lunes, 23 de agosto de 2021

23 de agosto del 2021: lunes de la vigésima primera semana del tiempo ordinario o Santa Rosa de Lima


Hoy que nuestro mundo presenta los tintes de pobreza en muchos sentidos, no solo la económica, sino la de justicia, la del desconocimiento del Evangelio, bien podría ser el ejemplo de Santa Rosa de Lima, un camino que ilumine nuestra presencia en este siglo XXI. 
Dejemos que Dios sea todo en todo como en Santa Rosa. 




Para qué sirve el matrimonio?

La fiesta de Santa Rosa de Lima, nos invita hoy a través de las lecturas propias a reflexionar sobre los estados de vida: el celibato y el matrimonio en los que se juega algo muy importante (aunque hoy se relativice o no se crea mucho en ella, y hasta se hagan burlas…) la virginidad. Sí porque se le llama a Rosa de Lima con el título de virgen. En la primera lectura de la carta de Pablo a los Corintios, podemos ver que el asunto o cuestión del matrimonio preocupaba decididamente a esta comunidad. Las respuestas de Pablo son complicadas. Para las primeras comunidades cristianas, el fin del tiempo y del mundo estaban cerca, tanto que la organización de la sociedad no sería que provisoria. Para qué entonces casarse, comprar una casa, tener dinero? Persuadido que la venida del Señor es muy pronto, Pablo se preocupa sobre todo de la disponibilidad de los creyentes para el Señor.

El impasse de la dureza

La Ley de Moisés autoriza el repudio de la mujer por su marido. Para Jesús, esta disposición, consecuencia de la dureza del corazón humano, no corresponde con el proyecto de Dios establecido desde la creación. El vínculo conyugal no puede romperse. Jesús es consciente de la dificultad de vivir un tal amor. En esa unión del hombre y la mujer hay una ternura y una apertura de corazón que solamente Dios puede dar.
Hoy celebramos a Santa Rosa de Lima,

Isabel Flores de Oliva nació en Lima en 1586. Fue una de los trece hijos que tuvieron Don Gaspar y María Oliva. Posteriormente, a iniciativa de su madre y desde su nacimiento, toma el nombre de "Rosa", por la belleza de su cara, al que ella añadió "de Santa María". Lo central en ella es el encuentro con Dios y la relación especial que siempre mantuvo con él. La historia lo narra como algo que sucede desde niña. Este enamoramiento de Santa Rosa hacia Dios la lleva a descubrir a un Dios que es, ante todo, Amor y Misericordia. Se deja cautivar de tal forma por Dios, que ella decide dirigir su vida a vivir intensamente con Dios, a través de la oración, y a vivir la misericordia con los más necesitados.

Quizá esta sea una primera aportación de Santa Rosa para nosotros. El ejemplo que nos ofrece de su enamoramiento de Jesús-Dios, expresado en su oración intensa y en la compasión con los que más sufren. Dos elementos muy dominicanos…

Sigamos los pasos de esta gran mujer que dio a América la primera flor de santidad, insigne por la fragancia de su penitencia y oración. Que no perdamos el sentido de encontrar a Dios en oración intensa y en la compasión a los más empobrecidos.
Hoy que nuestro mundo presenta los tintes de pobreza en muchos sentidos, no solo la económica, sino la de justicia, la del desconocimiento del Evangelio, bien podría ser su ejemplo, un camino que ilumine nuestra presencia en este siglo XXI. Dejemos que Dios sea todo en todo como en Santa Rosa. 



Fuente:

http://ser.dominicos.org/antes-que-nosotros/santa-rosa-de-lima

martes, 17 de agosto de 2021

17 de agosto del 2021: martes de la vigésima semana del tiempo ordinario


(Mateo 19: 23-30) En sí misma, la riqueza no es un obstáculo, pero la relación que establecemos con ella puede volverse problemática. Cuando colocas tu felicidad en las posesiones personales, corres el riesgo de tratarlas como dioses que ocupan todo el espacio.


Primera lectura

Lectura del libro de los Jueces (6,11-24a):

En aquellos días, el ángel del Señor vino y se sentó bajo la encina de Ofrá, propiedad de Joás de Abiezer, mientras su hijo Gedeón estaba trillando a látigo en el lagar, para esconderse de los madianitas.
El ángel del Señor se le apareció y le dijo: «El Señor está contigo, valiente.»
Gedeón respondió: «Perdón, si el Señor está con nosotros, ¿por qué nos ha venido encima todo esto? ¿Dónde han quedado aquellos prodigios que nos contaban nuestros padres: "De Egipto nos sacó el Señor." La verdad es que ahora el Señor nos ha desamparado y nos ha entregado a los madianitas.»
El Señor se volvió a él y le dijo: «Vete, y con tus propias fuerzas salva a Israel de los madianitas. Yo te envío.»
Gedeón replicó: «Perdón, ¿cómo puedo yo librar a Israel? Precisamente mi familia es la menor de Manasés, y yo soy el más pequeño en la casa de mi padre.»
El Señor contestó: «Yo estaré contigo, y derrotarás a los madianitas como a un solo hombre.»
Gedeón insistió: «Si he alcanzado tu favor, dame una señal de que eres tú quien habla conmigo. No te vayas de aquí hasta que yo vuelva con una ofrenda y te la presente.»
El Señor dijo: «Aquí me quedaré hasta que vuelvas.» Gedeón marchó a preparar un cabrito y unos panes ázimos con media fanega de harina; colocó luego la carne en la cesta y echó el caldo en el puchero; se lo llevó al Señor y se lo ofreció bajo la encina.
El ángel del Señor le dijo: «Coge la carne y los panes ázimos, colócalos sobre esta roca y derrama el caldo.» Así lo hizo.
Entonces el ángel del Señor alargó la punta del cayado que llevaba, tocó la carne y los panes, y se levantó de la roca una llamarada que los consumió. Y el ángel del Señor desapareció.
Cuando Gedeón vio que se trataba del ángel del Señor, exclamó: «¡Ay, Dios mío, que he visto al ángel del Señor cara a cara!»
Pero el Señor le dijo: «¡Paz, no temas, no morirás!»
Entonces Gedeón levantó allí un altar al Señor y le puso el nombre de «Señor de la Paz.»


Palabra de Dios

 

 

Salmo

Sal 84,9.11-12.13-14

R/.
 El Señor anuncia la paz a su pueblo



Voy a escuchar lo que dice el Señor:
«Dios anuncia la paz
a su pueblo y a sus amigos
y a los que se convierten de corazón.» R/.

La misericordia y la fidelidad se encuentran,
la justicia y la paz se besan;
la fidelidad brota de la tierra,
y la justicia mira desde el cielo. <R/.

El Señor nos dará la lluvia,
y nuestra tierra dará su fruto.
La justicia marchará ante él,
la salvación seguirá sus pasos. R/.

 

 

Lectura del santo evangelio según san Mateo (19,23-30):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Os aseguro que difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos. Lo repito: Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja que a un rico entrar en el reino de Dios.»
Al oírlo, los discípulos dijeron espantados: «Entonces, ¿quién puede salvarse?»
Jesús se les quedó mirando y les dijo: «Para los hombres es imposible; pero Dios lo puede todo.»
Entonces le dijo Pedro: «Pues nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido; ¿qué nos va a tocar?»
Jesús les dijo: «Os aseguro: cuando llegue la renovación, y el Hijo del hombre se siente en el trono de su gloria, también vosotros, los que me habéis seguido, os sentaréis en doce tronos para regir a las doce tribus de Israel. El que por mí deja casa, hermanos o hermanas, padre o madre, mujer, hijos o tierras, recibirá cien veces más y heredará la vida eterna. Muchos primeros serán últimos y muchos últimos serán primeros.»


Palabra del Señor

 

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"Lo repito: Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja que a un rico entrar en el reino de Dios.»
Al oírlo, los discípulos dijeron espantados: «Entonces, ¿quién puede salvarse?»
Jesús se les quedó mirando y les dijo: «Para los hombres es imposible; pero Dios lo puede todo.»

 

Mateo 19: 24–26

 

 

Según una tradición, el "ojo de la aguja" se refería a una puerta en el muro de Jerusalén. Durante el día, había una puerta grande que estaba abierta a través de la cual un camello podía pasar fácilmente. Pero por la noche, la puerta más grande estaba cerrada y había una abertura más pequeña en el centro de la puerta que permitía pasar a la gente. Un camello, sin embargo, no podía pasar por esa abertura más pequeña a menos que se arrodillara, le quitaran la carga de la espalda y luego se arrastrara. San Anselmo, al referirse a esta historia, afirma que "el rico no debería poder pasar por el camino angosto que conduce a la vida, hasta que se haya quitado la carga del pecado y de las riquezas, es decir, dejando de amarlos". ( Catena Aurea). Entonces, ¿es posible que un camello entre por el “ojo de la aguja” y, por lo tanto, un rico entre al Cielo? sí. Pero solo bajo la condición de estar de rodillas, humillarse y deshacerse del “bagaje” de sus riquezas.

 

Para aquellos que son verdaderamente ricos en las cosas de este mundo, este pasaje del Evangelio puede ser difícil de leer y reflexionar. Se habló en referencia al joven rico que le preguntó a Jesús cómo podía entrar a la vida eterna. La respuesta de Jesús fue "ve, vende lo que tienes y dáselo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo". Ante eso, el joven rico se fue triste porque claramente estaba apegado a su riqueza.

 

Sin embargo, la anterior explicación de Jesús debería dar esperanza a cualquiera que se enfrente a esta gran expectativa. Los discípulos estaban realmente preocupados por lo que Jesús dijo, y por eso Jesús continuó diciendo: "Para los hombres esto es imposible, pero para Dios todo es posible". ¡Para Dios todo es posible! Esta declaración de hecho debe ser considerada cuidadosamente y debe ser creída por cualquiera que luche por estar demasiado apegado a las riquezas materiales. 

 

También debe tenerse en cuenta que uno puede estar apegado a las riquezas incluso si no las tiene. El deseo porque más es el apego que necesita ser limpiado, no la posesión real de riquezas. De hecho, es posible tener muchas posesiones y no estar apegado a ellas en absoluto. Ésta es la belleza de la pobreza de espíritu. Pero tenga cuidado de no presumir que ha perfeccionado esta bienaventuranza demasiado rápido. La declaración de Jesús anterior se dijo por amor a aquellos que están demasiado apegados a las cosas de este mundo. Entonces, si este eres tú, sé misericordioso contigo mismo y presta mucha atención a las palabras de Jesús y a tu propia lucha interior con esto.

 

Reflexiona hoy sobre esta clara e inequívoca declaración de Jesús. "Es más fácil para un camello pasar por el ojo de una aguja que para un rico entrar en el Reino de Dios". ¿Crees esto? ¿Puedes aceptar esto? ¿Jesús te está hablando a través de este pasaje? Nuevamente, incluso si eres materialmente pobre, ¿es fuerte tu deseo de riquezas? Si es así, este pasaje se aplica igualmente a ti. Permite que este pasaje se asiente en tu corazón en una forma de oración y trata de ser lo más honesto posible contigo mismo mientras lo lees. No dudes en elegir las verdaderas riquezas del cielo sobre las cosas pasajeras de este mundo. Al final, el valor de la riqueza espiritual supera infinitamente cualquier cosa que poseas durante tu breve tiempo aquí en la tierra.

 

 

Señor de las verdaderas riquezas, deseas que cada uno de nosotros estemos llenos de riqueza espiritual que es infinitamente mayor que cualquier cosa que podamos obtener en este mundo. Libérame de mi apego a la riqueza material para que pueda vivir libre de esa carga. Ayúdame a ver el valor de los tesoros de Tu gracia y misericordia y a hacer de esta verdadera riqueza el único enfoque de mi vida. Jesús, en Ti confío.

lunes, 16 de agosto de 2021

16 de agosto del 2021: lunes de la vigésima semana del tiempo ordinario

 

(Mateo 19, 16-22) una vez más, Jesús, nos pone delante una opción fundamental: prefieres a Dios o tus bienes, tu reputación y tu poder?



Primera lectura

Lectura del libro de los Jueces (2,11-19):

En aquellos días, los israelitas hicieron lo que el Señor reprueba, dieron culto a los ídolos; abandonaron al Señor, Dios de sus padres, que los había sacado de Egipto, y se fueron tras los otros dioses, dioses de las naciones vecinas, y los adoraron, irritando al Señor. Abandonaron al Señor y dieron culto a Baal y a Astarté. El Señor se encolerizó contra Israel: los entregó a bandas de saqueadores que los saqueaban, los vendió a los enemigos de alrededor, y los israelitas no podían resistirles. En todo lo que emprendían, la mano del Señor se les ponía en contra, exactamente como él les había dicho y jurado, llegando así a una situación desesperada. Entonces el Señor hacía surgir jueces, que los libraban de las bandas de salteadores; pero ni a los jueces hacían caso, sino que se prostituían con otros dioses, dándoles culto, desviándose muy pronto de la senda por donde habían caminado sus padres, obedientes al Señor. No hacían como ellos. Cuando el Señor hacía surgir jueces, el Señor estaba con el juez; y, mientras vivía el juez, los salvaba de sus enemigos, porque le daba lástima oírlos gemir bajo la tiranía de sus opresores. Pero, en cuanto moría el juez, recaían y se portaban peor que sus padres, yendo tras otros dioses, rindiéndoles adoración; no se apartaban de sus maldades ni de su conducta obstinada.

Palabra de Dios

 

 

Salmo

Sal 105,34-35.36-37.39-40.43-44

R/.
 Acuérdate de mí, Señor, por amor a tu pueblo

No exterminaron a los pueblos
que el Señor les había mandado;
emparentaron con los gentiles,
imitaron sus costumbres. R/.

Adoraron sus ídolos y cayeron en sus lazos;
inmolaron a los demonios sus hijos y sus hijas. R/.

Se mancharon con sus acciones
y se prostituyeron con sus maldades.
La ira del Señor se encendió contra su pueblo,
y aborreció su heredad. R/.

Cuántas veces los libró;
mas ellos, obstinados en su actitud,
perecían por sus culpas;
pero él miró su angustia,
y escuchó sus gritos.
 R/.

 

 

Lectura del santo evangelio según san Mateo (19,16-22):

En aquel tiempo, se acercó uno a Jesús y le preguntó: «Maestro, ¿qué tengo que hacer de bueno para obtener la vida eterna?»
Jesús le contestó: «¿Por qué me preguntas qué es bueno? Uno solo es Bueno. Mira, si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos.»
Él le preguntó: «¿Cuáles?»
Jesús le contestó: «No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre, y ama a tu prójimo como a ti mismo.»
El muchacho le dijo: «Todo eso lo he cumplido. ¿Qué me falta?»
Jesús le contestó: «Si quieres llegar hasta el final, vende lo que tienes, da el dinero a los pobres –así tendrás un tesoro en el cielo– y luego vente conmigo.»
Al oír esto, el joven se fue triste, porque era rico.


Palabra del Señor

 


Perfección 


«Si quieres llegar hasta el final, vende lo que tienes, da el dinero a los pobres –así tendrás un tesoro en el cielo– y luego vente conmigo.»
Al oír esto, el joven se fue triste, porque era rico.

 

Mateo 19: 21–22


 

Esta es la conclusión de la conversación que Jesús tuvo con un joven rico que se le acercó y le preguntó: «Maestro, ¿qué tengo que hacer de bueno para obtener la vida eterna?» Jesús le dijo que guardara los mandamientos. El joven dijo que lo ha hecho desde su juventud y quería saber qué más podía hacer. Entonces Jesús respondió a su pregunta. Pero la respuesta fue más de lo que el joven podía aceptar.

 

«Si quieres llegar hasta el final, vende lo que tienes, da el dinero a los pobres –así tendrás un tesoro en el cielo– y luego vente conmigo.»

¿Quieres ser perfecto? Si es así, entonces Jesús ha puesto un listón muy alto para tal objetivo. Parece que muchos seguidores de Cristo están de acuerdo con simplemente estar bien. En otras palabras, parece que es raro encontrar una persona comprometida de todo corazón con la perfección. Muchos pueden tener buenas intenciones, pero parece que son pocos los que se comprometen plenamente con todo lo necesario para obtener verdaderamente la perfección a la que todos estamos llamados. 

 

Es interesante notar que la respuesta inicial de Jesús a este joven rico explicó los requisitos para entrar a la vida eterna, es decir, el requisito mínimo para obtener el cielo. En pocas palabras, Jesús dijo que, si te abstienes de cometer un pecado grave al guardar los mandamientos, heredarás la vida eterna. Por supuesto, eso también presupone que tienes el don de la fe y, por lo tanto, estás abierto al don de la salvación. Entonces, ¿es eso con lo que estás contento? ¿Estás satisfecho con hacer lo mínimo necesario para llegar al cielo?

 

La idea de la perfección puede parecer que está más allá de nosotros. Con demasiada frecuencia podemos pensar: "Soy solo un ser humano". Pero como un ser humano llamado por Dios, se nos invita a trabajar hacia la meta alcanzable de una mayor santidad. Aunque siempre nos quedaremos cortos, debemos esforzarnos por ser lo más santos que podamos, sin retener nada.


Aunque la invitación que se le dio a este joven de “ir, vender lo que tiene y dárselo a los pobres” no es un requisito que nuestro Señor impone a todos, sí llama a algunos a hacer esto literalmente. Pero para todos los demás, la invitación aún permanece, pero en un sentido espiritual más que en un sentido literal. Ésta es la llamada espiritual a la pobreza interior de espíritu. Todos estamos llamados a desapegarnos interiormente de las cosas de este mundo de manera completa, aunque conservemos nuestras posesiones. Debemos tener como única posesión el amor de Dios y el servicio de su voluntad. Esta profundidad de desapego espiritual significa que Dios y Su santa voluntad es todo lo que deseamos en la vida. Y si alguna vez nos llamara a dejarlo todo literalmente, lo haríamos sin dudarlo. Y aunque eso pueda parecer extremo, de hecho, es exactamente lo que más nos beneficiará. Es la única manera de volvernos completamente humanos y de manera total la persona que estábamos destinados a ser. 


Y la recompensa final no es solo la obtención del cielo, sino una cantidad incomprensible de gloria en el cielo. Cuanto más santos seamos aquí en la tierra, mayor será nuestra recompensa eterna en el cielo. No dude en hacer todo lo posible para acumular ese tesoro que estará con usted para siempre.

 

Reflexione hoy sobre el elevado llamado a la perfección que le ha dado Dios. Pregúntese de una manera muy sincera si simplemente está de acuerdo con estar bien o si quiere mucho más. ¿Quiere las mayores riquezas del cielo? ¿Quiere que su eternidad sea una en la que los tesoros espirituales que acumula ahora estén con usted para siempre? No dude en aceptar este alto llamado de Jesús. Permita que Su invitación a este joven rico resuene en su corazón como Su invitación personal para usted también. Dígale "Sí" y sepa que estará eternamente agradecido por haberlo hecho.


 

Mi amado Señor, invitaste al joven rico a luchar por la perfección. También me invitas a mí y a todos Tus hijos a este santo y elevado llamamiento. Dame la gracia que necesito para desapegarme de todo lo que obstaculiza este objetivo para que pueda hacer de ti y de tu santa voluntad la meta central y única de mi vida. Jesús, en Ti confío.

jueves, 5 de agosto de 2021

6 de agosto del 2021: La Transfiguración del Señor


(Marcos 9, 2-10) ¿Qué pasa si nos tomamos el tiempo para abrirnos un poco a la presencia del Señor? Dejémosle que se nos revele como lo hizo con Pedro, Santiago y Juan. Dejemos que Cristo resucitado nos muestre cómo su luz puede transfigurar nuestra vida.

 

 


 

Primera lectura

Lectura de la profecía de Daniel (7,9-10.13-14):

Durante la visión, vi que colocaban unos tronos, y un anciano se sentó; su vestido era blanco como nieve, su cabellera como lana limpísima; su trono, llamas de fuego; sus ruedas, llamaradas. Un río impetuoso de fuego brotaba delante de él. Miles y miles le servían, millones estaban a sus órdenes. Comenzó la sesión y se abrieron los libros. Mientras miraba, en la visión nocturna vi venir en las nubes del cielo como un hijo de hombre, que se acercó al anciano y se presentó ante él. Le dieron poder real y dominio; todos los pueblos, naciones y lenguas lo respetarán. Su dominio es eterno y no pasa, su reino no tendrá fin.


Palabra de Dios

 

 

Salmo

Sal 96,1-2.5-6.9

R/.
 El Señor reina altísimo sobre toda la tierra

El Señor reina, la tierra goza,
se alegran las islas innumerables.
Tiniebla y nube lo rodean,
justicia y derecho sostienen su trono. R/.

Los montes se derriten como cera
ante el dueño de toda la tierra;
los cielos pregonan su justicia,
y todos los pueblos contemplan su gloria. R/.

Porque tú eres, Señor,
altísimo sobre toda la tierra,
encumbrado sobre todos los dioses
R/.

 

 

Segunda lectura

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pedro (1,16-19):

Cuando os dimos a conocer el poder y la última venida de nuestro Señor Jesucristo, no nos fundábamos en fábulas fantásticas, sino que habíamos sido testigos oculares de su grandeza. Él recibió de Dios Padre honra y gloria, cuando la Sublime Gloria le trajo aquella voz: «Éste es mi Hijo amado, mi predilecto.» Esta voz, traída del cielo, la oímos nosotros, estando con él en la montaña sagrada. Esto nos confirma la palabra de los profetas, y hacéis muy bien en prestarle atención, como a una lámpara que brilla en un lugar oscuro, hasta que despunte el día, y el lucero nazca en vuestros corazones.

Palabra de Dios



LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS 9, 2-10

En aquel tiempo, Jesús se llevó a Pedro, a Santiago y a Juan, subió con ellos solos a una montaña alta, y se transfiguró delante de ellos. Sus vestidos se volvieron de un blanco deslumbrador, como no puede dejarlos ningún batanero del mundo.
Se les apreció Elías y Moisés conversando con Jesús. Entonces Pedro tomó la palabra y le dijo a Jesús:
-- Maestro. ¡Qué bien se está aquí! Vamos a hacer tres chozas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.
Estaban asustados y no sabía lo que decía. Se formó una nube que los cubrió y salió una voz de la nube:
-- Este es mi Hijo amado; escuchadlo.
De pronto, al mirar alrededor, no vieron a nadie más que a Jesús, solo con ellos. Cuando bajaban de la montaña, Jesús los mandó:
-- No contéis a nadie lo que habéis visto hasta que el Hijo del Hombre resucite de entre los muertos.
Esto se les quedó grabado y discutían que querría decir aquello de resucitar de entre los muertos.
Palabra del Señor




A guisa de introducción:

Cómo entender la transfiguración de Jesús?


Debo confesar con humildad que solo vine a tener un entendimiento claro del significado de la TRANSFIGURACIÓN hace pocos años…Y aun, cada vez que leo este pasaje en cualquiera de los 3 evangelios sinópticos, descubro cosas novedosas. Sí, porque el asunto va mas allá de un resplandecimiento de Jesús, de una luz blanca encandiladora que se apodera del maestro y arroba la inteligencia de sus 3 discípulos que le acompañaron en su subida a la montaña: Pedro, Santiago y Juan.

  Este misterio de la TRANSFIGURACIÓN, tiene muchos significados, es polisémico, rico en interpretaciones. Veamos al menos 3:

1.     El evento se presenta como un momento luminoso tanto para Jesús como para sus discípulos…Es un momento de consolación, de esperanza, DE UNA NUEVA MIRADA sobre la historia y los eventos… después del anuncio de la Pasión por parte del Maestro (la cruz se avista en el horizonte, ya que el rechazo por parte de los notables y poderosos, la incredulidad en el nuevo profeta se hacen cada vez más  evidentes…Los apóstoles no comprenden nada…Ahora sobre la montaña, les devela (o descubre) el misterio intimo de su persona…Por la transfiguración comprenden entonces que Él es el Hijo de Dios, y así con este aperitivo de la Pascua (o Resurrección)  les permite ver todo claro…

2.     El relato tiene como objetivo mostrar en el NT a Jesús como el profeta definitivo, después de Moisés y Elías que aparecen junto a Él, ellos simbolizan la Antigua Alianza (AT) de la Ley (Moisés) y los profetas (Elías). Jesús es la Palabra definitiva y única valedera de ahora en adelante, Él es el emisario, el mensajero, el Hijo de Dios que viene a proclamar la Buena Nueva para todos los hombres de todas las épocas venideras.

3.     Si bien es cierto que subir a la montaña (entrar en contacto con Dios), para orar es importante para renovar fuerzas, recibir consolación, seguridad y reafirmarse en el discipulado, también es cierto que es preciso descender, ver cara a cara las dificultades del mundo (encontrar al hermano) y ser militantes poniendo en práctica lo que quiere Dios de cada uno y de acuerdo a su vocación…La ascética, la espiritualidad es benéfica pero esa oración ha de alimentar nuestra creatividad, nuestro coraje y esperanza para seguir trabajando por la construcción de la sociedad nueva, el mundo alternativo, ideal, donde la justicia, el amor y la paz de Cristo sean reales y o evidentes.

En conclusión, un día u otro, vivimos experiencias de luz: un encuentro, un momento de oración, una prueba (o dificultad), una Palabra del Evangelio, la admiración o arrobamiento ante un paisaje…Todo ello, nos abre los ojos y nos permite ver la grandeza de Dios y la belleza de las personas que nos rodean. Dios llega a ser alguien que se hace cercano y que nos ama. Y los otros no son simples concurrentes o aparecidos, sino “prójimos” (próximos , cercanos) en humanidad.

Nuestra vida entonces TRANSFIGURADA toda, se abre a un mañana donde despunta un sol radiante…





Aproximación Socio-Política al texto del Evangelio:


Una experiencia de confirmación:


Marcos divide su evangelio en dos partes exactamente iguales.

La primera parte presenta a Jesús como el Mesías que se esperaba y esta termina por otro lado con el reconocimiento explicito de Pedro de este mesianismo del maestro: “Tu eres el Mesías” (8,29).

La segunda parte de su evangelio presenta a Jesús como el HIJO DEL HOMBRE que debe sufrir y pasar por la muerte.

La división o escisión de las dos partes es muy clara: “…Después Él comienza a enseñarles que era necesario que el Hijo del Hombre sufriera mucho…(8,31), y no muy lejos de aquí está situado el episodio de la Transfiguración.

Todo el evangelio de Marcos se descubre entonces como la descripción de las dos experiencias de fondo de Jesús: su bautismo y su transfiguración, durante los cuales Él es tocado por la presencia de Dios y durante los cuales la Palabra de Dios se hace clara para Él. (En los dos casos, es por la misma citación del Profeta Isaías que la Palabra de Dios llega a Jesús: “He aquí mi servidor, en quien yo me complazco (Mi hijo Bien-Amado)…”

En el bautismo Jesús  descubre que Dios lo llama para comprometerse con Él en la línea del pasaje de Isaías citado más arriba:  “Miren a mi servidor bien amado…; yo te he destinado para ser luz de las naciones, abrir los ojos a los ciegos, a liberar los prisioneros…” (Isaías 42,1-7).

La transfiguración  puede interpretarse como la época en que Jesús comprende que las cosas serán complicadas y cada vez más difíciles para Él, y cuando Jesús revive con la misma intensidad una experiencia análoga, y  se reafirma  más  decidido,  fiel en su compromiso.

En lenguaje cristiano, el equivalente de la transfiguración seria la CONFIRMACIÓN, que viene después del Bautismo, de manera ideal tiene un momento significativo en la evolución del creyente, para darle la seguridad de la presencia y del sostén de Dios en el corazón de las decisiones y u opciones a veces desgarradoras que él debe asumir.

Para Jesús, en todo caso, es el momento favorable para tomar “Un segundo aire”, para acoger más profundamente dentro de Él a Dios que viene para sostenerlo en una fidelidad que se anuncia exigente.

En el momento que Jesús vive esta experiencia, los tres discípulos implicados, son conscientes de las diferentes dimensiones de esta experiencia: recuerdo de la primera opción, anticipación del sufrimiento, opción por una fidelidad nuevamente asumida en la continuidad de la fe?

Uno puede dudarlo. Pero lo esencial es que con el contexto y el repliegue, nosotros mismos tenemos acceso a este misterio de Jesús en su profundidad y su efecto de encauzamiento. Y entonces, la Palabra resuena para nosotros: “Miren lo que mi Hijo ha vivido. Adéntrense ustedes en su experiencia y asuman su vida como Él ha asumido la suya”.

Con Jesús, una luz nueva invade nuestro mundo. Por la fe, nuestra mirada no se detiene en las apariencias, sino que ella abraza el corazón de las personas y de los eventos. Nuestra misión no es acaso ser luz, hacer la luz alrededor de nosotros? Gracias a todos aquellos que escuchan y viven el evangelio, Jesús continua haciendo la Iglesia mas radiante y el mundo mucho más bello…




REFLEXIÓN CENTRAL:


Este es mi Hijo Amado! Escúchenlo!


La transfiguración sobre la montaña se sitúa en un momento crucial de la vida de Jesús. Durante  cierto tiempo la multitud había recibido su mensaje con entusiasmo, pero el Señor había llegado ha ser una amenaza para las autoridades locales que se pusieron a atacarle y a criticarle formándose una lucha encarnizada contra Él.  Entonces la multitud dejan de seguirle de manera gradual.  Jesús se dio cuenta que sus enemigos buscarían hacerle morir. El comparte sus miedos con sus discípulos y consagra la más grande parte de su tiempo a prepararlos para que tomen su bandera y su proyecto. 

El texto nos dice que Jesús, se retira a la montaña para orar, tal y como lo hacía de modo habitual en cada momento importante de su vida. Pero esta vez se  lleva consigo a Pedro, a Santiago y a Juan. Son los mismos 3 que le acompañarán en el Jardín de Getsemaní, la víspera de su Pasión.

Poco tiempo antes, Pedro se había escandalizado por las Palabras de Jesús donde afirmaba que en Jerusalén seria arrestado, torturado y condenado a muerte. Él no comprendía nada más, porque eso se oponía a todas las ideas que él tenía sobre el “Mesías”.

La transfiguración en la montaña ocurre entonces en un periodo de confusión y desaliento (o desánimo). Ella es entonces para los 3 apóstoles un momento de consolación. La transfiguración proyecta una luz nueva sobre el caminar de Cristo. El mensaje de este evento importante es el siguiente: “Mismo si   un día ustedes me ven desfigurado, golpeado, humillado, asesinado, sepan que yo soy siempre el Hijo Amado que da su vida por amor”.

Este evangelio ilumina la vida de Jesús, pero también aclara cada una de nuestras existencias en particular. Frente a las dificultades que encontramos todos los días, los momentos de contacto con Dios (la oración) pueden darnos el coraje necesario para descender de la montaña  y hacer frente (encarar) los problemas de la vida cotidiana.

Martin Luther King,  en medio de las amenazas de muerte recordaba este pasaje bíblico de la transfiguración  y escribiría  en su diario: « Yo he subido a la montaña  para orar y he podido entrever la tierra prometida…Este encuentro con Dios me ha permitido continuar mi lucha por la justicia”.

Y en verdad que es fácil “tener fe” cuando todo va bien en nuestra familia, en el trabajo, en nuestro país…Cuando la economía marcha en plenitud y cuando  nosotros tenemos buena salud. Y la confianza y la fe, es mucho más difícil cuando atravesamos  un periodo de crisis, en la enfermedad,  cuanto todo parece incierto…

A veces es difícil ver la luz en el fondo del túnel.  Nosotros buscamos lo máximo de seguridad posible, multiplicamos nuestras pólizas de seguro pero la vida es siempre un riesgo y ningún seguro puede protegernos contra todas las eventualidades negativas. La enfermedad y la muerte son realidades cotidianas, lo mismo que las divisiones en nuestras familias, las separaciones y los divorcios, la violencia intrafamiliar, la vejez, la soledad…

Pedro muy bien  habría querido quedarse en la montaña, donde se sentía en paz y lejos de todos los problemas de la vida cotidiana: “Qué bueno es estar acá, hagamos tres tiendas…” Pero él ha debido descender al llano (al plan) y retomar dolorosamente el camino detrás de Jesús. Pero este momento de oración y de transfiguración le había vuelto a dar el coraje de continuar su camino.

Es importante para nosotros, los cristianos, entrar en contacto con Dios de manera regular, para enseguida seguir a Jesús a Jerusalén.

El Domingo de la transfiguración es un poco como un oasis en medio del desierto, un pozo en una región sin agua, una fuente de agua clara en la ruta de nuestra peregrinación hacia la vida plena y total. En esos momentos de encuentro con Dios, el Señor nos da seguridad y nos recuerda que somos siempre los Hijos e Hijas bien amados de nuestro Padre del Cielo.

Otro comentario acá muy inclusive, aterrizado y ameno para tener en cuenta :






2

Entonces Pedro tomó la palabra y le dijo a Jesús:

-- Maestro. ¡Qué bien se está aquí! Vamos a hacer tres chozas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.

Estaban asustados y no sabía lo que decía. Se formó una nube que los cubrió y salió una voz de la nube:

-- Este es mi Hijo amado; escuchadlo.

 

Marcos 9: 5–7

 

 

Justo antes de la Transfiguración, Jesús comenzó a revelar a sus discípulos que sufriría mucho, sería rechazado por los ancianos, sería asesinado y luego resucitaría al tercer día. Esto causó mucho miedo a los discípulos mientras luchaban con esta revelación inquietante de nuestro Señor. Y aunque Jesús se mantuvo firme con ellos e incluso reprendió a Pedro por su miedo, Jesús también les dio a tres de sus discípulos un regalo muy precioso.

 

Después de mucho viajar, predicar, obrar milagros y conversaciones privadas sobre Su pasión con los Doce, Jesús invitó a Pedro, Santiago y Juan a que lo acompañaran a una montaña alta para orar. Lo más probable es que estos discípulos no tuvieran idea de lo que pronto encontrarían. Mientras realizaban el difícil y arduo viaje, sus mentes deben haber estado reflexionando no solo sobre las maravillas realizadas por Jesús en los meses anteriores, sino también sobre sus palabras sobre el sufrimiento venidero. Mientras luchaban con esto, para su asombro, Jesús "se transfiguró ante ellos, y su ropa se volvió de un blanco resplandeciente". De repente, Moisés y Elías aparecieron ante ellos, representando la Ley y los profetas. Estas dos figuras del Antiguo Testamento aparecieron como una forma de decirles a estos discípulos que todo lo que Jesús les estaba diciendo iba a suceder para que se cumpliera todo lo que había sido predicho sobre Él desde la antigüedad. Quizás Jesús pensó que, si sus discípulos no lo escuchaban completamente, entonces ver a Moisés y a Elías ayudaría. Pero Jesús fue aún más lejos. La Voz del Padre mismo tronó y dijo: “Este es mi Hijo amado. Escuchadlo a él." Por lo tanto, si estos discípulos finalmente no escucharon a Jesús solos, o si incluso Moisés y Elías no lograron convencerlos, entonces la última esperanza era el Padre mismo. Y Jesús entregó tal gracia. 

 

La Transfiguración fue un verdadero acto de misericordia. Estos discípulos nunca habían visto algo así. Pero lo más probable es que fue este acto de misericordia lo que finalmente los ayudó a aceptar la dura verdad de que Jesús estaba tratando de enseñarles acerca de Su sufrimiento y muerte venideros. Si el Padre Celestial personalmente dio testimonio de Jesús, entonces todo lo que Jesús había dicho era digno de confianza.

Mientras leemos los Evangelios y las muchas enseñanzas que Dios nos ha dado a través de la Iglesia, piensa si hay algunas enseñanzas con las que luchas. O en tu propia vida, a nivel personal, ¿hay algunas cosas que sabes que Dios quiere de ti pero te resulta difícil aceptar? Cuando surge la confusión, eso significa que no estamos escuchando completamente lo que Dios nos está diciendo o no estamos entendiendo. Y aunque no veremos al Señor Transfigurado con nuestros ojos ni escucharemos la Voz del Padre con nuestros oídos como lo hicieron estos tres discípulos, debemos optar por creer todo lo que Dios ha dicho como si fuera el Señor Transfigurado, con Moisés y Elías. , y el Padre mismo hablándonos clara y directamente. “Este es mi Hijo amado. Escúchenlo a Él." Esas palabras no solo fueron dichas por el bien de los discípulos, también nos las han dicho a nosotros.

 

Reflexione hoy sobre esta poderosa experiencia que nuestro Señor les dio a estos discípulos. Trate de situarse en la escena para presenciar a Jesús transfigurado de la manera más gloriosa, con Moisés y Elías y con la voz atronadora del Padre. Permita que el Padre le hable también, diciéndole que todo lo que ha dicho a través de las Escrituras, la Iglesia y dentro de su propia conciencia es verdad. Permita que esta revelación le convenza en el nivel más profundo de reconocer no solo la divinidad de Jesús, sino también de “Escucharlo” en todos los sentidos.

 

Mi Señor transfigurado, eres glorioso más allá de la imaginación, y revelaste un pequeño destello de esta gloria a Tus discípulos para ayudarlos a confiar más en Ti. Que también pueda confiar más en Ti, sabiendo que todo lo que me has dicho es verdad. Por favor, elimina cualquier duda y temor en mi vida para que nada me impida abrazar Tu santa voluntad. Jesús, en Ti confío.

 

 


ORACIÓN-Contemplación


Señor Jesús, como Pedro y los discípulos,
a veces nosotros no comprendemos  los planes de Dios Padre
quien quiere salvar a todos los humanos por tu muerte en la cruz.
Nosotros con frecuencia nos sentimos acongojados y desconcertados por el sufrimiento, el de nuestro prójimo, tanto por las personas inocentes y por el nuestro.
Amilanados por las tinieblas de nuestro mundo,
tenemos la impresión que nada se comprende.
En la montaña de la transfiguración,
Tú has dejado entrever, un poco como un rayo,
 la belleza divina de tu rostro.
El mismo Dios nos ha enseñado el secreto de tu persona:
Tú eres su Hijo Bien-Amado, mismo en (y a pesar de)  el sufrimiento.
Ayúdanos Señor Jesús, a escucharte siempre,
a caminar sobre tus huellas y a donar nuestra vida.
Contigo todo se ilumina, se hace claro y la Pascua despunta en el Horizonte.




Referencias:


Traducción del francés:

de Normand Provencher


BIBLIOGRAFÍA:

Para las lecturas:



HÉTU, Jean-Luc. Les Options de Jésus. fides. 1978 .






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