domingo, 24 de mayo de 2026

Más de veinte años evangelizando en la red: memoria agradecida en Pentecostés

 


En este nuevo Pentecostés, cuando la Iglesia vuelve a invocar al Espíritu Santo, quiero dar gracias a Dios por un camino que comenzó hace ya más de veinte años: mi presencia evangelizadora en internet.

Todo inició en mayo de 2006, estando yo en Yaoundé, capital de Camerún, en mi primera misión sacerdotal. Llevaba ya cuatro años sirviendo en aquella tierra africana, aprendiendo de su gente, de su fe, de sus desafíos y de su alegría. Allí, lejos de mi patria y en medio de una experiencia misionera que marcó profundamente mi vida, nació la intuición de abrir una ventana digital para compartir reflexiones, textos de fe, cultura, memoria y Evangelio.

Así nació mi primer gran blog: Gusqui Teófilo, activo entre 2006 y 2013. Fue una primera casa en la red, una especie de cuaderno misionero abierto, donde empecé a descubrir que internet también podía ser tierra de anuncio, diálogo y esperanza. Aquel espacio me permitió unir la experiencia pastoral, la vida cotidiana, la literatura, la espiritualidad y la inquietud evangelizadora.

Después vendrían otros proyectos que aún siguen vigentes y que continúan siendo parte fundamental de esta misión: Notas del Padre Gustavo y Las Efemérides de Gus.

Notas del Padre Gustavo ha sido mi espacio más pastoral: allí he compartido homilías, reflexiones bíblicas, comentarios litúrgicos, oraciones y textos nacidos del contacto con la Palabra de Dios y con la vida concreta de las comunidades.

Las Efemérides de Gus, por su parte, ha querido ser un puente entre fe, cultura y memoria. En él he recordado personajes, obras, acontecimientos, escritores, artistas, canciones, películas y momentos de la historia que también pueden ayudarnos a pensar, agradecer, aprender y buscar a Dios en los caminos humanos.

Con el paso del tiempo, esta presencia se fue ampliando. Desde 2010, Facebook se convirtió en una nueva plaza de encuentro. Desde 2012, WhatsApp y X, antes Twitter, me permitieron compartir mensajes breves, oraciones, invitaciones y reflexiones. Y desde 2020, Instagram y mi emisora virtual abrieron nuevos caminos para evangelizar con imágenes, música, programas, cultura y acompañamiento espiritual.

Mirando hacia atrás, descubro que todo ha sido gracia. No siempre ha sido fácil perseverar. La evangelización digital exige tiempo, creatividad, paciencia, constancia y, sobre todo, fe. Pero también he aprendido que una palabra compartida puede consolar a alguien; una homilía publicada puede llegar a quien no pudo ir al templo; una oración puede acompañar una noche difícil; una efeméride puede despertar gratitud, memoria o reflexión; una emisora virtual puede hacer compañía y sembrar esperanza.

En esta memoria agradecida quiero evocar de manera especial al padre Gustavo Vélez Vásquez, “Calixto”, hermano sacerdote de los Misioneros de Yarumal, a quien considero mi maestro en el campo de la comunicación. Él, con su experiencia, sensibilidad pastoral y amor por la palabra escrita, me alentó alguna vez con una frase que he llevado muy dentro del corazón: “No deje de escribir, tocayo; uno no sabe dónde, cuándo y quién nos puede leer”. Hoy comprendo mejor la hondura de esas palabras. En la red, muchas veces no sabemos hasta dónde llega una reflexión, una homilía, una oración o una sencilla nota; pero Dios sí sabe a qué corazón puede llegar y qué semilla puede hacer germinar.

Por eso, esta efeméride no es solo mía. Es también de todos ustedes: lectores, seguidores, amigos, feligreses, benefactores y compañeros de camino. Gracias a quienes han leído, compartido, comentado, corregido, animado y apoyado esta misión durante tantos años. Gracias a quienes han caminado conmigo desde Gusqui Teófilo, y a quienes hoy siguen acompañándome en Notas del Padre Gustavo, Las Efemérides de Gus, Facebook, WhatsApp, X, Instagram y la emisora virtual.

Quiero expresar también mi gratitud a los pastores que, en distintos momentos de mi vida sacerdotal y misionera, han acompañado o iluminado este camino: a mi hermano obispo, hoy emérito, Monseñor Óscar Aníbal Salazar; a Monseñor Philippe Stevens, de Maroua-Mokoló, en Camerún; y a Monseñor Luc Cyr y Monseñor Noël Simard, de Valleyfield, Quebec, Canadá. Cada uno, desde su ministerio episcopal y desde contextos tan diversos, forma parte de esta historia de Iglesia, misión y comunicación.

Agradezco igualmente a aquellos contados hermanos sacerdotes que me han seguido, apoyado y animado en este camino. Su cercanía fraterna ha sido valiosa, porque también en la misión digital necesitamos sentirnos acompañados por la comunión sacerdotal.

Este Pentecostés me recuerda que el Espíritu Santo sigue abriendo puertas y enseñándonos lenguajes nuevos. Si en Jerusalén los discípulos anunciaron el Evangelio en lenguas diversas, hoy también estamos llamados a anunciarlo en el lenguaje de los blogs, las redes sociales, los audios, las imágenes, las canciones, las transmisiones y los nuevos medios digitales.

Que estos más de veinte años no sean un punto de llegada, sino un nuevo envío. Que el Espíritu Santo renueve esta pequeña misión evangelizadora. Que María, mujer dócil al Espíritu y primera discípula misionera, siga acompañando este camino.

A todos ustedes, de corazón: gracias por acompañarme.

Pbro. Gustavo Quiceno Jaramillo
Gusqui Teófilo: 2006-2013- https://gusqui.blogspot.com/
Notas del Padre Gustavo:https://padregusqui.blogspot.com/
Las Efemérides de Gus:
https://efemeridesgus.blogspot.com/
Facebook desde 2010
WhatsApp y X desde 2012 : @gadabay
Instagram y emisora virtual desde 2020

Más de veinte años sembrando fe, cultura, memoria y esperanza en la red.

 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Gracias por visitar mi blog, Deje sus comentarios que si son hechos con respeto y seriedad, contestaré con mucho gusto. Gracias. Bendiciones




Más de veinte años evangelizando en la red: memoria agradecida en Pentecostés

  En este nuevo Pentecostés , cuando la Iglesia vuelve a invocar al Espíritu Santo, quiero dar gracias a Dios por un camino que comenzó hace...