: “el creyente no tenía ideas o tendencias ateas”.

Es probablemente en “El ser y la Nada”, donde Sartre ha definido mejor el acto de creer y su fuente profunda. Para el existencialismo sartriano, el ser humano está siempre en búsqueda de su identidad; vive más allá de sí mismo yendo hacia una constante superación frente a los demás, yendo hacia el futuro y esperanzadores proyectos. Él recibe así de su existencia misma, la parte más importante de su ser. Pero este hombre siempre en marcha, envidia o desea lo fijo (o estable) de las cosas que no se hacen preguntas y que no conocen la angustia de la elección.  Nuestro deseo más ardiente será de conocer a la vez la pasible coincidencia de las cosas con ellas mismas y esa superación o profusión que por lo tanto les es negada. Ahora, solo Dios conjuga en Él mismo una plenitud con la cual Él es totalmente  lo que Él es  (como las cosas) y un movimiento perpetuo (como los hombres) , a saber, una perfecta trascendencia.  En este sentido, Dios representa el ideal imposible del hombre, un objetivo siempre buscado y siempre fallido, una imagen inaccesible. El hombre sueña con ser Dios, él es “fundamentalmente deseo de ser Dios”.

La explicación sartriana de la divinidad confiere a la fe del hombre una dimensión profunda. Si lo propio del hombre reside en esta sed incesante que nosotros tenemos de operar la síntesis de los hombres y de las cosas, de la conciencia libre y de la plenitud petrificada, de la trascendencia dinámica y del ser estático, entonces Dios llega a ser, en tanto que aspiración del Hombre un componente insuperable de nuestra existencia. En consecuencia es propio del hombre CREER EN DIOS. Lo eterno no desaparecerá del horizonte humano sino a condición de que el hombre no sea más hombre y se vea reducido a la inercia (la calidad de fijo) de una piedra. Cada individuo, semejante a Oreste en “las moscas” (Les mouches) , debe entonces siempre matar de nuevo a Dios, su quimera…adorada. Es, según Sartre, una lucha costosa y exigente, nunca acabada y siempre a retomar. Nuestra verdadera libertad la obtendremos a ese precio.



Frases:


«Cuando los ricos se hacen la guerra, son los pobres los que mueren».

«No perdamos nada de nuestro tiempo; quizás los hubo más bellos, pero este es el nuestro»

“La literatura es un hueco o agujero dentro del ser por donde los seres desaparecen”

«Cuando Dios se calla, uno puede hacerle decir lo que quiere».

« Si Dios no existiera, todo seria permitido » (citando a Dostoievski),

«Ser libre no es hacer lo que uno quiere, sino querer lo que se hace»

“Dios no existe, porque si existiera cortaría mi libertad”

“ Lo importante no es lo que han hecho de nosotros, sino lo que hacemos con lo que han hecho de nosotros»



https://es.wikiquote.org/wiki/Jean-Paul_Sartre



1 de agosto del 2026: sábado de la decimoséptima semana del tiempo ordinario-II-Memoria obligatoria de San Alfonso María de Ligorio, Obispo y Doctor de la Iglesia

Testigo de la fe: San Alfonso María de Ligorio 1696-1787. «Toda la santidad consiste en amar a Dios, y todo el amor a Dios consiste e...